Actualización: Mié, 06 / Oct / 2010 9:42 am
Miércoles, 06 / Oct / 2010

Aprender a tocarse, masaje de dos

En los días en los que parece haberse reemplazado la intensidad emocional por la del tipo físico, estos ejercicios son la solución para que en la pareja no se pierda la sensualidad.

Aprender a tocarse, masaje de dos

Las caricias generan un gran caudal de energía relajadora. Con ejercicios sencillos y, mientras redescubren mutuamente sus cuerpos, puedes liberarte de las contracturas y tensiones producidas por el estrés cotidiano.

En los tiempos del atletismo sexual, tal como los psicoanalistas reconocen a nuestra época, hay que aprender a incorporar el tacto como una herramienta para liberarnos de contracturas, luxaciones y desgarros.

La forma de explorar las variadas formas de placer que nos harán sentir más armoniosos, es practicando una rutina de masajes de veinte minutos, al menos tres veces por semana. Papel y lápiz y a disfrutar.

Ejercicio 1: Para hacer este ejercicio la pareja deberá elegir un lugar con temperatura confortable, asegurarse al máximo la privacidad y deberán vestir ropa interior cómoda. El que recibe el masaje debe colocarse boca abajo, con los ojos cerrados y los brazos a ambos lados de la cabeza. El que va a acariciarlo se ubicará sentado o arrodillado sobre él.

Ejercicio 2: El masajista calentará entre sus manos un poco de aceite para bebés o alguna crema de camomila y empezará a frotar el cuello, los hombros de su compañero. El masaje no deberá ser enérgico, sino más bien suave y con movimientos circulares. Es necesario ir variando la intensidad del tipo de contacto, dando suaves pellizcos y usando la punta de los dedos.

Ejercicio 3: Desde la base craneana se irá bajando por la espalda, siguiendo la línea de la columna vertebral. Luego las manos deberán recorrer las caras internas del cuerpo, es decir, el interior de los muslos, los brazos y de los dedos de las manos y los pies.

Ejercicio 4: Una vez recorrido varias veces el torso, quien recibe los masajes se dará vuelta. El que acaricia repetirá la rutina, pero ahora empezará desde los músculos de la cara y seguirá por el cuello, el tórax y el pecho. El masaje deberá ser lineal, no circular, y el recorrido se hará cinco veces.

Ejercicio 5: Se estimulará la región abdominal y la zona cercana al pubis, haciendo un masaje circular muy lento.

Ejercicio 6: Deberá girar nuevamente y, cuando esté boca abajo, estirar los brazos a cada lado del cuerpo. Se debe procurar una superficie más dura que un colchón, el piso es lo más adecuado. Quien masajea deberá caminar lentamente sobre la columna del otro. Así se despegarán una a una las vértebras y se eliminarán las contracturas. Es muy importante que quien se desplaza por encima no tenga más de 20 kilos de diferencia con el masajeado para evitar accidentes.

 

Nosotras.com