“Van a haber olas de 30 metros”: Profeta Simón predice devastador terremoto
El profeta Simón lanzó una advertencia sobre un posible maremoto y pidió a sus seguidores prepararse ante lo que considera el fin de los tiempos.
El profeta Simón lanzó una advertencia sobre un posible maremoto y pidió a sus seguidores prepararse ante lo que considera el fin de los tiempos.
El autoproclamado profeta Simón compartió una nueva advertencia sobre el futuro de la humanidad que dejó inquietos a muchos de sus seguidores. En esta oportunidad, habló de un terremoto en el mar, olas de hasta 30 metros y un periodo de siete años que, según su interpretación, estaría relacionado con la gran tribulación.
En varios videos publicados en la cuenta de TikTok @simonelprofeta, el hombre con supuestos dones de clarividencia insistió en que las personas deben arrepentirse de sus pecados y acercarse a Jesucristo antes de que sea demasiado tarde.
La advertencia que más llamó la atención estuvo relacionada con un eventual terremoto de gran intensidad. “Muchos no están preparados, pero van a haber olas de 30 metros (…) o se arrepienten o se van pa’ la paila”, afirmó.
El mensaje estuvo dirigido especialmente a quienes, según él, deberán prepararse espiritualmente ante los acontecimientos que vendrán, que serían el comienzo del fin de la humanidad como la conocemos actualmente.
La advertencia del Profeta Simón sobre los siete años
El profeta Simón también habló de una cuenta regresiva relacionada con la llamada gran tribulación. Según su visión, al mundo le quedarían siete años antes de la llegada de Jesucristo y el juicio final. “Quedan 7 años, que es la gran tribulación, y después viene Jesucristo a juzgar al mundo”, aseguró.
¿Qué dice sobre Colombia?
Dentro de su mensaje, el profeta Simón también mencionó a Colombia. El hombre le atribuyó al país un papel particular. En concreto, aseguró que el país de la bandera tricolor es “la columna de la iglesia de Cristo”.
En su mensaje, el vidente colombiano hizo un llamado puntual a las personas que viven en zonas costeras. Su invitación fue a estar preparados frente a los acontecimientos que estarían por ocurrir, que podrían ser devastadores y catastróficos.
Para el profeta, el terremoto y los demás posibles desastres que se avecinan harán parte de los últimos tiempos y las consecuencias de las decisiones de cada persona. “Así como les llega la factura de los servicios públicos, asimismo le va a llegar la de su vida”, afirmó.
Con esta frase cuestionó a quienes, según él, reciben los beneficios de la vida pero se olvidan de Dios. También criticó la idolatría de sacerdotes, pastores o políticos, en lugar de fortalecer su relación directa con Jesucristo.
Su mensaje terminó con un llamado a cambiar de conducta y acercarse a la fe. “Jesucristo es amor, pero también es fuego consumidor”, sostuvo.