Actualización: Dom, 17 / May / 2015 4:50 pm
Domingo, 17 / May / 2015

Cómo darle equilibrio a la vida

Archivado en Salud

Como equilibrar la paz interior y vivir en el presente

Cómo darle equilibrio a la vida
Salud mental Foto: Tomada de internet

El bienestar es un valor en alza que cada vez cobra un mayor protagonismo en nuestra vida. Así lo cree Esgueva ya que, como pasa hoy día en occidente, “cuando las necesidades más básicas están cubiertas la gente empieza a hacerse otras preguntas y a darse cuenta de que a lo mejor la vida no es sólo sobrevivir”.

La palabra equilibrio tiene gran importancia cuando hablamos de bienestar. “Tenemos que buscar nuestro propio equilibrio” porque la vida nos va a poner a prueba, “pero si sabemos buscar cuál es nuestro centro al final es como el bambú, por mucho que sople el viento te puedes mover, te puedes doblar pero vuelves a tu centro. Ese es el equilibrio”, apunta la especialista en Mindfulness.

¿Cómo cambiar nuestro rumbo de vida?

Más que un cambio radical es algo que se va construyendo poco a poco. Lo primero que hay que hacer es “preguntarse si tu vida tiene un sentido y buscarlo si no lo tiene”, señala la experta. Además, explica que el sentido de la vida no es algo universal, sino que cada uno tenemos que encontrar el nuestro, el por qué estamos aquí.

Cuando tenemos un para qué somos capaces de encontrar la resiliencia y la fuerza interna para superar las adversidades”, dice Esgueva

Es el motor fundamental para superar las dificultades de la vida. Y lo más importante, superarlas sin perder la alegría, la ilusión y la esperanza. Para lograrlo, la experta señala que todo empieza “por el cuestionamiento, si no hay una toma de conciencia el cambio es imposible”. Según Mónica, nos absorbe la ola de la rutina, las expectativas ajenas y la cultura en la que estamos sumidos, y es sólo decisión nuestra querer despertar o preferir seguir dormidos.

Uno de los problemas es que muchas veces buscamos la felicidad en cosas externas, cuando la felicidad “sólo viene de lo interno”, de ahí la necesidad de cuestionarse porque quizá “los elementos que hemos establecido como bases de nuestra vida no sean los correctos”. Echar balones fuera es una postura fácil pero “si nos sentimos víctimas no tenemos ningún poder”.

Tomar las riendas de tu vida conlleva un esfuerzo pero a cambio eres el actor, eres el director, eres el que escribe el guión de tu película, de la película de tu vida”, apunta

Alcanzar la paz y la libertad internas es fundamental para lograr que “los patrones del inconsciente no sean los que lleven nuestra vida”. Mónica señala que “si no estás en paz contigo mismo, no estás en paz con los demás, no estás en paz con el mundo y al final vas librando batallas que te imaginas tú que existen, pero la vida no tiene por qué ser una guerra”. Señala además que la decisión más importante que tomamos en la vida es si el mundo es hostil o es un mundo colaborador y cooperativo “y en función de eso es como vivimos la vida, una decisión que tomamos nosotros”.

Un punto clave en esta búsqueda del equilibrio y el bienestar es aprender a vivir en el presente. Vivimos pensando constantemente en las cosas que podrían haber sido, y “la vida se nos escapa de las manos como la arena porque no estamos en el presente”, subraya la experta.

En este contexto es importante abordar el Mindfulness, es decir, “estar abierto al presente y no estar ni en el pasado ni en el futuro”, donde es importante “no estar siempre juzgando ni criticando”. Para Mónica, el pasado es “lo que nos ha hecho estar aquí, ser quienes somos”, mientras que el futuro tiene importancia porque “depende de lo que hagamos hoy”.

Aprendizajes de la filosofía oriental

Una de estas ideas que debemos importar es entender que la vida está hecha de yin y yang, porque “tenemos el dulce sabor de la victoria pero también hay que pasar por las derrotas” -señala- el dolor es una parte necesaria o por lo menos inherente en el ser humano. No aceptar esto trae mucho sufrimiento”.

Y otra cosa que podemos aprender de Oriente es el desapego,  “una cosa es que queramos a las personas o que disfrutemos de las cosas que tenemos y otra es que pensemos que las necesitamos absolutamente para ser felices, eso es una gran mentira”, asegura. EFE