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LA INFRAESTRUCTURA
Dos sectores que
contribuyen a la infraestructura económica
merecen una consideración especial: La
vivienda, la construcción y la energía.
A. Vivienda
y construcción
El problema actual de la vivienda en Colombia
sigue siendo básicamente un problema de
ingresos y no habrá política sectorial
que la resuelva. No hay forma de arreglar el problema
desde una óptica sectorial, otorgando subsidios
a los prestatarios, que son trasladados a los
constructores, o ampliando el créditos
para vivienda que, además, tienen tasa
de interés real que continúan triplicando
las tasas internacionales.
Por otra parte, el
problema con la construcción de infraestructura
económica es que su principal fuente, la
inversión publica, cada día se encuentra
en niveles más deprimidos. Con el afán
de reducir el déficit fiscal, sin afectar
la estructura del gasto (que continúa siendo
clientelista) y aumentando los impuestos (pero
no la recaudación por la recesión),
la inversión pública ha sido reducida
a niveles bajísimos. Con una tasa de inversión
pública que no llega al 6% del PIB, no
hay posibilidad de desarrollar la infraestructura
económica que necesita Colombia. Sin esa
inversión no hay construcción significativa.
A su vez, tampoco hay construcción de infraestructura
privada porque no hay inversión privada.
La tasa de inversión privada es menor al
5% del PIB, probablemente una de las tasas de
inversión más bajas, sino la más
baja, de América.
En ese contexto,
cambiaremos la política económica
para que la vivienda y construcción vuelvan
a florecer en Colombia. Rentabilizaremos la actividad
productiva, para generar utilidades y viabilizar
la inversión. Ello será el resultado
de la reestructuración de los precios básicos
de la economía (que contemple una reducción
drástica de la tasa de interés)
y el aumento de la demanda interna y externa.
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B.
El sector hidrocarburos y el desarrollo energético
para el crecimiento sostenido
Una de las características más perniciosas
de la política petrolera colombiana es
la continua variación en las reglas contractuales
que rigen la actividad. Los frecuentes cambios
contractuales se deben a la orientación
de corto plazo de la política del Estado
y a la manera en que esa orientación es
decidida de manera autónoma por el Presidente
de la República, sin ninguna consulta ni
siquiera al poder legislativo.
La política
en este sentido, debe enfocarse en: propiciar
la participación de todos los agentes del
sector en
las decisiones de política y de regulación,
no solo del gobierno, modificar el concepto de
la privatización como fuente de recursos
para financiamiento del déficit fiscal,
dejando de otorgar 'mejores' contratos de asociación
para que sea el socio quien determine la, tasa
de extracción según sus intereses
estratégicos.
Se replanteará
la valoración de los recursos naturales
renovables y los no renovables con el criterio
de reemplazo de una energía no renovable
por otra renovable. Los recursos monetarios extraídos
de los recursos no renovables contemplarán
las partidas necesarias para la reposición
por
energías renovables.
Se establecerá
y mantendrá una reserva estratégica
para suplir las necesidades de la economía
nacional y Ecopetrol presentará un plan
de desarrollo a mediano plazo en el que especificará
una política de sostenibilidad energética
y una clara responsabilidad sobre las transferencias
de excedentes a la sociedad.
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