Seis claves del Tolima 3-4 Cúcuta por Copa Libertadores

Miércoles, 25 / Abr / 2007
 
Colombia.com
Análisis del triunfo nortesantandereano en tierras tolimenses, obteniendo los tres puntos necesarios para pasar de la ronda de grupos en la Copa Libertadores por primera vez en la historia. Cúcuta Deportivo es el único equipo que representa a Colombia en la presente edición del torneo continental, ante la eliminación del Deportivo Pasto y Deportes Tolima en esta ronda. “Desmenuzamos” el compromiso.

Utilidad con la Esférica: Mientras que el Deportes Tolima manejó la posesión de la esférica durante la mayor parte del compromiso, fue el Cúcuta el equipo que en los cortos pasajes en que la manejó, desarrolló un juego colectivo, estético y práctico. Para la muestra, tres botones: El primer gol sale de una bonita pared entre Del Castillo y Blas Pérez. La tercera anotación, fue una combinación de pases exactos culminando la jugada con una asistencia de David Córdoba para la definición de Blas Pérez. La última concreción, la de la agónica calificación, sale de una pelota que baja el panameño Pérez con la cabeza, para luego ser asistido por Juan Manuel Martínez. Se nota que este equipo no necesita del balón en demasía, para seguir demostrando que es un excelente conjunto y que juega muy bien al fútbol.

Banda izquierda del Cúcuta: Esta franja fue persistida en el juego ofensivo del Tolima en varias oportunidades, promediando el primer tiempo. La dureza de marca que armaban Del Castillo y Bustos por un lado en los visitantes, no la tenían entre Raguá y Macnelly Torres por el otro. En muchas ocasiones, fue el pan servido para que se lo comieran Juan Carlos Escobar y Gerardo Vallejo, quienes se entretuvieron por todo ese lateral mediante paredes y combinaciones, sin embargo, extrañamente entre ellos dos no generaron ninguna jugada que terminara con la pelota dentro del arco. Solo César Rivas, delantero tolimense que jugó en la segunda mitad, pasó por encima de Raguá en el segundo gol del cuadro vinotinto y oro.

Sin la estocada final: En el momento que Deportes Tolima vencía por tres goles a dos, tuvo la oportunidad de liquidar el compromiso en un par de ocasiones, sacando provecho de la confusión motilona en esa serie de minutos. Los segundos contiguos al tercer gol ibaguereño, daban a entender que llegaría el cuarto y a partir de allí se acababa la película. Sin embargo, le faltó cerrar en ese instante preciso la calificación y no pudo dar la estocada final, dejando a su rival vivo y con opciones de darle la vuelta al marcador. Carlos Darwin Quintero en un contragolpe fue el que la tuvo mas cerca, sin poderla embocar.

Los cambios de ritmo: Aquella aceleración de los jugadores en pocos metros fue la causa principal de varios goles observados en la noche del martes en el estadio Murillo Toro. Un cambio de rimo de Jorge Perlaza, gestó una infracción de Julián Hurtado en el borde del área y esta fue aprovechada por el excelente cobro de John Charria para el 1-1 parcial. Cambio de velocidad tuvo Macnelly Torres para generar el tiro de esquina que le dio a Cúcuta la segunda conversión.

Aceleración eficaz determinó el desborde de César Rivas por la banda derecha y asistir de esa forma a Darwin Quintero en el empate parcial a dos tantos; misma situación que tuvo el propio Quintero ingresando al área modificando ascendentemente su velocidad para que luego el balón le cayera a Rivas y este fuese derribado en el área, entregándole la opción a Charria de concretar el tercero mediante el penal. No dejamos de lado, la versatilidad de ritmos de David Córdoba, quien ingresó al segundo tiempo entregándole al Cúcuta dominio del balón, confianza y sorpresa a la hora de pasar al ataque.

Martínez y Pérez: Indudablemente, fueron las figuras del partido. El panameño Blas Pérez anotando el gol del empate y luego el de la calificación, participando también en el acompañamiento del primer tanto de los cucuteños. Sin embargo, casi todas las flores se van para el “burrito” Juan Manuel Martínez.

El argentino anotó un gol y asistió en otro, pero lo más sobresaliente de su actuación fue el sacrificio de ir a posiciones defensivas y tener el físico suficiente para pasar al ataque con picardía y precisión. Fue un jugador clave en el partido, porque colaboró en defensa presionando en medio sector en la salida de su rival y protagonista en ataque, convirtiéndose en el compañero ideal de Pérez en el frente atacante nortesantandereano.

El coraje motilón: El Cúcuta hacía ver que su vuelta al partido cuando perdía 3-2 era bastante complicada. Pero sin tener mucho el balón generaba jugadas de peligro. Su técnico arriesgó bastante en su apuesta por atacar, colocando cuatro hombres que perfectamente pueden ser delanteros, aunque él les llamo como volantes de ataque. No cabe la menor duda, que la inclusión de David Córdoba y Víctor Cortez le entregó movilidad y profundad al onceno cucuteño, en un partido en que Macnelly Torres no estuvo en su mejor esplendor.

De esta forma, Bernal solo dejó un hombre en marca, apostó, arriesgó y ganó, no solamente destacando el manejo táctico, sino el hambre de ganar que sigue representando al Cúcuta Deportivo, que consiguió el triunfo más importante en la historia del club, pasando a los octavos de la Libertadores en su debut.

Por: Andrés López, Periodista Fútbol - www.colombia.com