Colombia.com Bogotá Jueves, 23 / May / 2019

Lo chévere de la "Ch"

Para algunos chinos la letra "Ch" es una chanda, esa idea de chantárnosla en el alfabeto fue de algún chafarote que andaba deschavetado y de tanto hablar cháchara le hicieron caso y la pusieron medio chueca entre la C y la D.

Lo chévere de la
La "Ch" es una chimba. Foto: Shutterstock

De la letra "ch" se ha dicho que es chabacana y de belleza chiquita y que todo lo que la rodea rechifla nuestro origen chibcha, no es la más chula del parche pero de tanto charlarla se puso chusca y no se le achanta a las demás.

La Real Academia de la Lengua Española ya no la considera una letra pero ella no se pone a chillar ni se achicopala, por eso y se pasea chasqueando chicles sin importarle el chisme de los que quieren meterla en una chuspa para que no vuelva a rechinar.

"Mascando chicle", expresión coloquial de los colombianos. Foto: Shutterstock

No vive de chiripa porque tiene chispa para rato y aunque los que se creen muy chirriados la vean como chusma, la Ch se sigue chanceando como cuando era una chirrimplina con las mechas untadas de melcocha. 

¿Por qué tantos chuchumecos le quieren poner choneto el caminado a la "Ch"?

Seguramente porque no quieren parecer cholos pero les pone chochos ponerse su chompa para comer chorizo con changua, les encanta el chirrinchi con chicote y también se les olvida que les salieron chichones en el chorote chocándose contra todos los chécheres por andar chapeados. 

A todos a los que la "Ch" les parece chocante, les hizo falta chancleta y un chipotazo del chapulín, por eso son chambones y chichipatos y andan chiflados chapaleando en un charco mientras sueltan un chorro de babas, ¿Qué dirían el "Ché" Guevara y el chamo comandante Chávez si estuvieran vivos?, andarían chichos con tanta recocha y negocios chimbos que se hacen chan con chan.

Definitivamente la ch está de rechupete como el cuchuco y la chuleta con chimichurri de Doña Chabela, pero sobre todo de su hija la chaparrita de la Chirly, una chata de cabello churco nacida en Chigorodó que le gustaba la champeta y con sus chistes tan charros me hacía pasar chascos cuando paseábamos en un chevrolito de color verde biche, ¡ay santa pacha!, ese cacharro botaba humo por la chumacera y como se le chitiaron los chicleres me tocó vendérsela como chatarra al chucho Chamorro que me dio una chichigua que no me alcanzó ni para una chupeta.

A veces me gustaría ser un chef para prepararle a mi china un sancocho con chocozuela como para chuparse los dedos y dejar de regalarle chocolates y chucherías, quiero que nos vayamos a vivir a un chalet pero si no se puede, pues en una choza en el Chocó pasaríamos noches escuchando chucuchucu con el chillido de las chicharras y achucharrándonos de miedo con el chimbilai que lo deja a uno flacuchento y chapeto como si hubiera chupado chicha en pleno chaparrón.

Choza en el Chocó, Colombia. Foto; Shutterstock

A todos nos gusta la "ch" así a muchos muchachos les sepa a cacho, así muchos digan que son unos champions hablando inglés pero apenas chapucean la lengua de 'chespier', que son hinchas del 'chelsi' y que digan tantas charadas como la chimoltrufia y el Chavo del Ocho.

La "Ch" es fortacha y nunca se apachurra porque a pesar de estar tan cuchita es una chimba.

Juan Carlos García Sierra - Colombia.com