Colombia.com
(8/21/2003) : El IV Festival Internacional de Teatro Callejero “Al aire puro” está a punto de empezar. Los 250 artistas de los 10 países que este año participarán en el evento, entre el 27 y el 31 de agosto, han ido llegando poco a poco. Serán cinco días donde el colorido del teatro se tomará los parques Nacional, De la Independencia, Renacimiento y el centro comercial Andino en la capital.
Jorge Vargas, uno de los fundadores del Teatro Taller de Colombia, organizador del Festival, asegura que se siente feliz al ver que a pesar de los problemas el evento es una realidad. “Estamos felices pero preocupados. El presupuesto que esperábamos para hacer el Festival no lo tenemos y eso lo lleva a uno a perder la credibilidad y la esperanza”, dice, sin embargo, asegura que durante dos años han estado tocando puertas y muchas se han abierto. “Es muy grato ver que todo lo que íbamos planeando sí se puede realizar. Llevamos ocho años, no es un Festival improvisado, la gente cree en nosotros, muchas embajadas ayudaron a sus artistas para que pudieran venir y muchos vinieron por sus propios medios”.
Uno de esos ejemplos claros es
Grecia en acción. Fotos Colombia.com.
el colectivo de Grecia. La compañía Omma Studio, que ya había participado en otra versión de este Festival de Teatro Callejero, decidió empacar sus maletas y sin pensarlo, viajar a Colombia. “Mucho han escrito los medios de Gracia sobre nuestra participación en este Festival, por eso quisimos regresar, además es una gran oportunidad para ofrecerle un poco de nuestro teatro a la gente que normalmente no tiene dinero para acceder al teatro de sala, además la experiencia anterior fue maravillosa y queremos repetirla”, dice el director Antonis Diamantis.
Y es que con el paso del tiempo, el Teatro Talle de Colombia, uno de los grupos de teatro de espacios abiertos más estables del país, ha logrado sacar adelante su Festival “Al aire puro”.
“Este evento permite fortalecer el proceso de trabajo de los grupos del país, que por una u otra razón decidieron hacer teatro de espacio abierto. Este Festival le permite a la gente disfrutar de un teatro donde no existen fronteras de comunicación, idiomáticas, culturales, económicas. Aquí todos los límites sociales se rompen”, explica Jorge Vargas.
Este año, el Festival
El público del Festival es de todas las edades.
quiere convertirse en un “espacio para la paz y la convivencia". Se espera que 250 artistas de 10 países y que forman parte de 34 compañías, le entreguen a los colombianos reunidos en la capital del país un poco de su talento. La sede del evento será la carpa del Teatro Taller de Colombia y el epicentro de las presentaciones el Parque Nacional (carrera séptima entre calles 36 y 39), en el que se realizarán hasta cuatro funciones simultáneamente. Además, el teatro callejero estará presente en el parque de la Independencia, en el
Renacimiento y el centro comercial Andino, al norte de Bogotá.
La programación incluye presentaciones de teatro itinerante, espectáculos acrobáticos y danza. El IV Festival “Al aire puro” está pensado para todos los públicos y se complementará con eventos académicos tales como talleres y conferencias sobre lenguaje de teatro de calle, técnicas circenses y talleres de máscaras.
Jorge Vargas, agrega que no hay excusa para que los colombianos no se diviertan. Grecia por ejemplo, trae una hermosa obra titulada “Orfeo”. “Es una obra que hace parte de la mitología griega y en
Grecia la mitología es muy importante para nuestra cultura. A través de esta propuesta queremos presentar nuestra vida y cultura. La obra habla de cómo la música fue creada en el mundo. La escogimos porque sabemos lo importante que es la música en un país como Colombia”, explica Antonis Diamantis, director de Omma Studio.
Este grupo, que está formado desde 1991 basa mucho de su trabajo en la improvisación. “Improvisamos cuando estamos construyendo la obra. Mientras desarrollamos las escenas y la música, improvisamos, pero durante la obra que el público ve no lo hacemos, es una coreografía trabajada”, explica Dianmantis y agrega que él como director y actor de teatro callejero, cree en el propósito social de este Festival y por eso le alegra tanto participar en él.
Jorge Vargas sostiene que hacer realidad el Festival, cuesta unos $850 millones de pesos. “De eso logramos garantizar el dinero de los pasajes para los grupos internacionales que por lo menos significa unos $380 millones. Fueron dos años de gestión pero se consiguió. Esperábamos que el Ministerio de Cultura, el Instituto Distrital de Cultura
y Turismo de Bogotá, y por su puesto, la empresa privada nos colaborara por lo menos con unos $300 millones más. Pero el Instituto sólo nos dio $60 millones, no digo que sea malo, sólo que para el anterior Festival la ayuda fue de $120 millones. Y hoy en día, MinCultura todavía no nos ha colaborado, su única respuesta es que están trabajando para conseguir dinero y que están haciendo lo posible para poder ayudar, pero el Festival ya va a empezar”.
No hay forma de echarse para atrás con este evento. El Festival ya está listo. “Aunque no logramos conseguir lo que necesitábamos, los amigos, los grupos y la misma gente que ha sido fiel al evento merece que lo hagamos. Yo ya no espero con muchas expectativas que el Ministerio nos ayude a financiar el evento y si a eso le sumamos que este año no contamos con el aporte de la empresa privada, no quiso unirse al Festival. Ni una sola entidad privada aportó un peso. Lo que significa que el panorama es preocupante, pero no dejamos de creer en este sueño de la cultura. Nosotros estamos convencidos que la paz sólo se consigue fortaleciendo este tipo de espacios”.