Este
programa de gobierno del POLO DEMOCRATICO se formula
a partir de importantes acumulados de pensamiento,
experiencia y expectativa política de la
nación entera. Es nuestra respuesta más
inmediata al proceso de crisis que vive Colombia
y a las exigencias que plantea al país el
complejo y convulsionado contexto regional y mundial.
Está encaminado a ganar la comprensión
y el entusiasmo de los ciudadanos y ciudadanas para
hacer realidad la reconciliación que necesita
Colombia y expresa nuestros consensos, aún
en construcción, y la voluntad de entendernos
con muchos más sectores y fuerzas para gobernar
a Colombia. El programa está abierto.
PROGRAMA
DE GOBIERNO
SECCIÓN
UNO LA
POLÍTICA, EL ESTADO, EL PODER
1.
1.
CONSTRUCCION DE DEMOCRACIA
En un país que vive de formalidades democráticas
y padece realidades antidemocráticas, el
POLO DEMOCRATICO se plantea como tarea prioritaria
la construcción de democracia. Entendemos
este sistema de gobierno, no sólo como el
reino de las libertades individuales y la elección
libre de los gobernantes y legisladores por sufragio
universal, sino también como la vigencia
efectiva de los derechos económicos, sociales
y culturales de toda la población. La democracia
representativa ha de ampliarse y profundizarse con
la democracia de participación en ejercicio
de soberanía y poder constituyente.
La sociedad colombiana debe sentirse en plena capacidad
de definir su rumbo en libertad y equidad. Democracia
política y justicia social se anudan para
hacer real y sustantiva la vida de la sociedad y
de las instituciones. El POLO DEMOCRATICO se pondrá
en camino de construir un nuevo Estado Social Democrático
de Derecho, con autonomía de las regiones.
Nos proponemos construir una sociedad más
solidaria y justa, y nos oponemos a todo tipo de
dictaduras.
2.
2.
EL ESTADO Y EL REGIMEN POLITICO
La cultura política impulsada por los partidos
tradicionales a lo largo de la vida republicana
se ha caracterizado por la exclusión, el
clientelismo, la corrupción, la apropiación
privada de lo público, la restricción
en la participación política, los
favoritismos y la incapacidad por representar los
intereses de la sociedad colombiana por encima de
los intereses particulares.
El POLO DEMOCRATICO se convierte en una opción
distinta que propone la construcción de una
nueva cultura política, basada en la inclusión
de los sectores sociales como parte fundamental
en la toma de decisiones y en la posibilidad de
desarrollar mecanismos eficaces de control y fiscalización
social del manejo de lo público. Una cultura
política que respete las diferencias, que
reconozca las minorías y garantice el ejercicio
de una verdadera democracia participativa.
El logro de los anteriores propósitos supone
una reforma política que incluya entre otros
aspectos, mecanismos democráticos que posibiliten
el acceso de los ciudadanos a los cuerpos colegiados,
reorganización autónoma de los partidos
y movimientos políticos, garantías
reales a la oposición, y acceso democrático
real a los medios de comunicación. En este
contexto le proponemos a la sociedad colombiana,
entre otras, las siguientes medidas:
Modificar el régimen político para
pasar de la actual forma centralista y presidencialista
a un régimen descentralizado política
y administrativamente.
Establecer un Congreso más representativo
y más legítimo que dé plena
cabida a la expresión y participación
regional, social y étnica de la nación.
Las minorías políticas deben tener
también garantías efectivas para su
expresión.
Reemplazar las Asambleas Departamentales por Consejos
Regionales que cumplan funciones de planeación
del desarrollo y hagan el control político
sobre las autoridades de los nuevos entes territoriales.
Partidos programáticos.
Listas únicas por partidos que estimulen
la agrupación. Número mínimo
de votos para acceder al Congreso y las corporaciones
públicas y un sistema más equitativo
para garantizar una adecuada representación
de todas las fuerzas políticas y en especial
de las minorías, a través de la creación
de circunscripciones nacionales para estos sectores.
Organización interna democrática de
los partidos y movimientos. Desarrollo de la participación
política de los movimientos sociales. Consultas
internas para escoger candidatos de elección
popular.
Duración de las campañas electorales
por un período máximo de noventa días
para evitar el despilfarro de recursos en la financiación
de las campañas. Financiación estatal
completa de las campañas electorales para
Presidente de la República y para Congreso
en el nivel nacional y para gobernador y consejos
en el regional.
Abolición del sistema de reposición
de gastos y su reemplazo por el otorgamiento en
especie por el Estado de los recursos para las campañas.
Acceso en igualdad de condiciones de los candidatos
de partidos y movimientos a los medios de comunicación
audiovisuales.
El Estado será laico y se garantizará
la libertad religiosa. Las Fuerzas Armadas se orientarán
por la filosofía de la seguridad democrática
y no por la negativa doctrina de la seguridad nacional.
