INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAIL CHAT FOROS BUSCADOR POSTALES I-QUIERO; Tienda Virtual AMIGOS Y CONTACTOS ENCUESTAS RADIO
06:11 am. La actriz colombo-argentina Fanny Mikey‚ fundadora del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá‚ murió este sábado en Cali de una afección renal‚ informaron fuentes de la Fundación Teatro Nacional en Bogotá. •–•
   
Cicatrices
Colombia.com (11/Sep/2007): Por Juan José Millás

Me despertó a media noche un cerebro, el mío. No me dolía, pero se las había arreglado para convertirse en el centro del universo. El resto de mi cuerpo no era más que una mera excrecencia o ramificación de aquella víscera.

Me ocurre a menudo, también con otros órganos. La semana pasada, por ejemplo, me despertó el ojo del lado izquierdo. Tampoco me hacía daño, pero había adquirido un grado de existencia excesivo, como si se tratara más bien del ojo de un huracán. Todo lo que miraba con él adquiría unos contornos especiales, una relevancia inquietante. A través de las luces nocturnas que filtraban los visillos observé con ese ojo los muebles del dormitorio y me pareció que tenían unos límites cortantes, groseros, como si cada uno de ellos pretendiera distinguirse del resto de la habitación y mostrarse en su pura individualidad, sobrecogiéndome.

También el cerebro se comportaba como un ojo, sólo que lo que mostraba bajo la luz fluorescente característica del halo encefálico eran muebles mentales. Me asusté un poco hasta que la experiencia se estabilizó. Luego recorrí aquella exposición de objetos que decoraban mi conciencia y observé que estaban poseídos también por un exceso de realidad. Cada cajón, cada espejo, cada sofá, era una cicatriz. Y los pasillos eran también cicatrices que, sumados, constituían una gran cicatriz de labios sonrosados que representaba mi existencia.

Me di la vuelta y la experiencia remitió, pero entonces me di cuenta de que yo formaba parte de un cuerpo social en el que en seguida comenzó a destacarse sin doler, pero con fuerza, Felipe González. A la luz de su imagen, que constituía el encéfalo de la actualidad, fui contemplando el museo de las cosas reales y las cosas reales resultaron ser cicatrices también. Los contornos de mi país tenían la aureola característica de las pesadillas, y la mirada de González en el interior de esa masa carnal parecía la mirada de un fantasma sin reposo. Comprendí que no había esperanza, así que recuperé la indivualidad y me dormí en el interior de mi propia cicatriz.

Tomada de la página oficial de Juan José Millás
 
REGRESAR IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO
 
  Comentarios