Ministro de Hacienda vuelve a la junta del Banco de la República sin bajar el tono
Germán Ávila, afirmó en la Comisión Tercera del Senado que volverá a sentarse en la Junta Directiva del Banco de la República.
Germán Ávila, afirmó en la Comisión Tercera del Senado que volverá a sentarse en la Junta Directiva del Banco de la República.
El Gobierno nacional dio un nuevo giro en su relación con el Banco de la República, la cual ha sufrido un deterioro en las últimas semanas, tras confirmarse que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, regresará a la junta directiva del Emisor, aunque bajo algunas condiciones.
El retorno se produce semanas después de que el ministro abandonara abruptamente una sesión clave y anunciara el retiro del Gobierno de este organismo, en protesta por el incremento de las tasas de interés. En ese momento, la junta del Banco de la República decidió subir el indicador en 100 puntos básicos, llevándolo al 11,25 %, una medida que el Ejecutivo calificó como “desproporcionada” y perjudicial para la economía.
“Estamos abiertos a encontrar soluciones, las que se consideren necesarias y convenientes para mejorar la armonía entre el Banco de la República y el gobierno”, dijo Ávila en el Congreso. Tras el anuncio, condicionó su asistencia a lo que dice es una necesidad de conocer si “existe la disposición o no de reflexionar en el marco de las diferentes opiniones que se han presentado” a la Junta.
La ausencia de Ávila en la junta directiva generó fuertes críticas e incluso preocupación a nivel nacional, ya que su participación no es opcional. Según la Constitución, el Ministro de Hacienda debe integrar la junta y presidir sus sesiones, por lo que su retiro podría acarrear consecuencias legales y afectar el funcionamiento del organismo.
A pesar del regreso de Ávila, desde el Gobierno se ha insistido en que su participación estará condicionada a la apertura de un debate más amplio sobre la política monetaria, incluyendo la revisión de decisiones como el aumento de tasas y la forma en que se toman.
Mientras tanto, el Banco de la República defiende el alza de las tasas como una herramienta clave para controlar la inflación. De hecho, el propio gerente del banco, Leonardo Villar, reconoció recientemente que decisiones como subir las tasas no son fáciles, aunque sí necesarias para cumplir el mandato de estabilidad de precios.
“A mí sí me duele subir las tasas de interés”. “Duele no poder estar como los demás países de América Latina o del mundo”. “Me duele, me encantaría venir aquí y decir que la inflación bajó”, expuso recientemente Villar.
Por su parte, el Gobierno considera que estas medidas frenan el crecimiento y afectan la economía productiva del país. Esta diferencia ha derivado en uno de los choques institucionales más fuertes de los últimos años.