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CRONOLOGÍA
HISTÓRICA/Fortín
inexpugnable
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| Castillo de San Felipe |
El asedio
que enfrentó Cartagena durante tres siglos impulsaron
a los Reyes de España a amurallar la ciudad y construir
varios fuertes, castillos, baluartes y baterías. Se
transformó prontamente en la principal plaza militar
de las colonias españolas en América y llegó
a catalogarse como inexpugnable.
Un episodio
de su historia en especial es para los cartageneros motivo
de profundo orgullo: el repliegue y abandono por parte del
inglés Edward Vernon, quien en 1741 comandó
un fuerte ataque contra la ciudad, con una flota de 186 barcos.
Los cartageneros ganaron la batalla desde su principal fortín:
el castillo de San Felipe de Barajas.
Cuatro
puntos estratégicos para defender:
La ciudad era virtualmente una pequeña isla rodeada
al nororiente por mar abierto; al occidente por caños
y lagunas; y al sur por pantanos (la península de Bocagrande)
y por una bahía interior (de las Ánimas), que
se abre sobre una segunda bahía mucho más amplia
(la de Cartagena), con una isla en la mitad (Tierrabomba).
En esencia estos cuatro flancos era obligación protegerlos:
- El
mar abierto, menos accesible a los ataques por
el intenso oleaje pero que, con todo, iba dejando playones
fáciles para desembarcos ligeros. Fue controlado
con las primeras murallas.
- Los
dos accesos por la bahía. Uno entre Bocagrande
y Tierrabomba fue cerrado por una barra en l.640, apoyada
por el desaparecido fuerte de San Matías, barra que
se sustituyó por una escollera submarina en 1.778
que aun permanece. La otra entrada a la bahía, más
estrecha y fácil de defender, se sitúa más
al sur entre Tierrabomba y la Península de Barú.
Para custodiarla fueron construidos dos soberbios fuertes:
San Fernando de Bocachica (en reemplazo del de San Luis,
que le precedió) y San José, diseñados
para el fuego cruzado en corta distancia.
- El
cruce entre la Bahía de Cartagena y la Bahía
de las Ánimas, que fue controlado mediante
fuertes pareados a uno y otro lado del canal de navegación.
De ellos quedan dos pares incompletos: las ruinas del Fuerte
de Santa Cruz, destruido por una voladura durante la República,
en la punta de Castillogrande; el fuerte de San Juan de
Manzanillo, que hace parte de la Casa de Huéspedes
Ilustres, y San Sebastián de Pastelillo, donde está
el Club de Pesca.
- Control
terrestre, en cuyo paso más crítico
se construyó el Castillo de San Felipe de Barajas,
sobre la colina de San Lázaro, cerrando todo el sistema
de defensas.
La plaza
terminó así, después de dos centurias,
inexpugnable.
Textos:
Harry López y Johanna Guevara
Fotos: Johanna Guevara,
Soaslor y Silvana López
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