|
En
Colombia un hombre que llegó a ser el mejor en su categoría
y al que le ofrecieron cuatrocientos pesos para que
peleara en una velada boxística en Cartagena. Después
le pidieron rebaja: -"como tú no gustas entre los aficionados,
ni entre nosotros, a ver si lo haces por doscientos
pesos"-. Esas y muchas otras contrariedades tuvo que
superar Antonio Cervantes "Kid Pambelé", de San Basilio
de Palenque, el boxeador más despreciado antes de entrar
en el grupo de aspirantes a campeón mundial y el más
querido y venerado después de coronarse, es el único
colombiano en el Salón de la Fama del Boxeo Mundial,
terminó perdido en el mundo de la droga que lo consume
a pesar de la mucha ayuda que la sociedad y el Estado
le han brindado, como un caso único de ayuda del Estado
para con un deportista.
Antonio
Cervantes "Kid Pambelé", nació en San Basilio de Palenque
(Bolívar) el 28 de diciembre de 1945. Luego de una niñez
y adolescencia llena de dificultades, comenzó a boxear
en 1964 animado por el interés de conseguir dinero.
En 1967 se radicó en Venezuela y entró a formar parte
del grupo de boxeadores que manejaba Ramiro Machado
y que entrenaba Melquíades "Tabaquito" Sáenz. El 11
de diciembre de 1971 peleó por primera vez por el título
de los welter júnior, ante el argentino Nicolino Loche,
pero fue derrotado.
Consiguió
el título mundial de las 140 libras, versión Asociación
Mundial de Boxeo (A.M.B), el 28 de octubre de 1972,
en el Gimnasio Nuevo Panamá, ante el panameño Alfonso
"Peppermint" Frazer, convirtiéndose en el primer boxeador
colombiano en obtener un título orbital.
Defendió
exitosamente el título orbital en 10 ocasiones, durante
tres años y ocho meses, pero en julio de 1976 lo perdió
ante el puertorriqueño Wilfredo Benítez. Recuperó el
fajín en julio de 1977, en Maracaibo, ante el argentino
Carlos María Jiménez y durante otros tres años, seis
defensas, lo conservó. En julio de 1980 fue derrotado
en la ciudad norteamericana de Cincinnati (Ohio) por
Aaron Pryor. Las malas amistades y un inadecuado manejo
de la fama y la fortuna llevaron al Kid Pambelé a derrochar
las cuantiosas ganancias que consiguió.
|
A Pambelé le han tratado de ayudar en
muchas ocasiones, campañas de televisión, incluso Carlos
Vives lo nombra en un disco e hizo un video donde se
le da crédito y aparece protagonizando, ocasión en la
que le dio 28 millones de pesos y el tipo se los bebió,
ha estado en Cuba en recuperación por el alcoholismo
y la drogadicción, pero vuelve y cae. El hombre de todas
maneras esta en la pobreza y sobrevive como entrenador
de pequeños en un puesto que le dio Coldeportes.
Sigue
el conteo para el ex campeón mundial Antonio Cervantes.
Han pasado 27 años desde cuando retuvo con éxito su
titulo de los welter junior, y de él, solo se sabe que
no ha podido levantarse de la lona.
Veinticinco
años después, el lunes 16 de febrero de 1998, justo
en la conmemoración de las Bodas de Plata de su estreno
como campeón, el palenquero, que con seguridad sabía
lo ocurrido un cuarto de siglo atrás ocupó espacios
judiciales en los medios masivos de comunicación con
el último escándalo público, de una cadena que comenzó
desde antes de perder el fajón, en agosto de 1980.
Escándalos originados por una vida disipada, mezcla
de droga y alcohol, que tomaron fuerza a partir del
81 (hasta estuvo preso en Venezuela) y llegaron a su
punto final, en un asalto inicial, en los primeros días
del 87, cuando la cifra cercana al millón de dólares
ganado sobre el cuadrilátero se había esfumado.
Por
sus propios medios, conociendo la rehabilitación del
ex lanzador estrella de las selecciones Colombia de
béisbol Orlando García, se presentó en enero del 87
en la casa del periodista Fabio Poveda, en Barranquilla.
Quería
ayuda para ingresar a Hogares Crea, un centro de rehabilitación
de la ciudad, y la encontró a través del comunicador.
"El tratamiento era de dos años y medio, pero a los
nueve meses abandonó la finca por voluntad propia",
dice Poveda. "Creía que estaba curado".
"Con
una conducta ejemplar trabajó durante tres meses como
entrenador de la cuerda Cuadrilátero, que en ese entonces
tenía como campeón mundial mosca a Fidel Bassa. Al día
siguiente de la defensa de Bassa contra el dominicano
Félix Marti, en diciembre de ese año en Cartagena, amaneció
borracho. había recaído, como siempre temí".
Permaneció
por algún tiempo vinculado al cuadrilátero en el 88.
Luego se fue a Bogota, a trabajar con empresas editoriales
como relacionista publico. Los desordenes se trasladaron
de Cartagena al estadio de fútbol El Campín y a la plaza
de toros Santamaría. Es decir, a los sitios públicos.
El segundo asalto de su vida disipada se prolongo hasta
comienzo del 94.
