Colombia.com Bogotá Miércoles, 01 / Ago / 2018

Santos deja a Duque la responsabilidad del cese al fuego con el ELN

El mandatario terminará su gobierno sin lograr la tregua en el desarrollo de los Diálogos que sostenía con la guerrilla.

Santos deja a Duque la responsabilidad del cese al fuego con el ELN
Santos aseguró que su sucesor, Iván Duque, que asumirá el cargo en una semana, deberá concretar un cese el fuego con el ELN. Foto. @JuanManSantos

El presidente Juan Manuel Santos, se despidió este miércoles de los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, sin conseguir un nuevo cese el fuego bilateral temporal, un objetivo que ahora dependerá de la voluntad para continuar con las negociaciones en el nuevo Gobierno de Iván Duque.

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Los negociadores salientes finalizaron en La Habana -a pocos días de la posesión de Iván Duque- el sexto ciclo de los diálogos con el grupo armado del ELN con "avances significativos" pero no sintetizaron el principal objetivo de esta fase: una segunda tregua tras la alcanzada entre octubre y enero pasados.

Santos, cuyo Gobierno logró en 2016 firmar la paz con las FARC y la conversión de esa guerrilla en formación política, había confiado en los últimos días en sellar una tregua con el ELN antes de dejar el poder para así allanar el camino a la continuidad del proceso con la nueva cúpula colombiana.

La semana pasada la canciller saliente, María Ángela Holguín, estuvo en La Habana y se reunió con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, para abordar los avances del proceso de paz, lo que hizo pensar que el anuncio de cese el fuego podría producirse en los días siguientes.

Pero los jefes del Gobierno y la guerrilla en las conversaciones anunciaron que pese a que dejan las negociaciones muy avanzadas, el alto el fuego no se concretó, por lo que la pelota queda en el tejado del nuevo Gobierno.

Asimismo se concluyó la segunda de las metas del ciclo, el diseño de la participación social en el proceso de construcción de la paz, aunque sus fundamentos quedaron "definidos", de acuerdo a la declaración difundida este miércoles por las dos partes negociadoras.

Entre esos fundamentos se concertó que la participación será transversal, que se desarrollará a través de un carril territorial y uno temático-sectorial-poblacional y que "contará con plenas garantías de seguridad y protección a las comunidades, a sus organizaciones y representantes", indica el documento.

"No se ha logrado el objetivo de alcanzar un cese el fuego, pero se ha avanzado bastante", dijo el jefe negociador del Gobierno, Gustavo Bell, quien subrayó que la tregua "es necesaria para dar garantías a la sociedad para participar directamente en la construcción de la paz".

Aclaró que será Iván Duque quien tome una decisión respecto al proceso, aunque recordó que la Constitución Nacional instaura la paz como "un derecho y un deber constitucional".

Entre tanto, el jefe del ELN en la mesa negociadora, Pablo Beltrán, apuntó que la guerrilla aspira a que lo concretado en esta fase sea la "base del trabajo del séptimo ciclo a realizarse con el nuevo Gobierno".

Beltrán insistió en que esperan que el Gobierno de Duque "dé continuidad al desarrollo de esta agenda y de estas conversaciones".

Ambas partes coincidieron en la importancia de que las negociaciones tengan lugar con una tregua en vigor para garantizar el diálogo nacional y la participación de la sociedad colombiana en el proceso de paz.

El representante del ELN también confió en que "este cese ayude y dé cobijo" a "líderes sociales y activistas que hoy están siendo objeto de persecución y genocidio".

En el trasfondo de las negociaciones estuvo en los últimos meses el incremento de la violencia y el asesinato de líderes sociales, con el remate esta semana de una masacre que dejó nueve muertos en la región de El Catatumbo.

En medio de la masacre, los muertos son antiguos integrantes de las FARC, según la Fiscalía Nacional y el Ejército.

A ello se agrega la preocupación del ELN por tener garantías ante una eventual desmovilización, tras las denuncias de las FARC -hoy partido político con representación parlamentaria- de que el Gobierno está incumpliendo los términos del acuerdo de paz alcanzado en 2016.

De acuerdo al comunicado, en el ciclo se avanzó "en la precisión de los elementos necesarios para sentar las bases" de un nuevo cese el fuego, "quedando pendiente concertar otros que permitirán su implementación y hacer más efectivo del trabajo del Mecanismo de Veeduría y Verificación".

Las partes agradecieron el papel de Cuba como sede del diálogo y el respaldo de los restantes países garantes (Brasil, Chile, Noruega y Venezuela), así como el del Grupo de Países de Apoyo y Acompañamiento de las Conversaciones (Alemania, Holanda, Italia, Suecia y Suiza), el Consejo de Seguridad de la ONU y la Conferencia Episcopal de Colombia.

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Los diálogos entre el Gobierno y el ELN iniciaron su fase pública en febrero de 2017 en Quito y se trasladaron a La Habana en mayo pasado, luego de que el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, retirara a su país como garante y sede del proceso de paz. 

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EFE – Colombia.com