|
Cada
año el nuevo cacique de Guatavita era cubierto de polvo
de oro para ser consagrado al Sol. Luego, subía a una
balsa cargada de ofrendas preciosas, las que se arrojaban
a las aguas para ser entregadas a los dioses. Esta es la conocida
Leyenda de El Dorado, la cual usted podrá vivir si
se acerca al Salón Dorado del Museo del Oro.
El
Museo, creado por el Banco de la República hace más
de 60 años, se ubica en el Parque de Santander, antes
llamado Plaza de las Hierbas en la Bogotá Colonial.
Cuando los españoles ni siquiera habían llegado
al país, hace quinientos años, ya existían
miles de objetos de oro hechos a mano por los indígenas
que habitaban el territorio nacional. Hoy, estas obras de
arte y su conocimiento metalúrgico son preservados
por este museo, poseedor de la colección más
importante del mundo en su género.
Presentadas
en vitrinas y dioramas, es posible admirar espectaculares
piezas en oro como pectorales, máscaras, poporos, colgantes,
recipientes y cientos de figuras que evidencian el desarrollo
cultural logrado por estas sociedades que poblaron Colombia.
No
basta con venir al Museo una sola vez, en cada visita se podrán
descubrir nuevas cosas. Por ejemplo, participar en un taller
infantil gratuito y disfrutar de los servicios de la sala
de documentación y préstamo de material didáctico
para colegios y universidades; la presentación de videos
y la posibilidad de que su visita sea guiada. Además,
cuenta con un almacén para venta de material fotográfico,
souvenirs y réplicas de figuras precolombinas.
Un
recorrido mágico...
El recorrido que nos llevará a conocer cerca
de 34.000 piezas de orfebrería y 20.000 objetos líticos,
cerámicos, textiles y piedras preciosas, pretende recordar
y vivenciar a las culturas Quimbaya, Calima, Tairona, Sinú,
Muisca, Tolima, Tumaco y Malagana. Inicia en la estatua del
gran cacique vestido de oro, del segundo piso, cuyas piezas
son originales y tienen más de 2.000 años.
En
el salón adjunto, las obras denotan claramente que
los indígenas se visten de hombre animal para adquirir
los poderes de los animales sagrados, algo que algunos conocen
por sus clases de historias primarios o más avanzados;
un canastero Calima sentado, en el que se nota por su mejilla
abultada que está masticando hojas de coca, algo que
les permite a los indígenas guardar y recordar los
saberes míticos.
Cosas
tan sencillas como descubrir qué simboliza que el jaguar
tenga piel amarilla y brillante como el Sol. Por eso en los
mitos el jaguar representa a la vez la muerte y la vida. Mientras
se observa que bajo-tierra los indígenas de Tierradentro
crearon hipogeos, a los que les dieron la forma de sus propias
casas.
En
el centro del país está Tolima, que en su vitrina
presenta entre otros, unos collares con figuritas humanas.
Lo mismo se muestra en otra figura en forma de silla, cuyo
espaldar muestra también una forma humana.
Más
adelante, aparecen dos indígenas fundiendo metales
a la cera perdida en una vitrina sola, donde se explican uno
a uno los pasos que hacían los orfebres indígenas
para crear un objeto de oro.
Luego,
con ritmo se pasa a las ardientes llanuras del Caribe. ¿Podríamos
imaginar estos personajes con sombreros en un carnaval de
los de ahora? Son los ancestros de los músicos y gaiteros
costeños. Allí mismo, se muestra cómo
las gentes antiguas del Sinú tejieron telas de algodón,
canastos y sombreros, donde uno de los guías pregunta:
¿Ves que sus ollas imitan canastos?, lo que ayuda a
relacionar y enlazar la historia con el ahora; enseguida,
se pasa a admirar la ciudad de los Taironas y más allá,
una momia con una mochila muisca original.
Finalmente,
en el tercer piso se escenifica la famosa Leyenda de EL Dorado,
ambientado con música, efectos y personajes indígenas
que se van asomando en su dorada Balsa Muisca, uno de los
símbolo más representativos del Museo.
