POBLACIÓN
Y SOCIEDAD ESCLAVISTA
Al iniciarse
la conquista española
se calcula que para el
Nuevo Reino de Granada
la población indígena
era de tres millones de
habitantes en la primera
mitad del siglo XVI. Para
la segunda mitad de ese
siglo, se dio una verdadera
catástrofe sobre
la población indígena
ya que el conquistador
quería dominar
a toda costa dicha población.
Los indígena oponían
resistencia a perder su
cultura, a adoptar una
religión, a cambiar
su organización
social, así se
dio la violencia como
único medio de
represión española
lo que junto con la pobreza,
las enfermedades traídas
por los españoles
y hasta el cambio en la
alimentación llevo
a la extinción
de muchos pueblos aborígenes.
 |
Hacia
1570 se calcula una población
de 800.000 indígenas
en el Nuevo Reino de Granada,
de los cuales 170.000
eran indios tributarios
de las Gobernaciones de
Santa Marta y Cartagena,
y 125.000 eran indios
de la Provincia de Tunja.
Hacia 1650 se calcula
para el Nuevo Reino una
población de 600.000
aborígenes. La
mayor disminución
se encuentra en los finales
del siglo XVI y las primeras
décadas del XVIII,
años de malos tratos
a los indígenas
de las encomiendas y en
las mitas.
Para
el Nuevo Reino de Granada
los datos que se calculan
de la población
española son de
10.000 peninsulares hacia
el año 1570. Esta
cifra aumentó hacia
1650 a 50.000 españoles,
elevándose a 350.000
hacia 1750, lo que indica
que su aumento fue considerable
en los siglos XVII y XVIII.
Las causas de este aumento
de la población
española son, entre
otras, la explotación
de las minas de oro, que
convirtieron al Nuevo
Reino de Granada en el
principal productor de
oro a nivel mundial (40%
de la producción)
y el aumento considerable
de la emigración
española a las
colonias americanas.
 |
Las leyes
españolas establecieron
prohibiciones muy severas
para la emigración
de judíos, moros,
gitanos y esclavos berberiscos,
velando por la pureza
religiosa de la sociedad
de Ultramar. Estas medidas
fueron burladas en algunos
casos. En conjunto los
emigrantes españoles
se convirtieron en la
minoría dominante.
Centrados en las ciudades,
crearon y explotaron grandes
riquezas (minería,
ganadería), importaron
las técnicas europeas
de la producción,
entre ellas la agricultura,
y utilizaron en su beneficio
el trabajo de los indígenas
y de los negros africanos.
Los negros
esclavos fueron traídos
desde el siglo XVI, principalmente
para trabajar en las minas.
Hacia 1570 se calcula
una población de
15.000 negros esclavos
en el Nuevo Reino de Granada.
Esta cifra se elevó
hacia 1650 a 60.000 negros
esclavos, 20.000 mulatos
y 20.000 mestizos aproximadamente.
La mayor afluencia de
negros esclavos para el
trabajo en las minas y
en las haciendas ocurrió
en el siglo XVI, cuando
se intensificó
la explotación
de las minas de oro y
cuando la población
indígena había
disminuido notablemente.
Los negros africanos poblaron
las costas Atlántica
y Pacífica, los
valles del Magdalena,
Cauca, Patía y
Atrato, concentrándose
posteriormente en Chocó.
También penetraron
en las regiones de Antioquia,
Caldas, Tolima y los actuales
Santanderes. A finales
del siglo XVI y durante
el XVII se regularizó
la trata de negros esclavos
mediante el régimen
de asientos o contratos,
por los cuales la Corona
española delegó
el monopolio en entidades
mercantiles o particulares.
Desde entonces la ciudad
de Cartagena se convirtió
en el centro de la trata
de esclavos, no solamente
para el Nuevo Reino de
Granada, sino también
para Suramérica;
a finales del siglo XVII,
el centro negrero pasó
a Jamaica en las Antillas.
La influencia de la cultura
afro en la cultura colombiana
es muy importante, en
las costumbres, tradiciones,
aspecto lingüístico,
música y folklor,
usos, técnicas
y otros elementos culturales
y raciales.
La mezcla
de razas o mestizaje se
inició en América
desde los comienzos mismos
de la colonización
española. En el
siglo XVI se fomentó
la mezcla de sangre entre
los españoles e
indígenas en las
colonias americanas. Fueron
comunes el amancebamiento,
la poligamia, el concubinato,
la barraganía y
otras formas de mezcla
racial. La escasez de
mujeres españolas
hizo necesaria la relación
entre colonizadores y
nativas, surgiendo así
el mestizo.
 |
Desde
el siglo XVI se fue instaurando
un régimen social
de razas, con grandes
restricciones para los
grupos étnicos
inferiores de la sociedad.
Los españoles peninsulares
y criollos tenían
derecho a tener casa,
armas, caballos, participar
en el gobierno y la milicia,
tenían acceso a
la cultura superior, a
la tierra y a la riqueza.
Los mestizos no tenían
acceso a los cargos importantes
y se les prohibió
ser protectores de indios;
los negros no tuvieron
ninguna libertad, pues
inclusive no podían
portar armas, ni andar
de noche por las ciudades.
