El “nuevo Escobar” en aprietos: así es el caso que tiene a Marset contra la pared

Narco uruguayo "Nuevo Escobar " enfrenta cargos en EE.UU por lavado de dinero, en un caso que lo señala como figura clave del crimen.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Sebastián Marset "Nuevo Escobar". Foto: Shutterstock
Sebastián Marset "Nuevo Escobar". Foto: Shutterstock

Narco uruguayo "Nuevo Escobar " enfrenta cargos en EE.UU por lavado de dinero, en un caso que lo señala como figura clave del crimen.

La captura y traslado de Sebastián Marset a Estados Unidos ha vuelto a encender las alarmas sobre el alcance del narcotráfico en la región. El uruguayo, a quien las autoridades han llegado a comparar con Escobar por la dimensión de sus operaciones, enfrenta ahora un proceso judicial que podría marcar un punto de quiebre en su trayectoria criminal.

El caso que se adelanta en una corte federal no gira directamente en torno al transporte de drogas hacia territorio estadounidense, como ocurre en muchos procesos contra capos latinoamericanos. En cambio, el foco está en el presunto uso del sistema financiero de ese país para mover dinero proveniente del narcotráfico, una estrategia que, según investigadores, le permitió manejar sumas millonarias sin levantar sospechas inmediatas.

De acuerdo con la acusación, Marset habría estado involucrado en operaciones que incluían deudas de varios millones de euros por envíos de cocaína hacia Europa. Parte de ese dinero habría sido recuperado y posteriormente ingresado al circuito bancario internacional, utilizando intermediarios y mecanismos diseñados para ocultar su origen ilícito. Este tipo de maniobras es una de las razones por las que algunos sectores lo han catalogado como un “Escobar de la era moderna”, no solo por el volumen de dinero, sino por la sofisticación de su estructura.

El expediente también menciona la participación de colaboradores cercanos que habrían facilitado el movimiento de recursos entre distintos países. En ese esquema, el dinero cambiaba de forma constantemente: pasaba de efectivo a transferencias, de empresas fachada a cuentas internacionales, creando una red difícil de rastrear. Este modelo, según expertos, refleja una evolución del narcotráfico tradicional, muy distinta a la época de Escobar, pero igual de compleja.

A sus 34 años, Marset enfrenta una posible condena de hasta dos décadas de prisión. Sin embargo, especialistas en derecho penal estadounidense advierten que el rumbo del proceso aún no está definido. Existe la posibilidad de que las autoridades busquen un acuerdo con el acusado, teniendo en cuenta la información que podría aportar sobre rutas, contactos y operaciones del crimen organizado en varios países.

Mientras tanto, el propio Marset ha rechazado los señalamientos. En versiones conocidas previamente, ha sostenido que no participaba directamente en las operaciones financieras y que otros eran los encargados de ese tipo de movimientos. Esta defensa será clave en un proceso donde la fiscalía deberá demostrar su nivel de responsabilidad.

La captura del uruguayo ha sido interpretada como un golpe importante contra redes criminales que operan entre América Latina y Europa. Aun así, el caso también deja en evidencia cómo el narcotráfico ha cambiado con el tiempo: ya no se trata solo de rutas y cargamentos, sino de estructuras globales que, al igual que en la época de Escobar, siguen moviendo enormes cantidades de dinero, pero ahora con métodos mucho más sofisticados.

Por ahora, el proceso apenas comienza y será en las próximas audiencias donde se definirá si Marset acepta los cargos o decide enfrentarse a un juicio que podría extenderse por varios meses.