Colombia.com (30/Jul/2007): Una jornada de neutralización, la que muchos creen que es de descanso para los pedalistas que intervienen en la Vuelta a Colombia Pilsen 2007, es algo totalmente diferente a lo que todos se imaginan puesto que se trabaja tanto o más que lo que se realiza en cualquier día de competencia normal.
Tras tener en la agenda que la segunda etapa de la carrera partiría este martes desde Aguachica, la mayoría de equipos partió hacia dicha localidad cesarense el pasado domingo, directamente desde Aracataca, lugar donde terminó la jornada. Sin embargo, los tres equipos extranjeros que toman parte en la competencia, Tecos de México, Lotería del Táchira y Alcaldía de Cabimas, éstos últimos venezolanos, decidieron pernoctar en Santa Marta para luego, este lunes, rodar algunos kilómetros hasta el sitio de partida de este martes.
Desde temprano
Las 14 escuadras que toman parte en la Vuelta a Colombia aprovecharon el lunes para, en el caso de los deportistas, soltar músculos un poco, mientras que los cuerpos técnicos y de mecánicos igualmente se dedicaron a su labor.
Quienes más temprano iniciaron su trabajo fueron los mecánicos del Equipo Alcaldía de Cabimas, quienes antes de las 6:00 de la mañana ya estaban con sus llaves, mangueras, rines y demás herramientas cuadrando las bicicletas de sus deportistas.
Mientras esto ocurría, los ciclistas alistaban sus ropas, consumían el desayuno y, posteriormente, se preparaban para iniciar su traslado hacia Aguachica, en una jornada de más de 300 kilómetros, en la cual rodaron un pequeño porcentaje. Lo mismo hicieron los del Táchira y los mexicanos.
Entretanto, en el punto de partida de este martes, los demás equipos cumplieron con la misma labor, incluidos el Une-Orbitel, que alberga al actual líder, Santiago Botero, además del Coordinadora, donde milita el segundo en la general, Libardo Niño. En el caso del elenco boyacense, su jornada constó de un recorrido cercano a los 120 kilómetros por las calurosas tierras cesarenses.
Más trabajo en la tarde
Ya pasado el mediodía, tras el almuerzo, varios de los corredores permanecieron en sus habitaciones descansando, mientras que otros más recibían masajes de parte de los auxiliares. Algunos más, aprovecharon para conocer el municipio y tener contacto cercano con los aficionados. Entretanto, los mecánicos prosiguieron con su labor de cuadrar bien cada tuerca, rueda y demás elementos de la bicicleta.
Mientras esto sucedía, los técnicos en cada habitación cuadraban la estrategia que iban a usar para el resto de competencia, teniendo en cuenta lo que han podido observar en lo corrido de carrera.
Ya en la noche, los comisarios y personal de juzgamiento y dirección de la carrera cuadraron todo lo del siguiente día, mientras los demás, deportistas e integrantes de los equipos, ya dormían en espera de una nueva madrugada este martes y proseguir así su rutina de trabajo.
Este martes se correrá la segunda etapa de la competencia entre Aguachica y Barrancabermeja, sobre 189 kilómetros. En la misma los pedalistas encontrarán tres metas volantes.
Algunos tuvieron recompensa
Tras varios días de largos desplazamientos y jornadas de cansancio extremo, quienes sí tuvieron su recompensa con un corto periodo de esparcimiento fueron algunos comisarios de carrera y organizadores de logística de la prueba, quienes aprovecharon la belleza de las playas samarias el domingo en la tarde – noche, además del lunes por la mañana, para dar rienda suelta a su descanso. Ya al mediodía todos partieron hacia Aguachica a alistar todo para la siguiente jornada.
Con la agencia Colprensa |