| |
|
|
| |
|
|
 |
 |
 |
 |
Problemas de juegos de entrenamiento
En los últimos años han aparecido multitud de aparatos dirigidos al entrenamiento de las funciones cognitivas. Se trata de juegos que prometen una mejora en nuestra capacidad mnésica, atencional, de cálculo, de razonamiento, etc. Sin embargo, también podrían generar una serie de dificultades.
El entrenamiento y el aprendizaje nunca están de más. Siempre es positivo ejercitar cualquier parte de nuestro cuerpo y, el cerebro, como parte de él, se verá beneficiado. No obstante, las ventajas derivadas de esta práctica pueden conllevar asociados costes no previstos.
La excesiva fijación en nuestro rendimiento cognitivo, a través de puntuaciones, "edades mentales", porcentajes, etc, puede llevarnos a identificar dificultades donde no las hay, o en áreas donde no son tan necesarias para nosotros.
Puede que no consigamos rendimientos elevados en ejercicios de memoria "descontextualizados", por ejemplo, recordar el número de palabras contenidas en una lista, pero puede que sí seamos suficientemente eficaces en el recuerdo de elementos necesarios para el desempeño de nuestras actividades cotidianas.
La excesiva confianza en los resultados del entrenamiento puede llevar a que nos creemos falsas expectativas que deriven una posterior frustración por no alcanzar los niveles previstos. La actividad cerebral se produce en una estructura que, aunque permite cierto grado de plasticidad, no es tan permeable (o tan rápidamente permeable) en la edad adulta como podemos llegar a pensar.
No conseguiremos cambios en nuestro rendimiento cognitivo de la noche a la mañana. Es necesario tener en cuenta que el entrenamiento requiere de una constancia y de un tiempo necesario y, en ocasiones, mayores de lo que nos prometen.
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
 |
 |
 |
 |
| LO
QUE DEBES SABER |
| SOBRE
... |
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |