INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESCOMPRAS; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSTVRADIO
Especial para www.colombia.com .......>>
Por César Muñoz
"El más querido, el inolvidable..."
Se me puso la piel como la de una gallina, los ojos me brillaron y un vacío en el estomago se me fue abriendo mientras una nostalgia de aquellos años que no volverán se hacía definitiva. Eso fue lo que sentí cundo vi la propaganda que anunciaba la despedida oficial de Carlos Alberto "El Pibe" Valderrama como jugador profesional. Era un adiós anunciado hace casi seis meses, pero estos acontecimientos son en los que uno no termina de creer, sabe que sucederán pero lo niega y evade. Sin embargo, esta vez ya no había nada que hacer, el símbolo de tres generaciones y un país, el mejor jugador en la historia del fútbol colombiano, colgaría los guayos como jugador luego del partido homenaje que se realizará en su honor, el 1 de febrero en el estadio Metropolitano de la ciudad de Barranquilla.

Hace años que no veía al "Pibe" vestido con la camiseta de la Selección Colombia, y esa propaganda me mostraba aquella melena rubia que sigue inundando los estadios cuando la selección juega o cuando toca apoyar a algún deportista colombiano en cualquier deporte, y entonces entendí cuanto lo extrañaba, cuánto lo había admirado, cómo había deseado jugar con su estilo, pero los años son implacables y la imagen que vi hace 5 años y medio en el partido de Francia 98 contra Inglaterra ya parecía difusa pero de nuevo la añoraba.

Ver de nuevo jugar al "Pibe" a través de la televisión, sólo es comparable a cuando uno va por la calle y de pronto se encuentra con un viejo amor, el más querido, el más deseado, ese que queríamos para siempre a nuestro lado y que ya no está, y el dolor es mayor cuando nos dice que en unos días se casará, que halló un nuevo amor, porque así es la noticia del adiós definitivo del hombre de manilleras en las muñecas que inmortalizó en Colombia el número que llevaron en sus espaldas grandes como Pelé y Maradona, el 10. Valderrama como el viejo amor nos anuncia con su retiro un nuevo compromiso y es el de prepararse como director técnico para algún día dirigir su amada selección. Sin embargo, yo no quisiera que así fuese porque a pesar de la inmunidad que le pueden dar los años de gloria, ser director técnico significa pasar a ser el cuero de periodistas y analistas que basándose, Dios no lo quiera, en resultados adversos, lo pueden acabar y manchar la memoria de alguien que como jugador lo dio todo a nuestro país.

Terminó el comercial y conmovido por las imágenes pero dejando atrás el primer sentimiento de nostalgia, traté de acordarme cómo jugaba Valderrama, y llegué a una conclusión que en los años en que lo vi en vivo y en directo no había dilucidado. El "Pibe" era un maestro para esconder el balón, sólo con esa cualidad podía arrumar jugadores y buscar el lugar preciso o el jugador desmarcado. La tenencia de la esférica le permitía crear espacios para que sus compañeros quedaran desmarcados, y cuando el contrario se le pegaba, él sabía como quitárselo de encima para pedir el balón y darle buen destino, era una adelantado, jugaba un segundo antes que todos, antes que le llegara el balón ya sabía que iba a hacer, leía el juego como pocos en el mundo y era un líder dentro del campo. Sus compañeros lo respetaban porque sabían que él era el mejor.

Cómo les explicaremos muchos de nosotros a nuestros hijos que significó el "Pibe" para nuestro fútbol, las alegrías nos brindó junto a la mejor generación que ha dado el fútbol de nuestro país y que él comandó. Las palabras no serán suficientes y habrá que pasar los viejos videos una y otra vez, a lo mejor ni así nos entiendan, porque fuimos realmente privilegiados a disfrutar de un hombre con quien el fútbol fue ingrato, sólo le dio el lugar que se merece cuando entraba a los treinta años, pero que lo entregó todo por el país y el deporte que siempre amó. Qué sentiremos el 1 de Febrero cuando veamos saltar a la cancha por última vez al hombre de la 10 estampada en la espalda, el más querido, el más amado, el más respetado, el más grande y al cual nunca olvidaremos.

Comentarios a: muce00@yahoo.com

 

s