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| Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Ricaurte |
Colombia.com
(19/Sep/2008): El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Javier Ricaurte Gómez, reiteró que no es el momento para una reforma judicial y admitió que ese máximo tribunal ha tenido dificultades por los procesos que adelanta contra varios congresistas.
Ricaurte se refirió al asunto en declaraciones a la prensa poco después de hacer entrega a la Corte Suprema de Justicia, CSJ, de Panamá de una copia digitalizada de documentos jurídicos históricos del estadista y escritor panameño Justo Arosemena (1817-1896), cuyos originales reposan en la Biblioteca Nacional de Colombia.
El jefe de la Corte Suprema de Colombia recordó que este tribunal supremo ha expresado que la reforma a la justicia presentada hace poco por el presidente Alvaro Uribe "en este momento no es oportuna, ni conveniente".
Añadió que actualmente la Corte Suprema de Justicia "viene adelantando una serie de investigaciones contra algunos de los congresistas", por lo cual "no es el momento más adecuado para adelantar una reforma judicial".
Gómez defendió la independencia judicial y afirmó que la misma es un supuesto fundamental de toda democracia, pero reconoció que la Corte Suprema de Colombia ha tenido roces con el Organo Ejecutivo.
Los procesos que adelanta la Corte Suprema de Colombia contra algunos congresistas le han significado "algunas dificultades" al Organo Judicial, según reconoció Ricaurte, quien dijo tener la "firme esperanza" de que prevalezca la institucionalidad y la independencia judicial se fortalezca.
Aclaró, por otra parte, que la Corte Suprema de Justicia "nunca ha sido gestora de ningún conflicto y de ningún roce" con el Ejecutivo.
"La Corte simplemente ha reaccionado vehementemente cuando ha visto atacada su independencia, pero siempre ha estado presta a que exista una colaboración armónica entre los poderes de la nación", destacó.
La Corte Suprema de Justicia investiga actualmente a decenas de políticos oficialistas detenidos por sus supuestos nexos con grupos paramilitares de derecha, en lo que se ha llamado el escándalo de la "parapolítica".
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