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Recetas peligrosas y antidemocráticas
Fábricas de billetes y no países mediante recetas del fondo

Durante su permanencia como titular del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, vivió de cerca las crisis asiática, rusa y brasileña. El desastre que provocaron es por todos conocido. Las formas de cómo se precipitaron, un poco menos. Las pocas voces que se levantaban contra las catastróficas políticas de las instituciones financieras internacionales, eran ignoradas. El testimonio de Stiglitz (en The New Republican, abril del 2000) nos muestran que no debió nunca ser así.

En primer término él menciona a los diferentes responsables: "El problema no fue producido por gobiernos imprudentes, sino por el sector privado" Las actividades especulativas y los préstamos dudosos se desarrollaron sin la menor contención, conformando una burbuja especulativa que no podía menos que explotar en algún momento.

Esta realidad se origina en los programas del FMI cuyo credo es ampliamente conocido: abrirse sin transiciones a los mercados internacionales, privatizar las estructuras económicas y reducir el presupuesto estatal a su más mínima expresión.

Stiglitz se muestra particularmente ácido con relación a las reformas propuestas en Rusia: "Luego de la caída del Muro de Berlín, surgieron dos tendencias en lo referente a la transición de Rusia hacia la economía de mercado. Una de ellas subrayaba la importancia de las infraestructuras institucionales en la economía de mercado y preconizaba una transición gradual hacia la economía de mercado. La otra estaba impulsada por macro-economistas cuya fe en el mercado era absoluta.

Estos economistas ignoraban totalmente la historia o los detalles de la economía rusa y creían no necesitarlos. Su fortaleza y su debilidad residía en la creencia de que las doctrinas económicas que sostenían eran - o se suponía lo eran - universales y que estas verdades universales suponen que una terapia de choque funciona en todos los países en transición hacia la economía de mercado: cuánto más fuerte es el remedio y más dolorosa la reacción), más rápido resulta el cambio. Este es su argumento.

Los que se oponían a este método no fueron, durante largo tiempo, consultados. Rusia había experimentado "demasiados choques y escasas terapias" en diciembre de 1993, Y a pesar de los choques Rusia no se había encaminado a una verdadera economía de mercado. Las rápidas privatizaciones impuestas a Moscú por el FMI y el Tesoro de los Estados Unidos permitió a un pequeño grupo de oligarcas obtener el control total de los activos del país. Cuando al Gobierno le empezó a faltar el dinero para pagar las jubilaciones, los oligarcas remitieron los preciosos recursos nacionales hacia cuentas bancarias suizas o chipriotas.

Los EEUU estuvieron implicados en estos espantosos mecanismos. A mediados de 1998 cuando Larry Summers reemplazó a Robert Rubin en el puesto de Secretario de Finanzas de los EEUU, quién apareció inmediatamente a su lado fue Anatoly Tchoubais, el arquitecto en jefe de las privatizaciones rusas. De esta manera los EEUU aparecían como aliadas de las fuerzas responsables del empobrecimiento ruso. Tanto el Tesoro de los EEUU como el FMI continuaban insistiendo en que el problema surgía no por exceso de terapias sino por falta de choques. Pero en el curso de los 90 la economía rusa continuó en proceso de implosión.

Mientras que a fines del período soviético solo el 2% de la población vivía bajo el umbral de pobreza, luego de las "reformas" esta subió al 50%, con la mitad de los niños rusos viviendo bajo este umbral (.) Hoy en día Rusia está corroída por enormes desigualdades y la mayor parte de los rusos perdieron su confianza en la economía de mercado."

Esta clase de reformas universales ha sido aplicada en todo el Tercer Mundo. La deuda externa y el otorgamiento de cierta oxigenación exigían este precio. Hasta Corea del Sur que podía ejercer una política voluntarista que la había elevado al nivel de los más grandes, debió plegarse al credo de la liberalización masiva. Y como lo subraya Stiglitz "Fue un costo muy alto para Corea y para todo el mundo".

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