“Se necesitan secuestradores más éticos” en La Escuela Nacional del Rapto
Colombia.com
(11/29/2003) : “Yo quisiera pensar que un secuestro se puede vivir con dignidad”, dice Salomón Reyes el joven director mexicano que hace unos días está en Colombia presentando su obra “No Raptarás, La Escuela Nacional del Rapto”, un montaje que aborda el difícil y doloroso tema del secuestro pero a través de la ironía.
A todos los integrantes de El Gentío de Felipe, colectivo teatral que durante los últimos cuatro años ha enriquecido la producción escénica mexicana, les preocupaba el tema del “Rapto” o secuestro. “Nos preguntamos cómo sería si creáramos una escuela del rapto, qué colores tendría, qué materiales usaríamos, qué materias tendríamos que abordar. Nos preguntamos muchas cosas y finalmente hicimos esta obra porque creemos que esto se tiene que vivir de otra manera. Aquí presentamos el punto de vista de unos secuestradores que nosotros nos inventamos, por eso la obra está llena de tips, sobre cómo hacen ellos para elegir a sus víctimas y cómo se sienten estas personas”, explica Salomón.
Cuando el espectador llega a la sala de treatro se encuentra con una
típica sesión informativa de una universidad, en este caso, de La Escuela Nacional del Rapto. Por eso, un grupo de personas, jóvenes estudiantes reciben a quienes pueden convertirse en alumnos. Una exposición fotográfica que ha inspirado la filosofía de la escuela es el primer encuentro contra esta parodia.
En el programa de mano puede leerse: “Ya dentro del teatro, los espectadores recibirán una muestra muy gráfica y apoyada en multimedia del ambiente y las características de la Escuela Nacional del Rapto. (Requisitos, infraestructura, academia y prácticas profesionales). Convirtiendo la sesión informativa en un espectáculo de humor descarnado e irónico”.
Cuando las luces de la Casa del Teatro (Cra. 20 # 37–54) se apagan se escucha una voz que dice: “Les rogamos ser discretos y no dar papaya...” y luego, una voz dice otra frase contundente: “Manténgase alerta, podría estar siendo observado por su compañero de al lado”.
Así se inicia la obra, basada en el texto original de la obra es de Vonavi Saratreno y Brel Katasis. Un montaje que dura
un poco más de una hora y en el que a través de cantos, clases (de temas como “Justicia y sospecha, ¿Es justo que sospechen de uno”), vídeos explicativos y presentaciones de los alumnos y los maestros, queda claro que “Se necesitan secuestradores más éticos y víctimas menos nerviosas”.
“Creemos que reírte es una de las mejores maneras de hablar de un tema fuerte como éste”, dice Salomón. Según él “hacer una obra de teatro a partir de lo que presenta un noticiero se ha hecho miles de veces. La pregunta era cómo hacer esta obra sin caer en los clichés de siempre, ese ha sido el trabajo difícil”.
Salomón agrega que estar en Colombia los obligó a incluir algunos datos específicos de la realidad colombiana a su obra. Y es que según él, el rapto en México no ha alcanzado las proporciones colombianas, razón suficiente para empaparse de la realidad y modificar algunos textos. La obra, ha sido bastante aplaudida en México y en Colombia ha logrado tocar las fibras de quienes la han visto. Este fin de semana “No raptarás” se despide de la Casa del Teatro.