GENERAL SIMON BOLIVAR
PALACIOS 1819, 1826 –
1830
Nació
en Caracas, Venezuela
el 24 de agosto de 1783
y murió en Santa
Marta, Colombia el 17
de diciembre de 1830
Militar
y político sudamericano
de origen venezolano,
presidente de Venezuela
(1819), presidente y creador
de la República
de la Gran Colombia (1819-1830)
y dictador de Perú
(1824-1826), se convirtió
desde 1813 en el máximo
conductor de la revolución
que culminó con
la emancipación
de Sudamérica frente
al poder colonial español,
por lo que es conocido
como el Libertador.
Acompañado
de oficiales de la talla
de Rafael Urdaneta, José
Félix Ribas, Ricaurte,
Girardot, D'Elhuyar, entre
otros, Bolívar
emprende la campaña
de liberación del
territorio nacional, estaba
empezando lo que se llamó
La Campaña Admirable,
que después de
recorrer victoriosamente
los pueblos a su paso,
entró triunfalmente
en Caracas, el 6 de agosto
de 1813. En Mérida
había sido aclamado
por primera vez como Libertador.
En Trujillo dictó
la polémica Proclama
de Guerra a Muerte, el
15 de junio de 1813. Ya
en Caracas, se le ratificó
el título de Libertador
y se le dio el grado de
Capitán General
de los Ejércitos
de Venezuela, para enfrentarse,
a partir de 1814, con
los terribles Boves y
Yáñez.
Entre
triunfos importantes como
La Victoria, San Mateo
y Carabobo, y reveses
tan nefastos como las
batallas de La Puerta,
los patriotas se ven acorralados
por Boves y Bolívar
decide la Emigración
a Oriente. En la batalla
de Urica muere Boves,
pero también se
pierde la patria. Bolívar,
nuevamente en la Nueva
Granada, recibe el apoyo
de las autoridades patriotas.
Se le asciende entonces
a General de División
y se le confía
la pacificación
de Cundinamarca.
En
mayo de 1815 llega a Jamaica,
donde escribe su famosa
Carta Profética
en la que parece adivinar
el porvenir de toda la
América. Luego
se dirige a Haití.
Allí, junto con
varios patriotas venezolanos,
planifica la llamada expedición
de Los Cayos, con la ayuda
del gobernante de la Isla,
Alejandro Petión.
Fracasa en su primer intento,
pero vuelve a Haití
y organiza una segunda
expedición. El
28 de diciembre de 1816
desembarca en Juan Griego,
de allí pasa a
Barcelona, donde hay combates
sangrientos, favorables
al Libertador.
En
abril Piar ha ganado la
Batalla de San Félix.
Después de este
hecho sitió a la
ciudad de Angostura, ésta
se rinde y los patriotas
entran victoriosos. En
enero de 1818 se dirige
al Apure, donde conoce
al General José
Antonio Páez, caudillo
indiscutible de los llanos.
Páez
hace que su ejército
reconozca la autoridad
del Libertador. El 15
de febrero de 1819 instala
su famoso Congreso de
Angostura, ante el cual
pronunció su más
brillante discurso. En
él renuncia al
mando supremo, propone
un gobierno republicano,
en el que se reconozca
la soberanía del
pueblo, que haya libertad
civil y libertad de los
esclavos; que además
de los Poderes Ejecutivo
y Judicial, haya también
un Poder Moral que sea
la base de la moralidad
y la educación.
Sostiene Bolívar
que "moral y luces
son nuestras primeras
necesidades".
Con
los soldados de la Legión
Británica que habían
venido dispuestos a colaborar
con nuestras luchas, Bolívar
se dirige hacia los Llanos.
Desde la aldea de Setenta,
cerca de Mantecal, Bolívar
inicia la invasión
del territorio neogranadino,
en mayo de 1819.
La
travesía fue penosísima.
Para evitar el encuentro
con los españoles,
Bolívar ordena
cruzar el Páramo
de Pisba. El 7 de agosto
el ejército patriota
se cubre de gloria con
la Batalla de Boyacá.
Los realistas abandonan
Bogotá. Era un
hecho la libertad de la
Nueva Granada. Bolívar
regresa inmediatamente
a Angostura. El 17 de
diciembre crea la República
de Colombia, con tres
Departamentos: Venezuela,
Cundinamarca y Quito.
