Florencio Avalos se convirtió en el primer rescatado sano y salvo de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en el yacimiento chileno San José desde hace 69 días.
En la superficie le esperaban ansiosos su esposa, Mónica Araya, su padre, Alfonso Ávalos; sus hijos Alex, de 16 años, y Byron, de 8, y su tío Wilson.