Se garantizará la división y autonomía
de los poderes públicos en el marco de la
unidad de orientación del Estado Social de
Derecho, así como el pleno ejercicio del
principio "el poder detiene al poder",
garante de control del Estado mismo. El Estado intervendrá
a fin de corregir las distorsiones y desequilibrios
que el libre mercado introduzca en la vida económica
y social y que afecten los postulados esenciales
de un Estado Social de Derecho.
Participación de las comunidades en el diseño
y ejecución, seguimiento y vigilancia de
los planes de desarrollo local, regional y nacional
incluidos los presupuestos participativos.
Los funcionarios públicos que cometan delitos
contra el tesoro público no podrán
aspirar a ningún cargo público, ni
participar como candidatos en procesos electorales,
ni celebrar ningún tipo de contratos con
el Estado. Los congresistas que pierdan su investidura
no podrán ocupar cargos de elección
popular, a nivel departamental ni municipal, ni
contratar con el Estado. La extinción de
dominio y la figura de repetición contra
el servidor público, así como el juicio
fiscal, aplicarán para estos casos.
Expedición inmediata de una ley que reglamente
y facilite la creación de las Veedurías
Ciudadanas participativas, para velar por la destinación
de los recursos públicos. Reforma de la ley
de Participación Ciudadana que señale
un verdadero alcance de las figuras consagradas
en la Constitución como el cabildo abierto
y la revocatoria del mandato.
3.
3.
LA PAZ Y LA SOLUCION POLITICA NEGOCIADA
En la Colombia de hoy es preciso crear las condiciones
que hagan posible la paz, en particular el empleo
digno y la participación ciudadana decisoria
en las políticas públicas. Es necesario
terminar la guerra de destrucción y barbarie
en que ha devenido el conflicto interno.
El POLO DEMOCRATICO considera importante consolidar
un proceso de paz entre Estado, insurgencia y sociedad
como única alternativa para solucionar el
conflicto. En consecuencia, un gobierno del POLO
DEMOCRATICO impulsaría las reformas sociales
y políticas que el país requiere,
con la activa participación de la sociedad,
con iniciativa política propia y autónoma,
para presionar al establecimiento a ceder sus privilegios
y a la insurgencia a convertir su proyecto bélico
en proyecto político. El escalamiento de
la guerra debe ser sustituido por una ofensiva política
con movilización ciudadana. El POLO DEMOCRATICO
se pondrá al frente de este proceso hasta
lograr la paz.
Mientras tanto, el POLO DEMOCRATICO impulsará
un acuerdo humanitario para reestablecer confianza
entre las partes y credibilidad en el diálogo
como mecanismo para resolver el conflicto.
Hay 145.000 hombres en armas en Colombia, la inmensa
mayoría jóvenes. La guerra le cuesta
al país 53.000 millones de pesos diarios
y cerca de 25 billones de pesos al año. Esta
guerra es humana, política y económicamente
insostenible. Se impone dar fin al conflicto armado.
Sin embargo, ello no significa alcanzar la paz,
esto sólo es posible, transformando las condiciones
económicas, políticas y sociales y,
desde luego, acordando los mecanismos que permitan
cesar las hostilidades y cualificar las formas de
solucionar los conflictos.
La transformación de las condiciones, económicas
políticas y sociales dentro del anterior
contexto requiere solución política
al conflicto armado mediante una negociación
con la insurgencia, un reordenamiento del territorio,
la implementación de un modelo económico
que genere desarrollo competitivo, con equidad social,
cohesión regional y sostenibilidad ambiental
y con un nuevo esquema de asignación de los
recursos públicos, el desarrollo de una nueva
cultura política basada en la democracia
real y finalmente el ejercicio de los derechos sociales.
El gobierno del POLO DEMOCRATICO tomará medidas
que faciliten el acuerdo y el final de la guerra,
tanto en la conducción de las hostilidades
como en el espacio geográfico para realización
de las conversaciones, bajo principios de las conquistas
humanitarias expresadas en el DIH. Se requiere entonces,
iniciar un verdadero proceso de negociación.
Este proceso debe incluir esquemas audaces que permitan
su avance rápido, en el que las partes en
conflicto puedan negociar Semilleros de Paz en regiones
especificas, con tregua y alto al fuego, con esquemas
de financiación a la insurgencia que eliminen
la práctica del secuestro, bajo compromisos
de desarrollar tareas de convivencia y proyectos
socio económicos que muestren las verdaderas
posibilidades de negociación. Estos Semilleros
de Paz deben rápidamente extenderse a todo
el territorio.
