Es una postura poco habitual que se
asemeja a una obra de arte si se ve
por fuera. El balanceo suave y rítmico
es lo más importante y lo que
va a producir el placer en el acto.
Los dos deben sentarse frente a frente
con la pierna derecha de ella sobre
el muslo izquierdo de él y la
pierna derecha del hombre sobre el muslo
izquierdo de la mujer. Ambos deben sujetarse
de los brazos y tirar los troncos hacia
atrás. Están listos para
balancearse suavemente hacia delante
y hacia atrás y disfrutar.