Colombia.com Bogotá Lunes, 31 / Oct / 2011

Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

El mismo escenario utilizado para la inauguración, dio cierre a los XVI juegos donde actuó Ricky Martín, el grupo mexicano Camila, entre otros.

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    Brillante clausura de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    Brillante clausura de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    Brillante clausura de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    Brillante clausura de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    El grupo mexicanos Camila en el cierre de los Juegos Panamericanos. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    Ricky Martín en el cierre de los Juegos Panamericanos. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    La delegación local en el cierre de los Juegos Panamericanos. EFE

  • Guadalajara dijo adiós a sus juegos con nostalgia y música

    La ODEPA le entregó la bandera Panamericana a Toronto, Canadá, sede de los próximos juegos. EFE

Guadalajara dijo adiós a los XVI Juegos Panamericanos en medio de una ceremonia llena de nostalgia, color y música.

El mismo escenario utilizado para la inauguración, que simulaba los mexicanos campos de la planta de donde se extrae el tequila, fue el espacio en el que los atletas se despidieron de la experiencia panamericana en "la perla tapatía" como es conocida esta ciudad.

A pesar de que el comité organizador y las autoridades de vialidad recomendaron llegar con mucho tiempo de anticipación, las puertas del Estadio Omnilife no se abrieron hasta después de las 17:00 hora local (seis horas GMT más), cuando el cantante Ricky Martin terminó la prueba de sonido para su presentación.

A su llegada, muchos aficionados se enfrentaron al problema de la doble emisión de boletos por parte de la empresa comercializadora, como ocurrió en otros estadios.

Con boleto en mano, algunos asistentes reclamaron como suyos los lugares asignados a la prensa, pero fueron compensados con localidades mejor ubicadas que los lugares que inicialmente adquirieron.

La emoción dio inicio una hora antes. Las tribunas se convirtieron en un océano que se movía a ritmo de las olas que el público hacía entre gritos y rechiflas, que solo se apaciguó cuando las luces del Omnilife se apagaron y se encendió la dulce voz de la cantante Ely Guerra, entonando el himno mexicano como un anticipo a la nostalgia que caracterizó la noche.

Una enorme pantalla en el centro del estadio hizo un recuento de la apertura y algunos de los momentos deportivos más memorables de los 16 días de competencias, mientras miles de cámaras desprendían sus flashes como luciérnagas en todos los rincones del estadio.

Los héroes deportivos, esos que conmovieron con sus logros y derrotas en las canchas desfilaron hasta las tribunas asignadas mientras los espectadores les acogían con aplausos, en un contagio mutuo de alegría cargada de agradecimiento.

La prolongada pausa que significó la ceremonia protocolaria donde las autoridades de la Odepa y de Jalisco dieron oficialmente por clausurada la Fiesta de América, no amainó el ánimo del público que recibió con un ¡México, México! el anuncio de que Guadalajara irá por la candidatura de unos Juegos Olímpicos.

El descenso de las banderas de la Odepa y el Comité Olímpico Internacional y la presentación de Toronto como sede de la justa deportiva en 2015, dio paso a la fiesta.

El viaje de la mariposa Monarca desde los parques de Canadá hasta su santuario en México, marcó el paso del testigo a la ciudad canadiense que tiñó de rojo el recinto con el cielito lindo como fondo musical, que fue coreado por los asistentes.

El fuego panamericano que brilló durante poco más de dos semanas, se extinguió mientras figuras humanas, peces encendidos, lunas y soles danzaban al tiempo que el cielo se pintaba de fuegos artificiales con los colores verde, blanco y rojo, emulando la bandera mexicana.

El grupo mexicano de pop "Camila", inició el segmento musical con "Mientes" que fue seguida en una sola voz por todo el estadio.

La ceremonia se convirtió en un concierto donde tuvieron cabida todo tipo de géneros como la música reggae de los jamaiquinos "The Wailers" enmarcados por banderas que parecían moverse al ritmo de sus cadenciosas "Three little birds", que hizo extrañar al legendario Bob Marley que hizo famosa la melodía antes de su muerte.

El "color de esperanza" llegó de la mano del argentino Diego Torres cuyo mensaje "que habla de los sueños" conmovió al público y a los atletas de la delegación mexicana que festejaron con una vuelta olímpica su logro histórico de 42 medallas de oro.

La "Fiesta de América" no podía terminar sin un homenaje a la latinidad que vino con Ricky Martin y su "Living la vida loca" y "Pégate", con la que puso punto final a la ceremonia.

Los fuegos artificiales encendían el cielo. Guadalajara hacía historia. EFE