En
1820 se firma un Armisticio
y el Tratado de Regularización
de la Guerra, propuesto
por Bolívar, y
se llega al acuerdo de
suspender las acciones.
Aprovechando el Armisticio,
Bolívar encarga
al General Antonio José
de Sucre la campaña
del Sur de América.
Esta se inicia con la
posesión de Guayaquil,
continúa con las
batallas de Bomboná
y Pichincha, que dan libertad
al Ecuador y, finalmente,
con la estupenda victoria
de Ayacucho que liberta
al Perú y favorece
la creación de
Bolivia. Roto el Armisticio,
la guerra lleva directamente
a la batalla de Carabobo,
el 24 de junio de 1821,
con lo que se aseguró
la independencia de Venezuela.
En
la seguridad de que con
la derrota de Carabobo
los realistas no se iban
a reorganizar en Venezuela,
Bolívar decidió
irse al Sur a dirigir
personalmente la Campaña
iniciada por Sucre. Rumbo
al sur, Bolívar
gana la batalla de Bomboná.
El 24 de mayo de 1822
Sucre vence en Pichincha
y liberta a Quito. Aquí
conoció Bolívar
a Manuelita Sáenz,
de quien se enamoro.
El
27 de julio se celebró
la entrevista secreta
entre Bolívar y
San Martín en Guayaquil.
Desde el Perú es
llamado angustiosamente
Bolívar para que
dirija la guerra en un
país amenazado
por las intrigas internas.
El Libertador avanza hacia
la capital peruana, vence
a las tropas de Canterac
en la Batalla de Junín,
el 6 de agosto de 1824;
continúa íntimamente
en contacto con Sucre;
pero en Huancayo recibe
la Ley del Congreso de
Colombia, mediante la
cual le prohíben
continuar dirigiendo la
guerra en los Departamentos
del Sur, y delega sus
facultades en el General
Sucre. Este continúa
victorioso, siempre guiado
desde lejos por el Libertador,
hasta que el 9 de diciembre
de ese año logra
la victoria de Ayacucho,
mediante la cual se acaba
el secular dominio de
los españoles en
América.
Inmediatamente
vino la creación
de Bolivia, gracias a
la decisión de
Sucre y a la autodeterminación
de los propios altos peruanos.
Sucre fue nombrado Presidente
vitalicio de Bolivia,
pero él aceptó
sólo por dos años.
Enterado
Bolívar de los
acontecimientos de Venezuela,
en los que preveía
la ruina de su obra grancolombiana,
se dirige a Puerto Cabello,
desde donde dicta un Decreto,
el 1 de enero de 1827,
concediendo amnistía
a todos los comprometidos
en el movimiento de La
Cosiata. Según
ese Decreto Páez
seguiría como Jefe
Superior de Venezuela.
Seis
meses estuvo el Libertador
en Caracas. El 5 de julio
de 1827 se embarca con
destino a Bogotá.
No volverá a Venezuela.
En 1828 se reúne
la Convención de
Ocaña. Bolívar
aprecia desde Bucaramanga
que hay dos corrientes
claramente establecidas:
una en su favor y otra
santanderista. El 25 de
septiembre de ese mismo
año ocurre el atentado
contra el Libertador.
Manuelita Sáenz,
su leal compañera,
le salva una vez más
la vida.
En
marzo de 1830 entrega
el Poder a Domingo Caicedo,
como Presidente del Consejo
de Gobierno. Y en abril,
cuando se instala el llamado
Congreso Admirable, renuncia
el Libertador a la Presidencia
de la República.
Inmediatamente sale de
Bogotá hacia Cartagena.
El
1ero. de diciembre llega
a Santa Marta en busca
de mejores aires. Allí
acepta el ofrecimiento
del español don
Joaquín de Mier,
para que pase a recuperarse
en su quinta "San
Pedro Alejandrino".
El 10 de diciembre Bolívar
dicta su testamento. De
los millones de pesos
que tenía antes
de comenzar la guerra
de la independencia ya
no le queda nada. Enseguida
recibe los Santos Sacramentos
y dicta su última
Proclama, que concluye
con estas palabras:
"¡Colombianos!
Mis últimos votos
son por la felicidad de
la Patria. Si mi muerte
contribuye a que cesen
los partidos y se consolide
la Unión, yo bajaré
tranquilo al sepulcro".
El Libertador muere el
17 de Diciembre de 1830.
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