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A nivel mundial durante los 80 y 90, la región de América
Latina y el Caribe ha sido muy activa en esfuerzos de privatización.
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Las
Empresas de
servicios están
vigiladas en apariencia....
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Sin embargo, la mayoría de las privatizaciones, sobre todo
de sectores y empresas con poder de mercado -como la banca,
las telecomunicaciones, la energía, el agua- se ha llevado
a cabo en un contexto de regulaciones rezagadas y de ausencia
del desarrollo de instituciones que operan como mecanismos
de vigilancia.
La
discusión actual es muy crítica ante eventos de privatizaciones
desafortunados. Baste mencionar los problemas sobre la regulación
a la banca mexicana y a la actual privatización de la petroquímica
mexicana, así como la privatización de las telecomunicaciones
en Argentina, Brasil o México; e incluso, los problemas enfrentados
para capitalizar carreteras, puertos y líneas aéreas privatizadas
en América Latina desde el final de los ochenta. En todos
los casos problemáticos, las regulaciones insuficientes, anticuadas
o rezagadas, así como la falta de instituciones de arbitraje
privado y adjudicación gubernamental de disputas, llevan al
cuestionamiento de la capacidad de la autoridad nacional para
operar en sistemas donde los gobiernos han cambiado su papel
en las sociedades.
En Argentina la privatización de las telecomunicaciones a
llevado a que quienes tienen mayor capacidad de compra vean
resueltas sus expectativas y necesidades gracias al desarrollo
y los precios del sector. Hasta allí todo bien. Pero los analistas
australes ven con preocupación como las regulaciones han sido
incumplidas por Telefónica de España y Telecom de Italia,
lo que ha llevado a que los compromisos de densificación del
servicio en áreas deprimidas no se hayan desarrollado sino
en un pequeño porcentaje. Incluso los editorialistas de El
Clarín, La Nación y Pagina 12, diarios influyentes de la capital
platense, se han pronunciado cuestionando las regulaciones
endebles que han dejado al mercado decidir si se expande o
no. Respecto al negocio por aproximadamente 5.000 millones
de dólares que se espera logre la apertura total del sector
de las telecomunicaciones, los gauchos temen que las desigualdades
se acentúen, y se presenten brechas insalvables.
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...Sin
embargo no cumplen con
los planes de masificación
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Este
sector no es el único tocado por los ungüentos sanadores de
las privatizaciones. En la Argentina el suministro de agua
potable esta privatizado en la capital y enla provincia de
Cordoba, al igual que en Brasilia, Sao Paolo y Rio de Janeiro
en Brasil, Santiago y Valparaíso en Chile y en la Mitad de
México D.F.. Aunque en nuestro país no se ha masificado la
privatización del suministro de agua y alcantarillado es una
realidad que mueve millones de dólares en el mundo. El abastecimiento
de agua a individuos y a empresas es una industria de 400.000
millones de dólares al año. Esto equivale al 40% del valor
del sector petrolero y a 33% más que el de las compañías farmacéuticas
globales. El agua ya es una industria de 100.000 millones
de dólares en EE.UU. y crece con rapidez. Santiago de Chile,
Río de Janeiro y Buenos Aires ya entregaron la administración
del sector a la firma francesa Suez, líder mundial en este
campo. En Buenos Aires, su éxito principal fue conseguir 1,6
millones de nuevos consumidores, principalmente gente pobre.
Los nuevos consumidores están encantados con tener agua potable
por 35 dólares al año. Suez tuvo ganancias en 1999 de 1.500
millones de dólares sobre ventas de 32.000 millones de dólares
en todo el mundo. Así, el agua, al igual que el petróleo en
el siglo XIX, es hoy el bien básico que determina la riqueza
de las naciones.
Lo que falta determinar es de cuáles naciones. Pero de igual
forma las privatizaciones en este sector enfrentan problemas.
Aunque el suministro se ha optimizado, en algunas partes,
Rio de Janeiro y Buenos Aires particularmente, los costos
promedio son latos para los sectores de menores recursos.
La media de costos es baja pero los extremos de la estadística
son dramáticos lo que no permite conocer las verdaderas características
de los consumidores (1).
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