Diócesis de Quibdó (Chocó) obtiene el Premio Nacional de Paz

Martes, 06 / Dic / 2005
 
Colombia.com
La diócesis de la Iglesia Católica en la ciudad selvática de Quibdó, departamento de Chocó, obtuvo el Premio Nacional de Paz 2005 por sus tareas en favor de las comunidades indígenas y negras amenazadas por el conflicto armado interno.

La concesión del reconocimiento a la diócesis de Quibdó fue anunciada en Bogotá por la fundación alemana "Friedrich Ebert Stiftung" en Colombia (FESCOL), organización privada que lo convoca junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y cinco medios periodísticos del país.

"Agradecemos que hayan reconocido nuestra labor (...), que es en favor de nuestra gente, con un compromiso serio, de servicio y, por supuesto, contra eso choca otro tipo de intereses", dijo el obispo de Quibdó, Fidel León Cadavid, en una conferencia con la prensa.

El jerarca católico consideró que el Premio Nacional de Paz para su jurisdicción eclesiástica puede ser "un llamado de atención a un camino de paz que enfrenta otros caminos que tienen otros intereses distintos y que ojalá eso haga reflexionar a muchos".

En el trabajo de la Iglesia "hay una dinámica de servicio" que se da de forma paralela con "una dinámica de poder y de intereses distintos que están en contra", continuó Cadavid, quien ejerce desde octubre de 2001 como obispo en Quibdó.

Cadavid dijo que su diócesis realiza una "acción integral" en favor de las minorías negra e indígena del Chocó, conflictivo departamento de la frontera oeste con Panamá y del que es capital esa ciudad, a 869 kilómetros de Bogotá.

"Trabajamos con personas tan concretas, en situaciones tan concretas, que si no respondemos a eso seríamos infieles", afirmó el prelado, quien subrayó que "el proyecto de Dios pasa siempre por el ser humano".

El obispo dijo que su tarea pastoral incluye desde denuncias y llamamientos de atención, hasta el apoyo y fortalecimiento de organizaciones sociales, para que las comunidades se resistan a los grupos armados ilegales, lo mismo que la formación en derechos humanos y la asistencia humanitaria oportuna.

El prelado aludió a las amenazas de muerte, el desplazamiento forzado y la pérdida de territorios ancestrales, que son las mayores expresiones de la confrontación de grupos guerrilleros y de paramilitares en la región, donde la misma Iglesia ha denunciado una connivencia de sectores de la fuerza pública con estos segundos.

El Premio Nacional de Paz, que está dotado con 60 millones de pesos (unos 26.380 dólares) e incluye un diploma de honor, es convocado cada año por los diarios "El Tiempo" y "El Colombiano", la revista "Semana", la cadena "Caracol Radio" y el canal privado "Caracol Televisión", además de FESCOL y el PNUD.


Vinculo “paras” y Fuerza Pública: sin resultados

La investigación militar sobre tolerancia de la Fuerza Pública colombiana con grupos ultraderechistas en Chocó terminó sin ningún resultado, dijeron fuentes eclesiásticas de ese departamento selvático.

También Cadavid, obispo de Quibdó, se refirió al tema al explicar que el proceso incluyó el desplazamiento de funcionarios de la Justicia Penal Militar, además de un alto oficial del Ejército, comisionado por el presidente Álvaro Uribe.

La investigación había sido ordenada por el gobernante el pasado 4 de mayo, en respuesta a una carta abierta dirigida a él por los jerarcas católicos de Chocó y la zona bananera vecina de Urabá, quienes advirtieron de una postura de tolerancia del Ejército y la Policía con el Bloque "Elmer Cárdenas" (BEC), vinculados a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que gestiona de forma separada un proceso de paz con el Ejecutivo.

En la comunicación a Uribe, fechada el 27 de abril último, Cadavid y sus colegas en las diócesis de Istmina-Tadó, Alonso Llano, y de Apartadó, Germán García, preguntaron "a quién protege y a quién combate la Fuerza Pública" en la cuenca del río Atrato, que desemboca en el mar Caribe tras atravesar el Chocó.

La zona está sometida a una aguda disputa territorial entre la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el BEC.

"El presidente tuvo una respuesta inmediata de enviar una persona de alto rango para que estuviera al tanto de las cosas", dijo Cadavid al recordar que Uribe ordenó al general Freddy Padilla de León que supervisara las operaciones militares e investigara la denuncia de los jerarcas.

El oficial y los responsables de la justicia castrense "estuvieron en la zona, pero finalmente terminaron la investigación sin que se diera ningún resultado", informó el obispo.

Cadavid insistió en que el mensaje de los jerarcas buscó "llamar la atención sobre esa relación paramilitar con la Fuerza Pública, porque hace parte del problema en el territorio chocoano y, en específico, en el Medio Atrato".

"Lo hicimos buscando (...) la legitimidad del Estado colombiano", agregó el obispo, para apuntar que siempre han instado a que "las cosas se hagan como se deben de hacer, para que la presencia del Estado vaya ganando la confianza necesaria de todos los habitantes".

Con información de EFE
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