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Rafael Escalona (Cantautor Vallenato)
Colombia.com (14/May/2009): Rafael Calixto Escalona Martínez, nació en Patillal (Cesar) manantial de poetas y trovadores un 26 de Mayo de 1927 producto de la pareja conformada por el Coronel Cienaguero Clemente Escalona Labarcés (titulo otorgado por el General Uribe Uribe durante la guerra de los Mil días de la cual fue combatiente) y Doña Margarita Martínez Celedon conocida como “alo”, de cuya unión además nacieron Justa Matilde, Abigail María, Blanca Ligia, Margarita María, Clemente Sebastián, Jorge Isaac y Nelson José.

En 1937 la familia se traslada a Valledupar en donde Rafael Calixto crece pero ya con la ventaja de haber aprendido en Patillal cosas de la vida que solo se aprenden acumulando años o como en el caso de Escalona, quien adquirió destreza para descubrir, descifrar y describir el “por qué?” y los misterios de la vida y a darle su propia interpretación que no se sale del “puede ser” o de la lógica, gracias a un viejo cuentero analfabeto, que aprendió en la escuela de la vida muchas cosas que no enseñan en los mas caros y prestigiosos colegios de la actualidad; “el viejo Pedro” ese fue su catedrático quien con sus historias llenas de fantasías y realidades le enseñó el arte de narrar y le abrió el camino para que enfrentara al mundo y creo que de alguna forma esa experiencia prematura influyó en ese joven para que no fuese un adicto a los estudios.

Coincidiendo con la apertura del Colegio Nacional Loperena de Valledupar sus padres lo matriculan allí en donde comienza a cultivar lo que hoy es; esta Ciudad le sirvió de escenario para poner en practica los conocimientos adquiridos a muy temprana edad y gracias a su espíritu aventurero, amiguero, enamorador y parrandero se pasea por toda la provincia y de cada vivencia surge una historia y comienza a darle rienda suelta a sus inspiraciones que en forma de relatos y con la picardía que lo caracteriza las adorna con bellas melodías convirtiéndolas en cantos.

A continuar sus estudios se dirige hacia la Normal de Barranquilla y luego se traslada al Colegio Liceo Celedon de Santa Marta sin lograr el tan anhelado cartón de Bachiller (algo muy importante para sus padres ya que pretendían que siguiera una carrera digna de la aristocracia Vallenata). Este hecho le lleva a dedicarse a la agricultura en donde algunas veces le iba bien y otras no muy bien sin embargo continúa con las parrandas y convirtiendo en cantos vallenatos las situaciones que se vivían en la región en las cuales de una u otra manera se hallaba involucrado.

El 14 de Abril de 1951 se casa con Marina Arzuaga Mejía su adorada “Maye” con quien compartió muchos años y muchas situaciones que marcaron en Rafael una de las páginas más relevantes en su vida, de esta unión nacen 6 hijos y quedan muchos recuerdos, tanto que la “Maye” aún dice que quiere a Rafa. Es conocido que Escalona es muy amorero y es que antes, durante y después de la Maye cortejó a muchas mujeres a las que les dejó como mínimo un canto y con algunas (muchas) ha contribuido con la tasa de natalidad de varias regiones de Colombia, a esta fecha dicho por él mismo llega a la cifra de 36 hijos, “que tal si por cada disparo hubiera un muerto, vea... el cementerio sería más grande” (palabras textuales cuando el maestro se refiere al tema).

En su vida no puede faltar el mencionar al expresidente Alfonso López Michelsen quien fue el que le llevó a Bogotá e introdujo en las fiestas y reuniones “cachacas” sus cantos, y con quien impulsó la idea de Consuelo Araujonoguera la "Cacica" (q.e.p.d.) de hacer el Festival de la Leyenda Vallenata además de intervenir para la creación del Departamento del Cesar; en 1975 durante el gobierno de López Michelsen fue designado como Cónsul de Colombia en Panamá por un periodo de 3 años; además de dedicarse a la pintura afición que no la había desarrollado antes quizás por no meterse en el campo de su entrañable amigo el pintor Jaime Molina pero que solo como afición lo practicaba; también se dedicaba a dictar conferencias sobre el folclor de Valledupar tanto a escala nacional en centros y Universidades como internacional en Embajadas y Consulados; irrumpió en el arte de la pluma que también tenía algo escondido, se destaca el libro La Casa En El Aire con el que se considera que es la nueva proyección de la narrativa Latinoamericana.

Solo iba a Valledupar cada año para el festival o por algún tema en especial como por ejemplo homenajes y compromisos sociales como el 26 de Septiembre de 1991 en la celebración de los 49 años del Colegio Nacional Loperena en donde se le otorga el grado a "Honoris Causa" de Bachiller.

Trovador y don Juan

Miembro de familia aristocrática, acomodada y de agricultores en ningún momento se inclinó por aprender a interpretar el acordeón, instrumento que solo lo ejecutaban vaqueros y campesinos, pero sí se enamoró de los cantos que desde niño le escuchara a los trovadores de la región y en especial a su pariente Tobías Enrique Pumarejo y con su habilidad
narrativa, encaminó su vida en la ruta de trovadores que Dios le tenia destinada.

