Con música de cabaret un grupo de monjas se toma el Teatro Nacional de la 71
Colombia.com
(4/30/2003) : Del joven conflictivo que interpreta Julián Román en “Francisco el matemático” no queda nada cuando éste se sube al tablado del Teatro Nacional convertido en la Madre Superiora de la obra “Al salir de la crisálida”, el “Cabaret Rampante” que empezó su segunda temporada en la capital del país.
Román, quien cada noche se aparece en los hogares colombianos convertido en “Bayron”, un jovencito que le hace la vida imposible a sus compañeros del colegio Jimmy Carter, asegura con alegría que quienes han visto la obra, dirigida por Juliana Reyes y con coreografías del español Tino Fernández, descubren con dificultad que él es Julián Román. “No me interesa que la gente sepa que soy yo, me gusta que tenga la grata sorpresa de encontrarse conmigo al final, eso significa que logré hacer un buen papel como actor, convencer con mis personajes, porque son varios los que hago dentro de la obra, la Madre Superiora, un soldado, Brigith, una ex modelo, en fin”.
“Al Salir de la crisálida” es una divertida propuesta en la que siete actores: Jimmy Vásquez, Liliana Escobar, Giovanni Galindo, Carlos Posada, Alexis Calvo, la bailarina Marvel Benavides y Román, recrean la historia de una mujer
que crece en un convento y un día decide escapar de éste para conocer el mundo real, aventura que emprende vestida de hombre. Una obra donde no sólo hay teatro, sino también música, danza y cabaret.
Por eso no es extraño que la Madre Superiora del Convento sea un hombre maquillado como una “cabaretera” y que entre las monjitas haya un enano que está perdidamente enamorado del sexy San Sebastián patrono del lugar, y que además, todo pase en un escenario limpio cuyo único objeto de decoración es un armario rodante que les permite aparecer y desaparecer a los más de 22 personajes que hacen parte de la obra, ganadora de una Beca de Creación para Jóvenes Directores, otorgada por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Idct.
Para Juliana Reyes, directora del montaje, “Al salir de la crisálida” es un juego de transformaciones. Una propuesta que trata de comunicar cómo “los seres humanos nacemos en una sociedad que nos transforma. Me interesa demostrar que el ropaje, el vestido sí construye al personaje. Yo quería en un principio hacer algo donde se dieran diferentes strepteses, pero para eso se necesitaban muchos efectos especiales, luego me encontré con la autobiografía
de la Monja Alférez y este texto me sirvió como punto de partida para darle un empujón a lo que quería contar”.
Entonces construyó un montaje donde la música esa una de las invitadas especiales. “Al principio, cuando empezamos a soñar, yo quería que los actores cantaran, pero era demasiado costoso y se salía del presupuesto otorgado por la Beca y como en los momentos de crisis uno se tiene que volver creativo, empezamos a investigar sobre el Cabaret alemán de los años 50 y descubrimos que era recurrente la música del alemán Kurt Weill. Así que conseguimos varias versiones de sus diferentes canciones”.
Durante más de cuatro años Reyes ha trabajado de la mano con el coreógrafo español Tino Fernández. Juntos han montado varias obras a través de la compañía L’ Explose, pero esta vez ella fue la encargada de dirigir y él de ser el apoyo, de crear una coreografía para un grupo de actores que no son bailarines pero que necesitan bailar. “Con esta obra he descubierto que Tino y yo somos complemento, hacemos un buen trabajo en equipo. Durante estos años de trabajo artístico juntos hemos descubierto que trabajar con otro es muy enriquecedor”.
Según Julián Román, los colombianos
que no pudieron ver “Al salir de la crisálida” cuando se estrenó en la Casa del Teatro Nacional, no pueden perdérsela en esta nueva oportunidad, ahora en el Teatro de la calle 71. “Por que se van a divertir, porque van a poder reírse y disfrutar una buena historia. Ésta no es una obra ligth aunque puede parecerlo, es una obra sin mucha pretenciones, es una obra donde siete actores están haciendo teatro, por eso hay que verla”.
Reyes agrega además que tener la oportunidad de realizar una segunda temporada de la obra significa mucho para el equipo de trabajo. “Es un reto para nosotros pero también para el teatro Nacional, porque significa que ellos están apostando por una propuesta que nos lineal, que no maneja un humor sencillo, que no es tan fácil para el público pero que es muy divertida y que tiene muchos elementos enriquecedores”.
La temporada de “Al salir de la crisálida” se extenderá desde el 30 de abril hasta el 24 de mayo, en funciones de miércoles a viernes a las 8:30 p.m. Y los sábado a las 6 p.m. y a las 9 p.m. Las boletas, se pueden conseguir entre $28.000 (platea delantera) y $23.000 (platea trasera). Mayores informes Teatro Nacional (Calle 71 # 10 - 25).