Playa de Spratt Bight
Playa principal de la isla, ubicada
en North End. De 450 metros de extensión
y arena blanca, es lugar predilecto para disfrutar
el sol y la transparencia multicolor del agua.
Allí se reúnen
las isleñas para peinar con cangas (pequeñas
trencitas) a los visitantes, se encuentran las
lanchas de paseo, se juega al Fresbee o se forman
corridos. Es sitio ideal para los encuentros,
una cerveza y la informalidad. Tras ella se concentra
la zona hotelera y comercial. En su frente se
divisa Johnny Cay y los arrecifes que custodian
a San Andrés.
La Cueva de Morgan
No es sólo la boca misteriosa
que el tiempo ha abierto en una mole de coral,
sino que evoca una serie de leyendas que los nativos
insisten en creer. Un osado nadador puede penetrar
en ella para comprobar si es cierto que está
constituida por profundos laberintos y que desemboca
en una playa sin igual que se ha mantenido prácticamente
virgen por lo difícil de su acceso. Lo
que si es imposible de comprobar es si el tesoro
del pirata Morgan está en sus profundidades.
El Cove
Bahía donde se oculta
el sol, fondean los bosques de la Armada Nacional
y los cruceros que recorren el Caribe. Es propicia
para el buceo. Algunos restaurantes están
ubicados allí.
Hoyo Soplador
Semeja un géiser al lado
del mar y constituye un orgullo para los nativos.
Se trata de un fenómeno natural producido
por una serie de túneles subterráneos
que comienzan en los arrecifes coralinos y terminan
en un solo agujero a varios metros del agua. Cuando
la marea sube y una ola logra entrar con fuerza
dentro de estos túneles, arroja el aire
comprimido por el hoyo. Es el momento mítico,
que exalta a los nativos: “El Hoyo está
soplando, silencio”.
El turista de hoy, si bien continúa
adorando el mar de siete colores, todos azules
en diversa intensidad, y esas playas de arena
blanquísima que sólo tiene San Andrés,
se esmera por conocer un poco sobre la cultura
de los isleños expresada a través
de la Arquitectura, la comida tradicional, la
música, el baile y otras formas cotidianas
de la vida de sus habitantes. Por ello es común
ver a grupos de turistas que asisten interesados
a una charla sobre la defensa del medio ambiente
en el Archipiélago, también se observa
el intercambio de impresiones con los nativos
de las islas durante los conciertos que ofrecen
las agrupaciones de música reggae.
San Luis
Lugar donde existe la tranquilidad
y se puede arrullar con el sonar de las olas,
sentir la seguridad del viento y sobre todo alejado
del ruido de la ciudad. San Luis es el único
sitio ideal, y es un sector nativo de la Isla
con casa de madera y arquitectura caribeña.
La Laguna Big Pond
Ubicada en la Loma, tiene 400
metros por 150 metros de extensión y más
de 30 metros de profundidad. Es refugio de miles
de pájaros, babillas, boas, cangrejos y
peces. Palmas, mangos y otros frutales rodean
la laguna.
La Loma
Con 120 metros de altura es el
lugar más alto desde donde se observa toda
la Isla en toda su magnitud y belleza. Hace varios
años era el Centro Cultural de la Isla.
Para quienes gustan disfrutar
de la naturaleza a través de caminos, trochas,
veredas, como ejercicio para disfrutar un paisaje
diferente y variado cargándose de energía
y positivismo.
Iglesia Bautista
Primera Iglesia de la Isla. Por
su ubicación sirve de guía a las
embarcaciones que llegan a San Andrés.
Los domingos los nativos se engalanan muy especialmente
para asistir a sus oficios religiosos.
Parque Regional Johnny
Cay
Un pequeño islote que
se divisa desde las playas del centro. Es símbolo
y templo del turismo. Johnny Cay es alegre, tiene
palmeras, cócteles, comidas típicas
y un mar inquieto.
Haynes Cay
Cayo coralino lleno de palmeras. Ambos están
rodeados por todos los colores del mar Sanandresano.
En sus alrededores se practican la mayoría
de deportes náuticos.
Los Cayos Lejanos
Roncador, Quitasueño,
Alburquerque, Serrana, Serranilla, Bolívar
conforman cinco zonas que encierran varios islotes,
cayos y bajos, situados en medio del caribe son
con sus faros, guías para los barcos que
recorren estos mares. También poseen puestos
militares.
Están rodeados de arrecifes
que los protegen del mar, la brisa y la llegada
de desconocidos por ello fueron cementerio de
barcos y aún ricos en especies marinas
como tortugas, langosta, barracudas, caracoles
y tiburones.
Algunos sólo son arena,
otros están revestidos de vegetación,
poseen pozos de agua semipotable y son refugio
de miles de pájaros.
Por su cercanía
Bolívar y Alburquerque son los más
visitados por turistas y pescadores.
En el pasado fue importante puerto donde salían
los barcos cargados de coco y llegaban cargados
de mercancías. Tiene hermosas playas y
algunos hoteles y restaurantes de renombre, se
caracteriza por la armonía con el entorno.
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