¿Qué está pasando con la actividad sísmica en Chocó? SGC explica las diferencias entre réplicas y enjambre sísmico
El SGC registró 1.340 sismos en Chocó desde el terremoto de 7,4 y encontró dos comportamientos distintos en la actividad sísmica.
El SGC registró 1.340 sismos en Chocó desde el terremoto de 7,4 y encontró dos comportamientos distintos en la actividad sísmica.
La actividad sísmica en Chocó continúa después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, pero los movimientos registrados durante las últimas semanas no tienen todos las mismas características, según informaron las autoridades.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) indicó que la Red Sismológica Nacional de Colombia (RSNC) ha identificado dos comportamientos diferentes en el departamento: una secuencia de réplicas alrededor de San José del Palmar y otro grupo de sismos, ubicado en una zona diferente y a menor profundidad, que presenta características compatibles con un enjambre sísmico.
Esta explicación surge teniendo en cuenta que el número de movimientos telúricos registrados en la región ha aumentado de manera considerable tras el terremoto. Al 31 de agosto, la RSNC contabilizó 1.340 sismos en Chocó, con magnitudes entre 0,6 y 4,8 y profundidades de hasta 120 kilómetros.
🧵 ¿Qué está pasando con la actividad sísmica en Chocó después del sismo de magnitud 7,4 del 10 de agosto?
— Servicio Geológico Colombiano (@sgcol) September 1, 2026
La RSNC ha registrado cientos de sismos en el departamento en las últimas semanas. Pero hay algo importante: no todos presentan el mismo comportamiento.
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¿Qué pasó en Chocó después del terremoto de magnitud 7,4?
El sismo del 10 de agosto ocurrió a las 7:34 de la mañana, tuvo epicentro en San José del Palmar y una profundidad de 103 kilómetros. El SGC lo catalogó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
El organismo explicó que la ruptura alcanzó aproximadamente 100 kilómetros dentro de la placa de Nazca. La cantidad de energía liberada fue estimada como equivalente a entre 125 y 130 bombas atómicas de Hiroshima, lo que hizo que el movimiento fuera sentido a grandes distancias.
Después del terremoto comenzó una intensa actividad sísmica alrededor de la zona donde ocurrió el evento principal. Este comportamiento era esperado para un sismo de esa magnitud; sin embargo, los especialistas encontraron que una parte de los movimientos registrados no pertenece a esa secuencia.
1.340 sismos, pero no todos son réplicas
Los datos recopilados hasta el 31 de agosto muestran que los sismos tienen una distribución amplia en cuanto a profundidad. De los 1.340 movimientos registrados, 80 ocurrieron a menos de 30 kilómetros de profundidad; 992 se ubicaron entre los 30 y los 70 kilómetros, mientras que otros 268 tuvieron profundidades superiores a los 70 kilómetros.
El análisis de la distribución espacial, profundidad y comportamiento en el tiempo permitió identificar dos grupos de actividad sísmica:
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🟢 Uno corresponde a una secuencia de réplicas.
🟡 El otro presenta características compatibles con un enjambre sísmico. pic.twitter.com/2VAoenqCu2
La mayor actividad sísmica se encuentra en sectores como San José del Palmar, Istmina, Sipí, Medio San Juan y el Litoral del San Juan. Al analizar dónde, cuándo y a qué profundidad se produjeron los movimientos, los expertos pudieron separar la actividad en dos grupos.
El primero corresponde a los sismos ubicados alrededor de San José del Palmar, entre aproximadamente 70 y 105 kilómetros de profundidad. El segundo está concentrado principalmente en Sipí, Istmina, Medio San Juan y Litoral del San Juan, entre unos 30 y 60 kilómetros de profundidad. Este último es el que el SGC considera compatible con un enjambre sísmico.
Las autoridades detallaron que una réplica es un sismo que ocurre después de un evento principal y en la misma región de ruptura. Su frecuencia suele ser mayor inmediatamente después del terremoto y disminuir con el paso del tiempo.
La diferencia está en la forma en que se comportan los movimientos. En una secuencia de réplicas existe un terremoto principal y, después, movimientos que tienden a disminuir en frecuencia. Por otro lado, en un enjambre, no necesariamente existe un único sismo dominante y los eventos pueden variar tanto en magnitud como en frecuencia.