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PARQUE NACIONAL SIERRA
NEVADA DE SANTA MARTA
Durante
los tiempos precolombinos,
como un gran paisaje
majestuoso en el horizonte
mirando las suaves
ondulaciones del mar
Caribe, surgió para
los habitantes de la
América India,
la grandiosa Sierra Nevada.
Para
muchos marineros casuales
había finalizado
un largo viaje, que terminaría
en la fertilidad de sus
vertientes en donde sin
darse cuenta con el tiempo
encontrarían un
nuevo hogar. Ese hogar
que todavía en
nuestros tiempos y para
los descendientes de aquellos
antiguos pobladores es
la gran casa sagrada y
el centro de todo donde
el padre "Seránkua"
repartió como herencia
las tierras del mundo
y las simillas que todos
tenemos que sembrar para
poder sobrevivir.
Aún en su pico
más alto está clavado
Kalvasánkua, el
poste central que sostiene
al planeta, según
la mitología de
los creyentes en la madre
Universal.
Es
así como empieza
un espectacular libro
llamado " LA SIERRA
NEVADA DE SANTA MARTA" que
plasma en sus 153 paginas
la majestuosidad y grandeza
de nuestra Sierra Nevada
de Santa Marta.
Algunos
testimonios históricos
narran que los aborígenes
agrupados bajo el apelativo
"tairona" ocupaban
las hoyas de los ríos
Don Diego, Guachaca y
Buritaca sus asentamientos,
localizados entre la costa
y los tres mil metros
sobre el nivel del mar,
albergaban una densa población
concentraba en pequeños,
medianos y grandes centros
urbanos.
Pero
lo que más
llamó la atención
de los cronistas y a
lo que más se
refirieron en sus escritos
insistentemente fue los
poblados aterrazados
que a manera de jardines
colgantes cubrieron gran área
de la actual Sierra Nevada.
En
esos momentos los españoles no dudaron
ni un instante en llamarlas "ciudades" a
estos grupos indígenas
que dejaban ver un concepto
urbano contrastante con
las ciudades europeas
dejadas atrás.
En
las crónicas
que escribían
dejaban ver el asombro
que producía al
encontrar una población
tan densa, y con una
calidad especial tan
diferente en la que llamaron "Sierra
Tairona."
Pero
dentro de todo este asombro
y con las sorpresas que
puede dar esta cálida
tierra, sobresalía
la famosa ciudad perdida
en donde los historiadores
la describen como la monumentalidad
de las construcciones
líticas que se
encuentran en su eje central
que le dan un carácter
único en su contexto
regional. Además
de su relieve que dejó
impresionado a nuestros
antepasados, se puede
hablar que la hermosa
sierra Nevada es la montaña
más alta entre
Alaska en el norte y Ecuador
en el sur, y también
es la montaña costera
más grande del
mundo, con una vegetación
exuberante.
Su geografía abarca
todos los pisos térmicos
donde se encuentran todo
tipo de fauna y flora únicos
en el mundo, además
esa una fabrica de agua
para toda la región.
Para
poder llegar a la escondida
ciudad perdida se hace
a través
de una carretera al Mamey
y luego la trocha que
conduce a la vereda Honduras.
Para pasar la noche y
descansar del agitado
viaje se puede hacer
una parada en casas de
colonos o en un poblado
indígena abandonado
que se llama Cuscúnguena.
Al otro día se
toma un camino que atraviesa
el río Buritaca
para llegar a la ciudad
Perdida.
Para
este viaje ecológico,
se debe pedir permiso
al instituto colombiano
de antropología
y al ministerio del medio
ambiente (división
de parques nacionales)
en Bogotá
EN CUANTO AL
HOSPEDAJE
En el Cerro San
Lorenzo hay cuatro cabañas
del Ministerio de Medio
Ambiente que pueden alojar
40 personas en total. Esta
dotado con baño,
cocina, estufa, sala, comedor
y chimenea. Además
de un auditorio.
En
la ruta desde Valledupar
se puede conseguir alojamiento
en el antiguo Convento
de Los Capuchinos, si
se tiene el permiso del
Cabildo Indígena.
En
estos recorridos no
se consigue comida,
hay que llevar equipo
de cocina y alimentos.
se recomiendan los granos,
verduras y frutas, sal,
panela, granola y en
general víveres
de alto contenido proteínico
y calórico. Agua
fresca se consigue en
los ríos de la
Sierra.
CONSEJOS PARA
EL VIAJE
Para disfrutar
plenamente de este viaje
es recomendable tener algunas
precauciones.
*
Vacunarse contra el
tétano y llevar
un botiquín de
primeros auxilios que
incluya suero antiofídico
y antidiarreico.
*
Se debe contar siempre
con una guía y
con un equipo completo
de alta montaña.
*Para ingresar a la
ciudad perdida es conveniente
usar camisas de manga
larga y pantalones gruesos.
Hay épocas
en que la ciudad permanece
cerrada para los turistas,
por lo tanto es mejor
consultar al instituto
colombiano y a las otras
instituciones antes mencionadas.
Por ningún motivo
realice el viaje sin
tener al día los
respectivos permisos,
además es necesario
tener la autorización
de los indígenas
KOGUI para transitar
por sus territorios tradicionales.
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