SECUESTRO: Son dos los militares que murieron en cautiverio en poder de las FARC

Nacional - Miércoles, 08 / Ago / 2007
 
Foto: Colombia.com
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Dos suboficiales del Ejército de Colombia, que estaba en poder de la guerrilla de las FARC desde hace más de cuatro meses, murieron en cautiverio, informó el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

La muerte en cautiverio de los sargentos del Ejército, Jesús Alberto Sol Rivera y Alexander Cardona, fueron comunicadas a sus familiares este martes 7 de agosto.

Así lo confirmó la esposa de Sol Rivera, Viviana Rocío Garay.

Garay dijo a periodistas que no conoció detalles de la muerte de su esposo, pues únicamente le dijeron que había muerto.

Los dos militares habían sido secuestrados por las Farc, el 25 de marzo de 2007 en zona rural del municipio de Tuluá, Valle del Cauca, al parecer mientras adelantaban labores de inteligencia.

Tras conocerse la noticia el Gobierno de Colombia condenó el hecho y responsabilizó a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por la muerte en cautiverio de los suboficiales del Ejército.

Por su parte, Ana Lucía Marín de Cardona, madre del sargento Alexander Cardona confirmó en que un delegado del CICR la contactó el pasado lunes para informarle, sin entrar en detalles, sobre la muerte de su hijo.

El ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín Sardi, dijo a periodistas que la muerte del sargento primero Jesús Alberto Sol Rivera "es otro acto de barbarie" de las FARC.

"Lamentamos tremendamente la muerte de los sargentos y señalamos la responsabilidad, de quienes lo tenían en cautiverio", enfatizó Holguín Sardi.


El ministro insistió en que todo el país debería seguir
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exigiéndole a las FARC la liberación de "todos, absolutamente todos" los secuestrados sin contraprestación alguna.

Sol Rivera, de 41 años, fue secuestrado el pasado 25 de marzo por integrantes de las FARC, en una zona rural del municipio de Tuluá (suroeste), en el departamento del Valle del Cauca, cuando junto con otras personas y vestido de civil, se desplazaba por una carretera secundaria.

Garay, la esposa del militar pidió al gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, y a las FARC que busquen un acuerdo humanitario, pese a que él no hacía parte de los llamados "canjeables".

Por su lado, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis Augusto Castro, lamentó la muerte del militar y pidió el regreso a sus hogares, vivos, de todos los secuestrados.

Las FARC revelaron el pasado 28 de junio en un comunicado que once de los doce diputados del Valle del Cauca (suroeste de Colombia) secuestrados por esa organización en abril de 2002 habían muerto el 18 de junio "en medio del fuego cruzado".

El grupo guerrillero argumentó que los once parlamentarios murieron cuando un grupo militar sin identificar atacó el campamento donde se encontraban. En la nota también dijeron que solo uno de los diputados se salvó de morir por no hallarse en el lugar donde ocurrieron los hechos.

Las FARC han dicho en reiteradas ocasiones que los políticos perdieron la vida "en un fuego cruzado con un grupo no identificado", versión rechazada por el gobierno que los acusa de asesinarlos.


Con información de EFE


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