¿Cómo la tecnología ha cambiado el lenguaje?

La  nueva red social de Google, Google+, incorpora el botón "+1" para que los usuarios puedan señalar cuando un contenido les parece interesante. Pero, ¿cuál sería el verbo correcto para describir esa acción?

Colombia.com - Tecnología
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La  nueva red social de Google, Google+, incorpora el botón "+1" para que los usuarios puedan señalar cuando un contenido les parece interesante. Pero, ¿cuál sería el verbo correcto para describir esa acción?

¿"Masunear"? ¿"Plusuanear" (por el inglés "plus one", sumar uno)?


"En español lo más normal sería 'sumarse', 'yo me sumo a tu propuesta', 'yo me sumo a tu iniciativa'", le dice a BBC Mundo, con absoluta serenidad, Darío Villanueva, secretario de la  Real Academia Española.


En el actual mundo de la web, las redes sociales, los teléfonos inteligentes y los dispositivos electrónicos de todo tipo y color, la aparición constante de nuevos aparatos, artilugios y procesos obliga a mantener actualizado el idioma con una alta frecuencia.


"¿Me lo forwardeas?"


Para los usuarios representa un desafío constante -sobre todo a la hora de elaborar textos formales.
Y no es una situación exenta de conflictos.
"Una que odio es: '¿me lo forwardeas?', cuando es tan fácil decir '¿me lo reenvías?''", se queja una colega de BBC Mundo en referencia al reenvío (no queremos ofender) de mensajes de correo electrónico.
Pero a veces el uso del inglés es inevitable, viene con la dinámica propia de la incorporación de un nuevo elemento que necesita ser nombrado.


"Que se adopte el inglés es un proceso normal y siempre ha sucedido", explica Villanueva.
"Cada vez que se produce una nueva incorporación tecnológica, el nuevo artilugio, instrumento, práctica, viene acompañado por la palabra que lo denomina en el idioma en que fue inventado".
Cuenta Darío Villanueva, secretario de la Real Academia Española, que cuando el organismo debatió el término español para email, no triunfó su preferido.
"Había una solución que a mí me gustaba mucho, que era 'emilio', una suerte de chiste, pero no cuajó".
"Era bonito, por la semejanza fonética; yo lo utilizaba".
"Al final lo que cuajó es correo electrónico".
El catedrático recuerda que lo mismo ha sucedido en el pasado con el ferrocarril (tren, raíl y vagón son todos anglicismos) y con los deportes (fútbol, penalti, tenis).
"Son palabras que en el español no se sienten como extrañas", dice.