En 1943 hace su primer canto dedicado a la partida de un profesor muy querido por él, de allí en adelante fue enriqueciendo nuestra música que empezó a despertar un atractivo para todos, incluyendo a los honorables de toda la provincia porque por donde quiera que andaba Escalona surgía una historia, una pagina con la característica de su estilo, un relato de situaciones, acontecimientos, amoríos y crónicas de la región las cuales comienzan a rondar por las neuronas de Gabriel García Márquez su gran amigo para crear el mágico mundo de Macondo de Cien Años de Soledad, tanto que Gabo responde cuando se le interroga sobre la obra que esta “es un vallenato de 350 paginas” y a cerca del maestro dice que “es la persona más inteligente que ha conocido” y de sus cantos afirma que son su referencia cultural y literaria.

En sus canciones nos cuenta su vivir con melodías, además de darnos unas lecciones de Geografía, Historia, Cultura e Idiosincrasia de nuestra tierra “ La Provincia”; en algunos cantos como “El testamento”, “El hambre del liceo”, “El bachiller” entre otros revela lo duro que fue para él la época de estudiante; historias muy pintorescas y divertidas como “La patillalera”, “El perro de Pavajeau”, “La demanda”, “Las arrugas de Benavides” y un resto más; crónicas como “Miguel Canales”, “El jerre - jerre”, “La enfermedad de Emiliano”, “El chevrolito”, “El contrabandista ó Tite Socarrás” son una constante en sus composiciones ya que desarrolla su capacidad para la narrativa como lo hace en “La Custodia de Badillo” de la que se dice está orientada como una cátedra de indicios a lo provinciano.

Hombre enamorador como ninguno, nunca le faltó una mujer a quien cantarle “La Maye”, “Maria Tere”, “La Mona del Cañahuate”, “La Molinera”, “Consuelo”, “El copete”, “La Plateña”, “La Brasilera”, “Dina Luz”, “La Nube Rosada”, y las que faltan por conquistar. También le compone a las mujeres que le han causado sufrimientos y le hirieron el corazón demostrando que no solo se inspira con sus triunfos en el amor “La historia”, “Honda herida”, “El pirata”, “Los celos de Maye”, “El Mejoral” son la muestra de ello. Sus hijas igualmente son motivo de inspiración y su cariño de padre lo manifiesta en “El manantial” y tal vez el canto más reconocido “La casa en el aire”. Buen amigo, hasta después de muertos les hace cantos de despedida como “Adiós a Pedro Castro” y “ Elegía a Jaime Molina”.

No podría faltar su vinculo con la política y hace canciones por el estilo de “López es el pollo”, ”El general Rojas Pinilla”, “El godo decente” y “La Misión de Rafael”.

Según investigaciones del conocido escritor Daniel Samper Pizano sobre las circunstancias sociales y artísticas de los juglares y trovadores que a partir del siglo XII se expanden por varios países de Europa, se encuentra con muchas coincidencias entre estos y los compositores e interpretes vallenatos, una de estas coincidencias es la diferencia que existía entre trovadores y juglares los unos (trovadores) eran autores de obras, poemas y músicas, mientras los otros se limitaban a interpretarlas; los primeros cortesanos y cultos, mientras los segundos procedían la mayoría de las veces del común; en la jerarquía social el trovador podía estar muy cerca de la cumbre de la nobleza, el juglar en cambio muy por debajo; así mismo ocurriría en los tiempos en que por la provincia se empezó a dar a conocer esta música; en este contexto y traspolando estos conceptos a nuestro folclor se podría decir que el Maestro Escalona quedaría incluido en el termino de Trovador y no de Juglar.

Obras perdurables que como los buenos vinos entre más añejos son mejores, que siempre estarán de moda y que pondrán de moda a todo aquel que las interprete. Esto solo lo logra un trovador como lo es el gran maestro Escalona.

Trayectoria y mito

Este trovador ha sido el que con mas fuerza empujó hacia Colombia el gran volcán lleno de cultura, tradición, melodías y cantos que el Valle del Cacique Upar compartía con lo que anteriormente se llamó el Magdalena Grande; gracias a Escalona y sin desmeritar a otros grandes de la música Vallenata y que también tienen su reconocimiento, Colombia entera y el Mundo comenzaron a deleitar el sabor y una forma muy particular de expresar los sentimientos como el que se plasma en esta música, el maestro fue el portador de la llave que abrió las puertas a nuestro folclor esto lo logra con su simpatía y entusiasmo aparte de la calidad de sus cantos.

