Actualización: Vie, 26 / Jul / 2013 12:37 pm
Viernes, 26 / Jul / 2013

Prevenga la trombosis derivado de cirugía de cadera y de rodilla

En el creciente número de personas que acuden a cirugías como las de reemplazo total de cadera, reemplazo de rodilla o cirugía de columna, aumentan también los riesgos de sufrir tromboembolismo venoso profundo.

Prevenga la trombosis derivado de cirugía de cadera y de rodilla
Esto sucede porque se pueden formar coágulos sanguíneos en un vaso sanguíneo que pueden mantenerse en su lugar o emigrar a otros lugares ocasionando serios problemas, “como el tromboembolismo pulmonar que puede complicar seriamente el estado de salud”, precisa el doctor Andrés Rodríguez Múnera, ortopedista de la Fundación Santafé de Bogotá.

Uno de los graves problemas es que “de esas trombosis venosas profundas, unas dan síntomas y otras no; pero cuando los dan pueden ser graves porque hacen, por ejemplo, tromboembolismo pulmonar, algo que es realmente muy grave”, indica el especialista de la Fundación Santafé de Bogotá.

Beneficio del tratamiento preventivo

Una de las medidas más efectivas para evitar la aparición de una enfermedad es su prevención, en el caso de estas grandes cirugías la ciencia médica ha ido tras opciones que permitan reducir el riesgo del tromboembolismo venoso en pacientes que se sabe han de ser sometidos a estas intervenciones mayores.

Así nacieron unas primeras generaciones de medicamentos anticoagulantes, que tenían sus problemas. Los primeros, explica el doctor Andrés Rodríguez Múnera, ortopedista de la Fundación Santafé de Bogotá, eran problemáticos porque “la medicación era difícil de calcular y de manejar porque o le faltaba o se le daba en exceso”.

Luego, agrega, “aparecieron unos mucho más seguros que son los llamados heparinas de bajo peso molecular, con el gran problema de que se “tiene que inyectar todos los días. Si son 30 días, hay que ponerle una inyección diaria en el ombligo al paciente, y eso es molesto”.

Posteriormente aparecieron los medicamentos orales, con dosis de una o dos pastillas, lo que reduce de forma significativa el riesgo y de esta manera “se está evitando que a la población le dé una complicación grave. Ese es el éxito de las terapias antitrombolíticas orales, que hoy nos permiten disminuir un desenlace fatal”.

Así las cosas, “ninguna persona a la que se le haga este tipo de intervención debería correr el riesgo de sufrir tromboembolismo venoso si hay un mecanismo que lo previene, un medicamento que aunque no le da la garantía absoluta le da una mayor probabilidad de que no haga el problema”, señala Andrés Rodríguez Múnera, ortopedista de la Fundación Santafé de Bogotá.

En esa nueva generación de tratamientos preventivos está dabigatran (Pradaxa) que requiere solo una toma diaria, acabando con las molestas inyecciones, pero con el beneficio de reducir ostensiblemente el riesgo de formación de trombos durante una cirugía mayor.

Estos nuevos anticoagulantes orales tienen como ventajas: la toma única diaria, la eliminación de las molestas inyecciones y el facilitar el cumplimiento del tratamiento hasta su finalización, al no requerir un control analítico permanente.

ABC del tromboembolismo venoso

El tromboembolismo venoso es una complicación extremadamente grave tanto en pacientes hospitalizados como en aquellos dados de alta recientemente.

Se presenta en >20% de los pacientes sometidos a cirugía mayor; y en >40% de los pacientes que han sido sometidos a cirugía ortopédica.

La incidencia de embolismo pulmonar mortal se estima en un 5% de todos los pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos de alto riesgo. Es por esto que un tratamiento anticoagulante es esencial en estos grupos de pacientes; y aún más cuando se someten a técnicas quirúrgicas ortopédicas.

Para mayor información:
Doctor: Andrés Rodríguez Múnera, ortopedista de la Fundación Santafé de Bogotá. Celular. 3102170355