Simultáneamente, se tomarán medidas
para desestimular el escalamiento de la guerra con
medidas como: compra de la producción de
hoja de coca en las regiones de Los Semilleros de
Paz a los campesinos cultivadores por un precio
que permita un ingreso para tener condiciones de
vida digna. Cese inmediato de fumigaciones y creación
de un plan de fomento y comercialización
de nuevos productos agrícolas. Programa de
erradicación manual. Eliminación del
servicio militar obligatorio y creación del
servicio social obligatorio y remunerado. Garantizar
condiciones de vida digna a los desplazados hasta
su retorno al campo. Mejoramiento de las condiciones
de acceso a la justicia. Desmilitarización
de la policía para transformarla en Policía
Civil.
La participación y cooperación internacional
son elementos imprescindibles de una estrategia
integral de paz, en un marco de estricto respeto
a la autodeterminación y soberanía
de la nación, preservando la unidad e integridad
territorial y social de la nación. El POLO
DEMOCRATICO rechaza el Plan Colombia y la Iniciativa
Regional Andina, y en particular la fumigación
aérea de los cultivos de uso ilícito.
4.
4.
LA SEGURIDAD DEMOCRATICA Y LA JUSTICIA
Una de las claves para la reconciliación
y la paz en Colombia está en la manera como
la sociedad colombiana decida acerca de su seguridad
y defensa. La seguridad se relaciona con el monopolio
de las armas en cabeza del Estado. Aseguridad para
quién? para el Estado? para la sociedad?
El POLO DEMOCRATICO considera que el monopolio de
las armas, que el Estado ha perdido, debe lograrse
con legitimidad. Durante muchas décadas el
Estado pretendió lograr la seguridad interna
a través de mecanismos como el estado de
sitio, estatutos de seguridad, consejos de guerra.
Estas estrategias no fueron exitosas en cuanto a
desmontar el conflicto interno y recuperar el monopolio
de las armas y en cambio muy costosas en términos
de la vulneración de los derechos ciudadanos.
No generaron legitimidad del Estado y contribuyeron
a exacerbar y escalar el conflicto armado.
La ilusión de recuperar el monopolio de las
armas a través de los viejos mecanismos revive
a través de los llamados de distintos sectores
a la legislación de guerra, particularmente
después del pasado 11 de septiembre. No hemos
aprendido de la historia.
En el POLO DEMOCRATICO concebimos que el monopolio
de las armas en cabeza del Estado debe ser legítimo
y que ello será posible sólo en la
medida en que su propósito sea la seguridad
integral de las gentes: seguridad económica,
laboral, política, jurídica, ambiental,
de movilidad en el territorio colombiano. La discusión
sobre la seguridad debe incluir a toda la sociedad
colombiana contando, por supuesto, a los miembros
de la Fuerza Pública, quien debe recuperar
los derechos políticos.
Por otro lado, se requiere una profunda reforma
del sistema de justicia, encaminada a garantizar
la prevalencia de la Corte Constitucional, la eliminación
del Consejo Nacional de la Judicatura y la reubicación
de algunas de sus funciones, la despolitización
de la Fiscalía y su limitación a la
función de investigación y acusación,
y el fortalecimiento de la Defensoría del
Pueblo y de los defensores de oficio.
La alta impunidad es hoy un factor central de la
violencia, la criminalidad y el conflicto armado,
y por lo tanto el POLO DEMOCRATICO se compromete
con relegitimar al Estado para que recupere la credibilidad
ciudadana.
5.
5.
EL REORDENAMIENTO TERRITORIAL
El POLO DEMOCRATICO propone crear las Regiones Autónomas
y las Provincias como entidades intermedias entre
Municipio y Nación.
Se requiere el reordenamiento del territorio para
el ejercicio de la democracia participativa y la
refundación de la Nación. A fin de
cumplir este propósito iniciaremos el proceso
que conduzca a la constitución de las Regiones;
que redistribuya y reorganice el territorio para
garantizar el ejercicio de la democracia participativa
y poder generar formas de desarrollo propio según
nuestra realidad de país diverso, rural y
urbano, pluriétnico y pluricultural.
La meta geopolítica de nuestro proyecto político
tiene como base la conformación de Regiones
Autónomas lo cual implica la revisión
y reordenamiento de los limites territoriales de
las Unidades Administrativas como entidades autónomas,
gobernadas por quienes ocupan el territorio y unidas
con base en servicios y planes económicos
y sociales comunes. Ante la globalización
se requiere reorganizar el espacio nacional en unidades
mayores con más solvencia económica
que permitan salvaguardar las expresiones culturales
locales y actúen con más fuerza y
capacidad competitiva.
Favoreceremos la creación de Entidades Territoriales
Indígenas, Comunidades Ribereñas Afro
colombianas, Reservas Campesinas, Asociaciones de
Municipios y Áreas Metropolitanas en
aquellos sitios que por sus características
deban ser administrados de manera especial, en busca
de un desarrollo regional y local que refleje la
rica diversidad propia de nuestro país tropical.