Con su estilo inconfundible y yo diría que exclusivo e inigualable el que consigue con un equilibrio entre el valor de la música y del contenido de la letra, empieza a sonar en toda la región costeña inicialmente, luego se logra colar en el interior del País gracias a la interpretación que le da a sus cantos el recordado Guillermo Buitrago, siendo este quien con su estilo de Vallenato en guitarra
grabara por primera vez una canción de Escalona, con la muerte de Buitrago se crea el trío de Julio Bovea y sus Vallenatos con Alberto Fernández en la voz quienes graban su primera producción titulada: "cantos vallenatos de Escalona" y una segunda que se llamó: "mas cantos de Escalona"; posteriormente se dan a conocer en el ámbito internacional algunas de sus canciones.

Por la década de los cincuenta el nombre de Escalona hace su debut a escala internacional, según investigaciones hechas por el folclorista Jaime Pérez Parodi al parecer la primera canción que se conoció fuera de Colombia fue grabada en Cuba y en la voz de Nelson Pinedo con La Sonora Matancera esta canción fue “El pobre Migue” pero que apareció con el nombre de “El Ermitaño” la cual se interpretó en aire de Porro siendo un gran éxito musical.

Posteriormente otro cantante Barranquillero que por los cincuenta triunfaba en México llamado Carlos “el negro” Meyer, llevó ala pasta fonográfica el tema “La Historia” también en aire de Porro. En esa misma época El Trío Rosa de Cuba graba “La Casa en el Aire” en ritmo de Guaracha y la canción “La Molinera” en ritmo de Merengue cambiándole el nombre por “La Bella Molinera”; ya por los sesenta la popular cantante Española Lola Flores “La Faraona” con la guitarra del “Pescaílla” en ritmo de Rumba Catalana mas que de Flamenco interpreta “La Casa en el Aire” dándose a conocer el nombre de Escalona en el viejo Continente, también grabó “El Testamento” pero aparece como Derechos Reservados sin reconocerle el crédito al autor.

Siguen gustando los cantos de Escalona en diferentes partes del mundo y la reconocida agrupación Venezolana “Los Melódicos” de Renato Capriles graba el tema “La Patillalera” que fue identificada como “La Pitillera”; en 1965 la también orquesta Venezolana La Playa en la voz de Willy Quintero grabó el tema “El Testamento”. Estas son las primeras canciones del maestro que se conocen en el ámbito internacional y que les abren el camino a otros para que el Vallenato fuese reconocido fuera de Colombia.

La obra de Escalona es llevada a la pantalla chica en formato de serie en la cual se trató de plasmar su vida entrelazando sus canciones y vivencias teniendo un éxito incalculable en Colombia por lo que se llegó a transmitir a muchos Países con un éxito similar; el protagonista o actor principal de esta serie por petición del mismo Maestro fue Carlos Vives a quien se le aparece la virgen ya que gracias a la serie se da cuenta que su flauta sonaría con la música de acordeón. Ultimamente los grupos de música vallenata en sus producciones incluyen por lo menos un tema de esos que ya son inmortales que con anterioridad fueron éxitos y ahora reencauchan, entre los cantos escogidos regularmente aparecen los de Escalona entre otros; en España en el verano del 99 la canción que se sitúo en la cima de los mas escuchados y más bailados en discotecas fue sin duda “El Probe Migue” interpretado por la agrupación Triana Pura en ritmo de “tangos por rumba” una modalidad del Flamenco, sin equívocos todo un éxito, últimamente la cantante de rumba catalana la popular Rosario hija nada mas y nada menos que de la Faraona y el Pescaílla en su ultima producción incluye la canción "la casa en el aire" en una versión muy similar a la que en los 60s grabara su querida madre Lola de España.

Este es el aporte que Escalona le hace a nuestra música que hoy por hoy es digna carta de presentación de todo un País que necesita que se le conozca por sus bondades culturales mas que por otras cosas; este es un claro símbolo de la música Vallenata, Costeña y Colombiana el cual ya hace parte de nuestra historia cultural cuya vida es un relato en el que intervienen seres sobrehumanos y se desarrollan acciones imaginarias que trasponen acontecimientos históricos, reales o deseados, esta fusión de realidad y ficción es la definición de “Mito” esta definición encuadra con la obra de Escalona puntualizando mas en lo real que en lo fantasioso.

El maestro Escalona es sin temor a equivocarme un “Mito viviente”, es una leyenda mas de Valledupar y de Colombia, así como el parrandero, trovador y juglar que de pueblo en pueblo llevaba las noticias, comunicaba y narraba leyendas, que un día se enfrentó al diablo con su acordeón al pecho y cantándole un credo al revés se convirtió en leyenda y se convirtió en mito, ese es “Francisco el Hombre” de quien Escalona sería un reflejo sin tener que llegar a enfrentarse al demonio pero si a muchas situaciones de la vida y a muchas fantasías que reúne en sus cantos consiguiendo que todo aquel que los escuche de una manera u otra los relacione con hechos de su vida o lo tome como referencia para sus sentimientos.


Agradecimientos en la aportación de datos: El mismo Maestro Rafael Escalona, Ana Maria Coronado Daza, Walter Arias A, Daniel Samper P y Frank Montero V.

Trabajo especial para Colombia.com. Texto del Dr. Roberto José Aramendiz Araujo.
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