Nace en Colombia La Minga, el primer lugar en el mundo para la innovación pura
Es un modelo replicable que promueve un sentido de empoderamiento y de autodeterminación y unidas a buenas políticas públicas, logra que los planes de desarrollo sean efectivos
Colombia.com - Tecnología
Es un modelo replicable que promueve un sentido de empoderamiento y de autodeterminación y unidas a buenas políticas públicas, logra que los planes de desarrollo sean efectivos
A solo 38 kilómetros de Bogotá queda el municipio de Choachí en el departamento de Cundinamarca, lugar en el que se consolida el primer proyecto ecológico que incorpora la permacultura, un sistema que integra el cuidado del ambiente, la gente y la interacción de conocimientos, con el contagio positivo, una metodología que logra innovación pura.
El sistema de minga no es nuevo. Se usa en Latinoamérica desde la época precolombina. ”El proyecto es la sumatoria de ideas de cientos de personas que visitaron el terreno antes de poner la primera piedra y de 20 personas de Choachí, Boyacá, Santander, Quindío y Chocó, dirigidos por un arquitecto ambientalista extraordinario, Carlos Rojas y un ingeniero fuera de serie, Luís Fernando Ramos” afirmó Pedro Medina, fundador de La Casa Gestante La Minga.
Para su fundador el verdadero camino hacia el desarrollo se logra uniendo al gobierno, las empresas y la sociedad civil. La Minga es un modelo replicable que promueve un sentido de empoderamiento y de autodeterminación y unidas a buenas políticas públicas, logra que los planes de desarrollo sean efectivos. Este proyecto promueve estilos de vida sanos e inteligentes.
Los empresarios e individuos pueden buscar una experiencia de creación, transformación, contagio positivo para que nazcan ideas, relaciones, propósitos, amistades, invenciones y nuevas vidas.
La Minga es una recopilación de iniciativas sobre cómo transformar activos ocultos y medios de producción inertes en iniciativas productivas.
Infraestructura de La Minga
La bioconstrucción de la casa está hecha en barro, bareque, adobe, tapia pisada, madera, guadua y rocas de 80 millones de años. Un techo verde, una cocina amplia bien equipada con estufa industrial y un horno de barro de 5 pisos, dos terrazas amplias, sauna y temascal, baños secos, 30 camas, 2 habitaciones privadas.
El Muro del Pirarocú está construido con tierra de todos los estratos socioeconómicos y oro dentro de ella, algo simbólico que invita a la inclusión. Tres huertas orgánicas, planta de tratamiento de aguas residuales, calentador solar, el Camino del Ángel, una quebrada con seis cascadas, el Camino Real, la Casa en el Aire y la Casa de la Energía. En un futuro, contará con siete cabañas alternas.
Cuenta con un salón oval con capacidad para 70 personas, donde se dictan talleres, retiros empresariales, campos de vacaciones, recitales, conversatorios, jornadas de trueque y hasta celebraciones familiares.
El sistema de minga no es nuevo. Se usa en Latinoamérica desde la época precolombina. ”El proyecto es la sumatoria de ideas de cientos de personas que visitaron el terreno antes de poner la primera piedra y de 20 personas de Choachí, Boyacá, Santander, Quindío y Chocó, dirigidos por un arquitecto ambientalista extraordinario, Carlos Rojas y un ingeniero fuera de serie, Luís Fernando Ramos” afirmó Pedro Medina, fundador de La Casa Gestante La Minga.
Para su fundador el verdadero camino hacia el desarrollo se logra uniendo al gobierno, las empresas y la sociedad civil. La Minga es un modelo replicable que promueve un sentido de empoderamiento y de autodeterminación y unidas a buenas políticas públicas, logra que los planes de desarrollo sean efectivos. Este proyecto promueve estilos de vida sanos e inteligentes.
Los empresarios e individuos pueden buscar una experiencia de creación, transformación, contagio positivo para que nazcan ideas, relaciones, propósitos, amistades, invenciones y nuevas vidas.
La Minga es una recopilación de iniciativas sobre cómo transformar activos ocultos y medios de producción inertes en iniciativas productivas.
Infraestructura de La Minga
La bioconstrucción de la casa está hecha en barro, bareque, adobe, tapia pisada, madera, guadua y rocas de 80 millones de años. Un techo verde, una cocina amplia bien equipada con estufa industrial y un horno de barro de 5 pisos, dos terrazas amplias, sauna y temascal, baños secos, 30 camas, 2 habitaciones privadas.
El Muro del Pirarocú está construido con tierra de todos los estratos socioeconómicos y oro dentro de ella, algo simbólico que invita a la inclusión. Tres huertas orgánicas, planta de tratamiento de aguas residuales, calentador solar, el Camino del Ángel, una quebrada con seis cascadas, el Camino Real, la Casa en el Aire y la Casa de la Energía. En un futuro, contará con siete cabañas alternas.
Cuenta con un salón oval con capacidad para 70 personas, donde se dictan talleres, retiros empresariales, campos de vacaciones, recitales, conversatorios, jornadas de trueque y hasta celebraciones familiares.