Sondra Macollins Garvin Pinto

Sondra Macollins Garvin Pinto

  • Nombre completo: Sondra Macollins Garvin Pinto
  • Lugar de nacimiento: Santa Marta, Magdalena
  • Partido / Movimiento: Independiente (Comité Ciudadano)
  • Fórmula Vicepresidencial: Leonardo Karam Helo
  • Fortaleza: Carácter inquebrantable, conocimiento profundo del sistema judicial y perfil de "outsider".
  • Debilidad: Falta de estructura partidista tradicional y resistencia de sectores políticos establecidos.

Sondra Macollins Garvin Pinto, con 51 años de edad, es abogada penalista con más de 28 años de experiencia. Conocida en los estrados y en la opinión pública como la "Mujer de Hierro", su trayectoria se ha forjado en la defensa de casos de alta complejidad económica y de extradición. No proviene de castas políticas; su ascenso es fruto de una carrera académica y profesional que la ha llevado a ser una de las pocas abogadas colombianas con licencia para litigar en los Estados Unidos.

La "Outsider" de la Justicia

Para las elecciones de 2026, Macollins se presenta como la candidata que busca "romper los filtros" de la política tradicional. Su programa, denominado Plan Colombia 5.0, se centra en una reforma judicial integral, el fortalecimiento de la seguridad mediante inteligencia tecnológica y una lucha frontal contra la corrupción, proponiendo recortar privilegios a la clase política para invertir en educación y salud mental.

Seguridad y Tecnología: Su fórmula con Leonardo Karam Helo

Con el fin de presentar una propuesta de seguridad ejecutable, eligió a Leonardo Karam Helo como su fórmula vicepresidencial. Karam, consultor con maestrías en Seguridad Pública y Ciberdefensa, aporta la visión técnica necesaria para modernizar la Fuerza Pública y proteger las infraestructuras estratégicas del país frente a las nuevas amenazas digitales y el crimen organizado.

Polémicas y contradicciones

Su estilo directo y sin concesiones le ha valido fuertes choques mediáticos con figuras como Abelardo de la Espriella, con quien compite por el voto de la derecha firme. Sus críticos cuestionan si su falta de experiencia en cargos de elección popular y su enfoque marcadamente jurídico son suficientes para administrar la compleja maquinaria del Estado.

Además, ha tenido que salir al paso de señalamientos de sus detractores que intentan vincular su ejercicio profesional como abogada penalista con intereses oscuros, acusaciones que ella califica como ataques de los "dueños del país" que temen a una justicia independiente y digitalizada.