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JOSÉ VICENTE CONCHA 1914 - 1918

Nacido en Bogotá el 21 de abril de 1867 y muerto en Roma, el 8 de diciembre de 1929.

Abogado y diplomático. Actuó como representante o senador en varias legislaturas, habiéndose destacado en todas ellas por su franqueza y claridad para exponer las ideas que estimaba mejores, a la vez que brillaban su elocuencia y poder persuasivo.

El doctor Concha, elegido presidente para el cuatrienio que comenzaba en 1914, inició su mandato bajo las buenas sombras que había heredado del período de Restrepo.
Trabajó con representantes del liberalismo y de los dos sectores en que estaba fraccionado el partido conservador. Todos lo apoyaron en su decisión de mantener al país neutral ante la primera Guerra Mundial, que por entonces se iniciaba en Europa. Comenzó en medio de la crisis que tal conflicto suponía y de una situación fiscal bastante seria, tanto que el Congreso le concedió facultades extraordinarias.

Suprimió los gastos que no obedecían a urgentes necesidades, o aplazó los que no fueran del servicio ordinario y la deuda nacional, la que observó con responsable interés. Estableció gravámenes a distintas operaciones y varios productos, tendientes a incrementar la capacidad económica del gobierno para enfrentar la delicada perspectiva. Además se vio en la penosa necesidad de suprimir cargos públicos o refundir varios en uno, disminuir subvenciones o partidas para obras públicas y reducir la fuerza pública. También fueron afectados los auxilios de beneficencia e instrucción. Los créditos internacionales quedaron suspendidos y los comerciantes colombianos debieron vérselas para atender sus compromisos, con el fin de asegurar buen nombre después del conflicto.

Por otro lado, contó con los estragos de un intenso verano y de una devastadora plaga de langostas. Un gesto que ilustró el sentido patriótico de Concha fue su renuencia a contratar empréstitos internacionales, lo que estimó como el mejor camino para conservarla soberanía del país en tan difíciles circunstancias mundiales. No obstante todo, se adelantaron algunas de las obras públicas iniciadas en anteriores administraciones, como varios ferrocarriles, el Capitolio Nacional, la línea telegráfica con Caquetá y la que unía a Bogotá con Arauca. En el campo limítrofe, se firmó el tratado Suárez-Muñoz Vernaza, en julio de 1916, que fijó la línea fronteriza con Ecuador.