Colombia bajo presión: sequías pondrían en jaque el suministro eléctrico

Sequías, deudas y retrasos en proyectos energéticos elevan el riesgo de problemas en el suministro de luz y agua en Colombia.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Colombia prende alarmas por posible crisis energética en 2026. Foto: Shutterstock
Colombia prende alarmas por posible crisis energética en 2026. Foto: Shutterstock

Sequías, deudas y retrasos en proyectos energéticos elevan el riesgo de problemas en el suministro de luz y agua en Colombia.

Colombia entra en una fase de alerta ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, un evento climático que podría poner en aprietos el suministro de energía y agua en varias regiones del país. La advertencia fue emitida por la Contraloría General de la República, que alertó sobre un escenario complejo si no se toman medidas a tiempo.

De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, la probabilidad de que este fenómeno se consolide entre mayo y julio aumentó considerablemente, lo que anticipa menos lluvias, temperaturas más altas y una presión creciente sobre los embalses.

Dependencia del agua, el punto crítico

Uno de los factores que más preocupa es la alta dependencia de Colombia de la energía hidroeléctrica. Actualmente, cerca del 70 % de la electricidad proviene del agua, lo que convierte a Colombia en un sistema vulnerable frente a sequías prolongadas.

En ese contexto, una reducción en los niveles de los embalses podría afectar directamente la capacidad de generación de energía, elevando el riesgo de racionamientos si la demanda supera la oferta disponible.

Problemas estructurales agravan el panorama

La situación no depende únicamente del clima. La Contraloría advirtió que el sistema eléctrico también enfrenta fallas estructurales, como retrasos en proyectos clave de generación y transmisión.

En los últimos años, solo una parte de la capacidad energética proyectada ha entrado en operación, lo que limita el margen de respuesta ante una eventual emergencia. A esto se suma una deuda del Gobierno con el sector eléctrico que supera los $8 billones, afectando la estabilidad financiera de las empresas encargadas del servicio.

Llamado urgente a actuar

Ante este panorama, el organismo de control hizo un llamado al Gobierno para acelerar la ejecución de proyectos energéticos, garantizar el pago de obligaciones pendientes y fortalecer el uso de fuentes alternativas como las plantas térmicas.

También recomendó promover campañas de ahorro de agua y energía entre los ciudadanos, como medida preventiva frente a un posible escenario de escasez.

Incluso proyectos estratégicos como Hidroituango entran en la discusión, ya que las condiciones actuales podrían limitar su capacidad de almacenamiento justo cuando más se necesita.

Un escenario que exige prevención

Las proyecciones indican que el país podría enfrentar una sequía intensa hacia finales de 2026, lo que incrementa la presión sobre el sistema energético. Frente a esto, expertos coinciden en que la anticipación será clave para evitar una crisis mayor.

Por ahora, las alertas están encendidas y el mensaje es claro: el país debe prepararse para un periodo climático exigente que podría impactar tanto el bolsillo de los ciudadanos como la estabilidad del servicio eléctrico.