MANUEL ANTONIO SANCLEMENTE
1898 - 1900
Nació
en Buga, el 19 de septiembre
de 1813 - Murió
en Villeta, Cundinamarca,
el 19 de marzo de 1902.
Estadista,
jurista y educador vallecaucano,
presidente de la República
entre 1898 y 1900. Manuel
Antonio Sanclemente se
destacó en la historia
nacional como el mandatario
conservador a quien le
correspondió afrontar
los años difíciles
de la guerra de los Mil
Días, la última
del siglo.
Formó
parte de la Corte Suprema
de Justicia, del Senado
y de la Cámara
de representantes. Fue
secretario de Gobierno
y Guerra con el presidente
conservador Mariano Ospina
Rodríguez. Tras
la victoria de los conservadores
en las elecciones de 1898,
se hizo cargo del ejecutivo
en contra de la opinión
de una buena parte del
Congreso.
El
presidente Sanclemente
no estuvo de acuerdo con
las medidas presidenciales
que en su ausencia, entre
agosto y noviembre de
1898, había tomado
el vicepresidente Marroquín;
y en sus actuaciones se
manifestó su desconocimiento
al vicepresidente legítimo.
Ello motivó el
descontento de los conservadores
históricos, quienes
ofrecieron su respaldo
a Marroquín. Por
su parte, el liberalismo
se preparó para
la guerra civil, conocida
como la guerra de los
Mil Días. El partido
liberal se enfrentó
a la hegemonía
conservadora de la Regeneración
y a la búsqueda
de una reforma fundamental
de la Constitución
de 1886, considerada "monárquica"
y demasiado centralista
por los liberales radicales.
El
país se encontraba
en una difícil
situación económica,
arruinado a causa de las
continuas emisiones de
papel moneda para pagar
los gastos ocasionados
por las guerras civiles.
Fue entonces cuando se
presentó, como
consecuencia lógica,
una inflación que
encareció las importaciones
y estimuló la especulación,
factores que complicaron
todavía más
el mal estado del país.
En estas circunstancias,
el grupo liberal llamado
"autonomista",
encabezado por el general
Rafael Uribe Uribe, promovió
la guerra contra el gobierno
de Manuel Antonio Sanclemente,
y en general contra los
conservadores. Esta guerra
se inició el 18
de octubre de 1899. Apoyaron
al gobierno de Sanclemente
los jefes militares generales
Próspero Pinzón,
Ramón González
Valencia, Pedro Nel Ospina,
Manuel Casabianca y otros.
Por parte del liberalismo,
el director supremo de
la guerra fue el general
Gabriel Vargas Santos
y le seguían los
generales Rafael Uribe
Uribe y Benjamín
Herrera y otros.
La
guerra tuvo como principal
escenario el departamento
de Santander, pero se
extendió por toda
la República. Entre
las batallas principales
hay que citar la de Bucaramanga
(noviembre 12 y 13 de
1899); la de Peralonso
(diciembre 15 y 16 de
1899), que fue una victoria
de las fuerzas revolucionarias;
y la batalla de Palonegro,
que se libró entre
el 11 y el 26 de mayo
de 1900. En Palonegro
se enfrentaron los ejércitos
liberales y conservadores
en una batalla que duró
15 días consecutivos
y en la que lucharon 8
mil soldados del ejército
liberal y 18 mil del ejército
del gobierno; las pérdidas
fueron 2000 muertos y
heridos en las fuerzas
revolucionarias y 1600
bajas en las fuerzas del
gobierno. Este combate
ha sido el más
sangriento en la historia
nacional; triunfaron las
fuerzas del gobierno de
Sanclemente, comandadas
por el general Próspero
Pinzón. La guerra
continuó en el
país en forma de
guerrillas y de numerosos
combates que se extendieron
por la Costa Atlántica
y Panamá, donde
los revolucionarios recibieron
la ayuda de tropas extranjeras
procedentes de Venezuela,
Ecuador y Nicaragua. Mientras
tanto, en Bogotá
se conformó un
movimiento de conservadores
y algunos liberales, quienes
buscaron derrocar al presidente
Manuel Antonio Sanclemente,
considerando que, debido
a su enfermedad y ancianidad,
no estaba en condiciones
para afrontar la guerra
más difícil
en la historia nacional.
Entre los conservadores
del llamado Movimiento
del 31 de julio destacamos
a Carlos Martínez
Silva, José Vicente
Concha, Miguel Abadía
Méndez, Guillermo
Quintero Calderón,
el general Jorge Moya
Vásquez, Antonio
José Cadavid, Emiliano
Isaza, Luis Martínez
Silva, Gerardo Arrubla,
Marceliano Posada, Luis
Portocarrero, y otros
en un número de
31 golpistas.
Los
golpistas propusieron
al vicepresidente José
Manuel Marroquín
que tomara la Presidencia
de Colombia y derrocara
al presidente oficial
Sanclemente. Con el jefe
del liberalismo, Aquileo
Parra, y demás
compañeros, los
golpistas llegaron a un
acuerdo de paz honrosa
sin represalias; la convocatoria
de un cuerpo constituyente
por elecciones, libertad
a los presos políticos,
y separación del
gobierno del señor
Aristides Fernández,
quien era odiado por el
liberalismo. En las horas
de la tarde del 31 de
julio de 1900, el vicepresidente
José Manuel Marroquín
derrocó al presidente
Manuel Antonio Sanclemente
y se hizo cargo del gobierno.
El ministro de Guerra
y las tropas acuarteladas
no hicieron oposición.
En este movimiento no
hubo disparos, ni motines,
ni derramamiento de sangre.
En el documento que fue
enviado al cuerpo diplomático
se señaló
que el movimiento se hizo
debido a la salud y avanzada
edad del presidente, quien
debido a ello había
escogido para gobernar
los pueblos de Anapoima,
más tarde Tena
y Villeta, haciéndose
acompañar permanentemente
por su ministro de Gobierno,
Rafael M. Palacio. Según
expresa el documento,
la ausencia de Sanclemente
dislocó el gobierno,
pues estaba rota la unidad
administrativa y política.
Esta ausencia del presidente
trajo al país «la
anarquía y el más
perturbador desconcierto
en la administración
pública».
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