Colombia.com (3/1/2002)
: La tensión entre Venezuela y Colombia es generada por dos pruebas puntuales, que por sí solas se encargaron de desatar la polémica en los dos países. Aparte del video divulgado, está la existencia de un documento en donde el gobierno venezolano establece un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, con el fin de disminuir el peligro en la frontera de los dos países.
El memorando fue suscrito el 10 de agosto de 1999 y firmado por el ahora ministro del Interior y de Justicia venezolano, Ramón Rodríguez Chacín.
En él el gobierno venezolano se compromete a brindar y garantizarle a la guerrilla “medicamentos especiales, venta de petróleo, apoyos especiales, registro y contratación de empresas en
Raúl Reyes en visita a Venezuela
el área bancaria (Banco de los pobres), agropecuaria, construcción de viviendas y salud; programa de desarrollo agropecuario en la zona fronteriza, apoyo para asilo y tránsito”, dice el documento divulgado por los medios del país vecino.
En el “Proyecto Fronteras”, como es llamado el texto, la guerrilla colombiana se compromete a “disminuir en corto plazo los secuestros y cobro de vacunas en las zonas fronterizas”.
De la misma forma, los subversivos ofrecen “apoyo de información para erradicar el bandolerismo y el narcotráfico en la frontera. Acciones directas en el territorio colombiano para erradicar el bandolerismo. No conducir operaciones en nuestro territorio. No hacer trabajos políticos en nuestro territorio.
Ramón Rodríguez Chacín
No entrenar militantes nacionales venezolanos sin consentimiento del Gobierno. No realizar en territorio venezolano actividades al margen de la ley”.
En otra parte del documento, que sostiene el título de “Proyecto Político”, el ministro Rodríguez Chacín en el enlace con la guerrilla propone:
1. Plataforma ideológica: filosofía y metas concretas, visión del Estado que queremos.
2. Asesoría al señor Presidente de la República en los siguientes aspectos:
a. Seleccionar los líderes emergentes del proyecto, tanto a corto, mediano y largo plazo y empezar a emplearlos y/o formarlos.
b. Evaluar quién debe ser la oposición.
c. Pronosticar posibles disidencias y formular estrategias para controlar las disidencias.