Los indígenas estuvieron
amparados por las encomiendas
y los resguardos, tenían
acceso a las primeras
letras, se les prohibía
portar armas y tener trato
con los negros esclavos
A partir
del siglo XVI apareció
en la sociedad colonial
un insistente prejuicio
racial y un menosprecio
por todo lo que fuera
mezcla de razas, considerada
como desfavorable para
la especie humana. Se
consideró que la
pureza de la sangre y
el color decidían
la posición social.
Valorar la limpieza de
sangre era un elemento
fundamental en la vanidad
social de los neogranadinos
en la época colonial;
un rumor bastaba para
desprestigiar a una familia.
En muchos casos, las familias
recurrían a la
Real Audiencia para que
se certificara la limpieza
de sangre; era la norma
llamada "gracias
al sacar". El esquema
del mestizaje generalizado
en América es el
siguiente:
Español
peninsular + Española
peninsular = Criollo
Criollo + Criollo = Criollo
Español + India
= Mestizo
Español + Negra
= Mulato
Negro + India = Zambo
Mestizo + India = Cholo
Mestizo + Española
= Castizo
Mulato + Española
= Morisco
Español + Morisca
= Albino
Negro + Zamba = Zambo
Prieto
 |
El estrato
superior de la sociedad
estaba conformado por
los españoles peninsulares
y los criollos. Eran considerados
la raza dirigente y privilegiada;
su posición derivaba
de la conquista y de la
pertenencia al pueblo
conquistador o dominante.
Entre ellos existían
algunas diferencias sociales
o distinciones: los de
mayor posición
eran los conquistadores,
los primeros pobladores,
los clérigos y
funcionarios reales (burocracia).
Los estratos medios entre
los españoles estaban
representados por los
Vecinos, o sea, las gentes
que llegaron más
tarde y que obtuvieron
casa y patrimonio en la
ciudad en donde habitaban;
los Moradores, gentes
españolas sencillas
que no alcanzaron una
posición destacada
y quienes se ganaban la
vida como pequeños
comerciantes, artesanos
o campesinos. En el siglo
XVII los descendientes
de los conquistadores
y de los primeros pobladores
se convirtieron en los
"grandes hacendados"
o grupo de la aristocracia
rural, pues la propiedad
de la tierra se volvió
el valor mayor de poderío
económico y de
prestigio social.
En el
siglo XVII surgió
un nuevo grupo social
español, el de
los comerciantes o mercaderes,
quienes fueron adquiriendo
riquezas a través
del comercio interno y
externo. De igual manera
se hizo notoria la diferencia
social entre el español
nacido en la península
o "Chapetón",
y el español nacido
en estas tierras americanas,
o sea "El Criollo".
El solo hecho de nacer
en tierras americanas
ponía al Criollo
en inferioridad con los
nacidos en la península,
que se consideraban de
"Mejor Tierra".
Los estratos
inferiores de la sociedad
neogranadina estaban conformados
por los indígenas,
los negros esclavos y
los grupos que surgieron
del mestizaje. El estrato
inferior de los indígenas
era la raza dominada y
sometida a tributo, a
encomienda y a gran destrucción.
Las jerarquías
indígenas fueron
respetadas por los españoles,
en la medida en que se
sometieron al vencedor
y aceptaron hispanizarse.
Los descendientes de los
caciques y altos dignatarios
indígenas fueron
declarados de toda preeminencia
por la ley. En cambio,
la pequeña nobleza
indígena y los
caciques menores prehispánicos
conservaron su antiguo
papel de segundones y
fueron utilizados como
capataces. En 1557 ocurrió
el llamado año
de las sublevaciones indígenas
en el Nuevo Reino de Granada;
se rebelaron los Paeces
y los Sutagaos, los Gorrones,
los Bugas, los Pijaos
y Panches y los Carrapas.
En la
posición más
baja de la sociedad colonial
se encontraba el grupo
de los negros africanos,
introducidos en esclavitud
para el trabajo de las
minas, en las haciendas,
para el servicio doméstico
y el tráfico fluvial
y marítimo. Con
frecuencia en la época
colonial, hubo numerosos
alzamientos de negros
en las haciendas y en
las minas. Los negros
cimarrones se fugaban
de las haciendas o de
las minas y se convertían
en salteadores de caminos.
Algunos grupos de cimarrones
se agruparon en los llamados
"Palenques",
los cuales se ampararon
en la selva par defender
su libertad y sus instituciones
culturales. Los Palenques,
como el de San Basilio,
cerca de Cartagena, se
convirtieron en los primeros
pueblos libres de América
Hispana. Entre los héroes
de la resistencia negra
esclava en el Nuevo Reino
de Granada, se destacó
en Cartagena el negro
Domingo Bioho, ex monarca
de una tribu africana;
igualmente el rey Benkos;
quien estremeció
la tranquilidad de Cartagena,
Tolú y Mompós;
a éste le correspondió
la fundación del
Palenque de San Basilio,
cuyos habitantes ayudaron
a abrir el camino hacia
Tolú.
En
los estratos inferiores
de la sociedad se encontraba
también la gran
mayoría de la población
neogranadina perteneciente
a los grupos producto
del mestizaje, los mestizos,
mulatos, zambos, etc.,
que se dedicaron a los
trabajos agrícolas
y artesanales.
|
 |