Una
exposición itinerante que "Sí" se
puede tocar
Ahora los museos no son sitios empolvados donde sólo
se podía ir a observar y a buscar tareas aburridas,
sino instituciones activas donde los niños pueden tocar
y descubrir ellos mismos sus antepasados. A través
de las Maletas didácticas, pequeñas exposiciones
que el Museo presta para exhibir en los salones de clase.
Contienen fragmentos arqueológicos originales de cerámica,
hueso, piedra o concha y réplicas de piezas de orfebrería
precolombina.
Estos
son los tres últimos temas que el Museo del Oro lanzó:
la maleta Nariño, que contiene arte prehispánico
con narigueras y adornos de metal dorado, idénticos
a los que se elaboraron en el sur de Colombia hace mil años.
Lo novedoso de esta es que los estudiantes sí pueden
tocar los objetos: de hecho, el propósito es que se
interroguen, conozcan, disfruten y se identifiquen con este
patrimonio cultural; la maleta de Amazonas, dedicada a un
patrimonio vivo: las culturas indígenas Yakuna, Tikuna
y Uitoto que habitan actualmente en el departamento del Amazonas.
También incluye el juego de mesa ¡Amazonas!,
que propone un viaje por los pueblos indígenas de ésta
sección de Colombia. Los jugadores se convierten en
animales - el jaguar, la danta, el delfín rosado, la
tortuga charapa - para competir por el conocimiento de las
culturas ancestrales. Por ríos y selvas avanzan sobre
el mapa ilustrado del departamento.
Por
último, la Música de la Vida, maleta cuyos objetos
- flautas, maracas, tambores indígenas, sonajeros campesinos
- se tocan para hablar de un patrimonio intangible: la música
que identifica a las diferentes regiones de Colombia. Con
esta, se invita a los estudiantes a escuchar la música
de preferencia de sus padres, y a éstos, a su vez,
la de sus hijos; la "tarea" es un diálogo
y una vivencia agradable de comunicación familiar.
Finalmente,
las maletas invitan a recordar que sólo es patrimonio
lo que tiene sentido para la gente, aquello en lo que muchos
descubren un pedacito de su identidad. Este servicio se presta
gratuitamente a las instituciones educativas en los Museos
del Oro de Bogotá, Cartagena, Santa Marta, Armenia,
Manizales, Cali, Pasto, Ipiales y Leticia.
Cada
una es como un baúl de conocimientos repleto de noticias
y de actividades que pueden aplicarse desde el jardín
infantil hasta la universidad.
El
Museo en salas
En el primer piso se encuentra la "SALA DE EXPOSICIONES
TEMPORALES", que exhibe exposiciones nacionales e internacionales
que visitan el Museo y exposiciones temáticas para
la difusión de las culturas arqueológicas.
En
el segundo piso, "LAS CULTURAS DEL ORO", una visión
integral de orfebrería prehispánica de Colombia
en su contexto cultural. La exposición está
organizada según las dos principales tradiciones culturales
asociadas a la metalúrgica: del suroccidente y la del
centro y norte del país.
Ya
en el tercer piso: "EL ORO Y SU SIGNIFICADO", donde
las piezas de orfebrería se exhiben siguiendo un orden
cultural y cronológico, destacando el significado del
oro para las culturas prehispánicas.
Información
Museo del Oro. Calle 16 No. 5-41. Parque Santander. Bogotá,
Colombia
wmuseo@banrep.gov.co
Programación:
3420577 (audiorespuesta), 3431424, 3432222
Horarios
Martes a sábado 9:00 a.m. a 4:30 p.m.; domingos y festivos
10:00 a.m. a 4:30 p.m.
El último visitante debe salir a las 5:30 p.m.
Cerrado los lunes, incluso los lunes festivos.
El último domingo de cada mes, entrada gratuita de
10:00 a.m. a 4:00 p.m.
Tarifa
para adultos
Martes a sábado $3.000; domingos y festivos $1.500
Tarifa para menores de 12 años y mayores de 60:
Martes a domingo $250
Audioguías
(explicación de la exposición permanente)
En español $2.000
En inglés $5.000
En francés $5.000
Texto,
fotos y videos: Alexandra Sánchez S. |