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LOS ASPECTOS SOCIALES
B. SALUD Y PENSIONES
El propósito
de la política de salud de la Colombia
Nueva será mejorar la calidad y la cobertura
de los servicios de salud para garantizar una
mejor atención de salud a los colombianos.
El sector de la salud en Colombia basado en el
modelo de aseguramiento tiene tres graves problemas
de igual importancia que deben resolverse.
El seguro de
salud y el periodo de afiliación
El primero se refiere a la prestación de
los servicios en relación con el período
de afiliación, donde determinados servicios
sólo se prestan luego de determinado período
de tiempo de afiliación, lo que va en contravía
del fundamento del mismo modelo de aseguramiento
que es cubrir el riesgo. En este caso, se establecerá
que desde el momento de la afiliación,
el asegurado esta cubierto de la totalidad de
"siniestros" que cubre el seguro. Esto
tanto para el régimen subsidiado como contributivo.
Un mayor financiamiento
para una mayor cobertura
El segundo problema se refiere a la baja cobertura
en general pero, principalmente, en el régimen
subsidiado. En el régimen contributivo
la baja cobertura está determinada por
el desempleo (lo que también implica menos
recursos para el régimen subsidiado y por
ende menos cobertura). En el 2001 el total de
afiliados a ambos regímenes sólo
llegó al 56.1% de la población.
Para corregir este problema, con respecto al régimen
subsidiado se ampliarán sus fuentes de
financiación. Esta financiación
adicional provendrá de las siguientes fuentes:
- Aumento en un punto
de la contribución del régimen contributivo
al subsidiado por encima de tres salarios mínimos.
- Contribución
de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) con
una parte (30%) de sus ganancias financieras para
la ampliación de la cobertura del régimen
subsidiado
- Aumento de la inversión
del gobierno en el sector en un punto del PIB.
La mejora del
sistema de salud
Finalmente, como exógenos al modelo se
presentan una serie de fallas que no permiten
el buen funcionamiento del sistema de salud, como
son: el desconocimiento por parte de la población,
del sistema, de las normas y de sus derechos,
desorganización administrativa para el
manejo de los recursos de la salud que llegan
a las entidades territoriales.
También está
la falta de un sistema de información eficiente
que permita establecer la información suficiente
y necesaria para desarrollar los controles necesarios
por parte de las diferentes entidades y agentes
del sistema, el manejo ineficiente por parte de
agentes del sistema como algunas Administradoras
de Riesgos de Salud (ARS) e Instituciones Promotoras
de Salud (IPS), donde no tienen establecidos procedimientos
claros que permitan desarrollar su papel eficientemente
dentro del sistema.
Con respecto al primero
se implementará un programa masivo de información
de carácter nacional donde se dé
a conocer a la población en general y principalmente
a los beneficiarios del régimen subsidiado
sobre sus derechos y los pasos necesarios para
acceder al sistema.
Para el segundo y
el tercero, el Gobierno Nacional (DNP, MinSalud,
en coordinación con la Superintendencia
de Salud) establecerá un sistema de información
claro y sencillo que permita conocer la situación
real del sector y ejercer un control eficiente
que evite problemas graves como la doble afiliación
y que reconozca la situación financiera
de los diferentes agentes y así evitar
abusos de alguno de ellos.
Para el cuarto problema
y con respecto a los hospitales públicos,
se establecerá un programa, en el ámbito
nacional y con recursos adicionales a los destinados
al sector bajo el Sistema General de Participaciones
(SGP), que reestructure los hospitales públicos
así como sus pasivos pensiónales,
pero en el marco de su papel de prestador de servicios,
teniendo en cuenta sus ingresos futuros y donde
exista coherencia entre la política de
gastos e ingresos de los hospitales. Así
mismo, se establecerá un programa para
la
implementación de un manual de procedimientos
básicos sencillo pero eficiente para el
buen funcionamiento de las ARS.
La reforma pensional:
Decisiones claras y dilemas falsos
Con frecuencia se plantea la necesidad de que
el Gobierno adelante una reforma pensional. Esa
reforma se plantea en términos de aumentar
la cotización, subir la edad de jubilación
y reducir los beneficios a los pensionados.
La primera prioridad de la reforma pensional será
eliminar los privilegios de determinados grupos
sociales. No tiene presentación que algunos
grupos mantengan una situación privilegiada
en términos de su régimen pensional
poniendo en peligro la estabilidad de todo el
sistema. Tal situación será
contemplada en la nueva legislación y será
eliminada.
Sin embargo, tanto
o más importante que esa prioridad es que
la economía crezca para reducir el número
de desempleados y de esa manera aumentar el número
de cotizantes.
En general, la reforma
pensional garantizará que aquellos que
deseen construir su propia seguridad con su ahorro
individual lo puedan hacer sin que una parte excesiva
de su dinero sea utilizada para financiar burocracias
privadas administradoras, ni un lucro excesivo
de esas administradoras. Quienes opten por esa
alternativa contribuirán también,
solidariamente, con una parte pequeña de
su contribución, al régimen alternativo
de solidaridad intergeneracional del Seguro Social.
De tal manera, el
Seguro Social no quedará desfinanciado
incorporando solamente a aquellas colombianas
y colombianos cuyas contribuciones, por el monto
de sus ingresos, si su ahorro fuera individual,
no les permitiría acceder a una pensión
que les garantice una vejez segura y decente.
Una parte fundamental de la reforma será
lograr que los recursos de ahorro generados por
las contribuciones de los afiliados sean usados
para financiar inversión productiva, permitiendo
una expansión sólida del mercado
de capitales, prioridad política de la
Colombia Nueva, y no, como es actualmente, para
financiar principalmente déficit fiscales.
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