El
país se estremeció con imágenes de televisión de su
ídolo en Cartagena, llorando en medio de la crisis,
encerrado en un hospital. Era enero del 94. El Comisionado
de Boxeo Profesional, Francisco Pina, llamo al director
de Coldeportes en ese entonces, Luis Alfonso Muñoz,
un impulsador del boxeo, y a los pocos días fue enviado
a un centro de rehabilitación en Cuba.
|
|
'ME
ESTOY RECUPERANDO'
El presidente Ernesto Samper comenzaba
su discurso en el soleado mediodía de la Plaza de Armas
del Palacio de Nariño el pasado martes. Se dirigía a
los tres grupos de 43 campeones mundiales y aquellos
ex deportistas colombianos que fueron leyendas en su
época y que acababan de recibir aporte económico de
Coldeportes.
Era
el encuentro de la vieja y la nueva generación detrás
de los homenajeados, en la sillas para los periodistas,
apareció 'Pambelé. De inmediato, y antes de sentarse,
se coloco frente a las cámaras de TV y levanto sus dedos
pulgares, con los puños cerrados, en señal de victoria.
El tradicional saludo de los campeones.
Vestía una chaqueta de pequeños cuadros, un pantalón
negro y una camisa blanca. Algunos miembros de la prensa
y del protocolo se le acercaron discretamente. Lo invitaron
a ubicarse. En el fondo, temían alguna reacción que
afectara el acto central. Pero 'Pambelé' los noqueo.
Ni una palabra, ni un gesto de mas. Nada para asustarse.
Se sentó y oyó las ultimas frases de Samper. Lo miraba
atento. De vez en cuando se pasaba la mano derecha encima
de los ojos, donde ya no existen cejas por las heridas
sufridas cuando era el mejor del mundo.
Al
final de la ceremonia se acerco a Samper, quien hablaba
con los 14 miembros del plan Pioneros. Sin pedirlo,
todos callaron. Tal vez era una muestra de respeto hacia
el ex campeón. "¿Pero usted ya hacia parte del programa
Glorias?", indago el mandatario.
"Si, doctor, desde el año pasado. Y tranquilo, que me
estoy recuperando. Me siento bien", respondió.
El
comandante de la Policía en Bolívar, que es cartagenero
y conoce a Pambelé desde que empezó su carrera de boxeador,
explicó: "primero hay un problema sentimental, porque
todos queremos al campeón, sabemos que fue un ídolo
nacional, pero para la Policía se ha convertido en un
problema porque permanentemente esta en estado de embriaguez".
"A nosotros nos asalta el temor, la duda, de que de
pronto en uno de los procedimientos de la Policía haya
que aplicar la fuerza y entonces el país no vaya a entender
que la Policía tuvo que conducirlo porque estaba agresivo
y borracho, sino que se piense que fue un hecho de violencia
policial. Por eso hemos sido tan tolerantes con el",
confeso el coronel.
La última vez que Pambelé apareció en los diarios fue
el año pasado, cuando fue trasladado al hospital psiquiátrico
de San Pablo porque casi acaba con su casa.
Por
ahora, el campeón del peso welter, que ya tiene su lugar
en el salón de la fama, esperará a que el Juzgado emita
el fallo y que sus verdaderos amigos ayuden en su recuperación,
porque hay gente que a la distancia lo insulta y enardece,
como si fuera un toro encerrado.
Tomado
de
Colext: algo sobre kid...
Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el Exterior
www.mail-archive.com
www.mail-archive.com/colext%40talklist.com/msg03810.html
|
'Olió
el tocino'
En
la isla permaneció durante todo el 94, regresando en
diciembre, con el nombramiento de asistente técnico
del cubano Adrián Núñez, quien le ayudo en La Habana.
"comenzó ese proceso de concentración en Cartagena,
en enero del 95. Era un ejemplo para todos los deportistas
convocados. Salía a correr y compartía con ellos. Estuvo
en los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (Argentina),
en ese año. Pero a finales del mismo su comportamiento
no era el mejor", dice Rodolfo Fortich, presidente de
la Federación Colombiana.
"Como
la preparación del equipo olímpico era en La Habana,
a comienzos del 96 decidimos llevarlo a Cuba con la
intención de dejarlo en el hospital para otro tratamiento.
Pero el olió el tocino y no se presentó al aeropuerto
el día del viaje. después si se desordenó por completo".
La
Federación no quiso darle tiempo libre. El año pasado
buscó el nombramiento como entrenador de boxeo de la
Escuela Naval, pero el no aceptó. Se conformó con la
pensión de Coldeportes Nacional (algo mas de 800 mil
pesos). A finales de diciembre y en enero del 98 se
le vio acelerado en los espectáculos públicos de Cartagena
y Barranquilla, sobretodo luego del anuncio desde Nueva
York de que sería, en junio próximo, exaltado al Salón
de la Fama del Boxeo Mundial, sitial reservado para
privilegiados.
El
tercer asalto de su otra vida quedo en evidencia el
domingo 15 de febrero, justo el mismo día 25 anos después
de su estreno como el mejor campeón mundial welter junior
de la historia del boxeo...
|