Actualización: Mar, 12 / Jul / 2011 3:31 pm
Martes, 12 / Jul / 2011

¿Es necesario preparar la piel antes de tomar el sol?

Los primeros turistas cogerán la carretera, el momento idóneo para preparar la piel para recibir los rayos del sol. Pero de hecho, ¿es necesario preparar la piel? y, sobre todo, ¿es eficaz?

¿Es necesario preparar la piel antes de tomar el sol?
No existe "ninguna" preparación para el sol como tal. Es decir, no hay ningún planning antes de irte de  vacaciones que te ayude a luchar contra los efectos nocivos del sol. No obstante, aunque la preparación no pueda reemplazar la protección solar, te ayudará a optimizar el bronceado adquirido con total seguridad.

¿Tengo que tomar rayos UV para preparar mi piel?
No. Ya que aunque las sesiones de rayos UV coloreen la piel, no la espesan y no desencadenan la fabricación de melanina. Y precisamente son estos dos fenómenos los que aumentan la barrera de protección cutánea. Una piel artificialmente bronceada no está protegida, en absoluto, de los rayos solares. Sólo una piel más densa, adquirida por un bronceado razonable y progresivo puede ejercer como primera barrera de protección.

Al final, las defensas que aporta un bronceado artificial son muy débiles comparados al riesgo que supone para nuestra salud. Estas sesiones de rayos UV no protegen. No los consideres como un aliado del bronceado, sino más bien como un plus de belleza ¡con el que lucirás estupenda!

¿Son indispensables los complementos alimenticios?
Algunas fórmulas a base de selenio y de vitaminas A, C y E pueden ayudar a la piel a regenerarse durante las vacaciones y a luchar especialmente contra la sequedad. Pero atención, estas cápsulas solares no aportan nada en materia de fotoprotección. No puedes saltarte la protección cuando estés al sol.

Estos complementos nutricionales se pueden tomar para obtener un resultado estético. Estimulan y prolongan el bronceado, que será más luminoso durante más tiempo. Elige complementos alimenticios ricos en anti-oxidantes que nutrirán la piel y la dejarán más flexible, e inicia una cura de cápsulas 3 o 4 semanas antes de partir al sol. Lo ideal sería llevar una higiene de vida adecuada: consumir 5 piezas de fruta y verdura al día, sobre todo las rojas, que son ricas en carotenoides (con propiedades anti-radicales y pigmentantes).

¿Si se exfolia la piel se resalta el bronceado?
La piel se exfolia por sus propiedades estéticas. No ayuda a que nos bronceemos mejor, pero puede resaltar el bronceado al liberar a la epidermis de las células muertas que apagan el tono.
Aunque la exfoliación deje la piel más lisa y bonita, tampoco tiene efectos neutros. Es decir, cada vez que exfoliamos la piel, la epidermis pierde espesor y la deja más vulnerable frente a los rayos solares. Por tanto, hay que exfoliar la piel de vez en cuando, una o dos veces al mes, máximo.

Nuestro objetivo es lucir una piel bonita, suave y bronceada, ¡pero no acabar con las barreras protectoras!

¿Qué papel desempeñan los autobronceadores?
Los autobronceadores no protegen la piel. Como las sesiones de rayos UV, los autobronceadores aportan un tono anaranjado y dorado muy agradable, pero sin aportes de melanina real y no nos protegen de los efectos nocivos de los rayos ultravioletas. Así que, aunque utilices un autobronceador, éste no te aportará protección alguna frente a los rayos solares.

Las que deseen llegar a la playa con una tez bronceada pueden darse varias sesiones autobronceadoras antes de irse de vacaciones. Pero nunca olvides que siempre debes utilizar una crema solar protectora y exponerte al sol a las horas menos peligrosas.

¡La mejor manera de broncearse es hacerlo con seguridad!
La única manera de hacer que el tono dorado dure es broncearse de manera razonable, que consiste en tomar el sol… ¡sin quemarse! Ya que quemarse la piel es el peor enemigo del bronceado duradero. Si no, te pelarás y perderás la primera capa de piel, que está llena de melanina.

Por otro lado, para broncearte sin correr riesgos, evita tomar el sol entre las 12h y las 16 h. La protección solar es indispensable así como el uso de viseras, camisetas y gafas de sol para los más pequeños.

En vacaciones, el bronceado es un tema candente. Pero para conseguir una piel dorada y que goce de buena salud, quédate con estas dos palabras: prevención y protección. Y ahora sí, déjate llevar. ¡nada más ni menos que bajo el sol!