La detención se produjo en el marco de una operación internacional que terminó con el cierre de Megaupload. Desde entonces Dotcom, junto a varios empleados y directivos más de la empresa, ha permanecido recluido en una prisión neozelandesa.
El juezde la Corte del Distrito de North Shore en Nueva Zelanda, David McNaughton, ha decidido otorgarle la libertad condicional al considerar por un lado que el argumento de que como es rico puede fugarse fácilmente se cae por su propio peso -todas las cuentas de Dotcom y sus empresas están congeladas-, y por el otro que parece tener suficientes razones para no huir a ninguna parte ya que tiene familia y como él mismo manifestó en anteriores vistas, desea luchar por recuperar su dinero y poder sustentar a su familia.
La lista de condiciones que ha fijado el juez para darle la libertad es larga. Por ejemplo entre ellas encontramos que deberá permanecer en su residencia de Coatesville sin poder alejarse de ella más de 80 kilómetros o informar a la policía sobre cualquier viaje que desee realizar con mínimo 24 horas de anticipación.
El proceso judicial contra él abierto en Nueva Zelanda seguirá su curso y en paralelo también está el pedido de extradición de EE.UU, país donde podría enfrentarse a durísimas penas.
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