Montoya al volante triunfa en todas partes

Automovilismo - Lunes, 28 / Ene / 2008
 
Colombia.com
El nuevo triunfo de Juan Pablo Montoya en la 24 horas de Daytona es una nueva demostración de la capacidad camaleónica que tiene el colombiano frente al volante, que lo han llevado a ser un triunfador en las distintas categorías que ha disputado en el automovilismo.

Montoya, nacido el 20 de septiembre de 1975 en Bogotá, ganó carreras y títulos en competencias de karting, en la Fórmula 3000, la Serie CART en Estados Unidos, la Fórmula Uno y ahora en competencias de duración y en la Serie Nascar de EE.UU, donde compite actualmente.

Tras su paso por la Fórmula Uno, la mayoría de los aficionados del colombiano se vieron frustrados por su salida del máximo circuito del automovilismo para pasar a la Serie Nascar, un certamen de gran popularidad en Estados Unidos, pero de escaso reconocimiento en el resto del mundo.

Pero el colombiano está acostumbrado a los grandes retos y con una mentalidad ganadora, poca veces vista en un deportista de su país, Montoya dejó la Fórmula Uno, a la cual no quiere volver, como dijo una y otra vez.

Su salida de la Fórmula Uno se produjo tras una difícil relación con la gente del escudería McLaren y, tras no haber recibido una oferta de un equipo que le diera la oportunidad de pelear por el título allí.

Todos los argumentos se le dieron para que decidiera marcharse a la Nascar.

"Ya me retiré de la Fórmula Uno y no vuelvo", afirmó el hombre que en la Fórmula Uno disputó 95 Grandes Premios con Williams (2001-2004) y McLaren (2005-2006), obtuvo siete victorias, trece poles y subió treinta veces al podio.

El cambio no ha sido fácil para el bogotano, pues llegó a un equipo como el Chip Ganassi Racing, con el cual había ganado el título de la Serie CART en 1999 y las famosas 500 millas de Indianápolis un año después, pero que llevaba más de cinco años sin ganar una prueba en la Nascar.

"En Nascar, cuando las cosas no van bien, van muy mal. La diferencia con la Fórmula Uno es que cuando uno tiene un buen carro y las cosas van mal, tú vas cuarto o quinto en la clasificación. En la Nascar, cuando las cosas no salen, vas en el puesto treinta", explicó a Efe en un a entrevista a finales de la temporada 2007.

Sin embargo, a pesar de todos los cambios técnicos que y estratégicos, Montoya volvió a demostrar su capacidad de adaptación y en su primer año en la Nascar ganó una prueba de la categoría Busch, la segunda importancia de Nascar, y una en la Nextel (la Toyota/Save Mart 350), en la que terminó como el Novato del Año.

Además de sumar triunfos y distinciones, Montoya ha podido disputar las dos últimas ediciones de las 24 horas de Daytona, una de las competencias de resistencia más importantes del mundo, y ambas ocasiones salió con el trofeo de ganador.

La primera fue junto al estadounidense Scott Pruett y el mexicano Salvador Durán, cuando se llevaron la victoria tras liderar 468 de 668 vueltas y la segunda ayer, nuevamente al lado de Pruett, del también mexicano Memo Rojas y al escocés Dario Franchitti.

A pesar de sus victorias, el colombiano ha recibido críticas de la prensa y de sus competidores, especialmente por su fuerte carácter, por decir las cosa tal y como se le vienen a la cabeza y por su arriesgada forma de conducir, que en varias ocasiones le dio problemas en la CART, la Fórmula Uno y la Nascar.

Pero es esa misma forma de ser, para algunos "arrogante", la que convierte a Montoya en un figura mundial y que siempre ha se ha destacado a los diferentes lugares en los que ha competido.

Montoya está a falta de un triunfo en las 24 horas de Le Mans, la máxima prueba de resistencia en el automovilismo, para haber gando las llamadas competencias más importantes de este deporte, pues ya ganó las 500 millas de Indianápolis (en óvalo) y el Gran Premio de Mónaco (circuito) en la Fórmula Uno.

Si el calendario y su equipo lo permiten, el colombiano, sin duda, saldrá por un triunfo nunca antes visto en la historia del automovilismo. EFE