“Don Diego” fue capturado en calzoncillos

Nacional - Martes, 11 / Sep / 2007
 
Colombia.com
Diego Montoya, alias “Don Diego”, presunto narcotraficante, cuya fortuna se calcula en 1.000 millones de dólares, estaba en calzoncillos y tapado hasta el cuello con hojas cuando fue capturado este lunes.

Nacido en 1961 en Andinápolis, una aldea montañosa del Valle del Cauca, en el suroeste de Colombia, "Don Diego" empezó su carrera en el narcotráfico comprando pasta básica de coca en el Putumayo, en la frontera con Ecuador, en 1984.

En menos de dos décadas llegó a ser considerado el responsable del 70 por ciento de los envíos de cocaína desde Colombia a Estados Unidos.

Por ello, figuraba en el puesto séptimo de la lista de las diez personas consideradas más peligrosas del mundo por Estados Unidos, al lado del líder del grupo terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden.

El lunes, fuerzas del Ejército colombiano, con la ayuda de un informante, lo encontraron en una vieja casa rural de El Pital, en el Valle del Cauca, dentro de un escondite y tapado con hojas.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, país que pide la extradición de "Don Diego", ofrecía 5 millones de dólares a quien entregara la cabeza de este capo, también conocido como "el señor de la guerra".

Esa misma cantidad es la que "Don Diego" estaba dispuesto a dar a los soldados que le detuvieron para que le dejaran libre, según declaraciones del general Mario Montoya, jefe del Ejército de Colombia, que publican hoy los medios locales.

"Don Diego", que dijo a sus captores que él era un "hombre muy importante", es padre de tres hijos, pero cuando las fuerzas militares irrumpieron en la finca estaban allí su madre y su novia.

Cuando era llevado al helicóptero en el que los militares llegaron a la finca, su madre, una mujer de pueblo, se abrazó a él y le gritaba a los soldados que su hijo no era malo, según relató el diario "El País" de Cali.

A principios de los años 90 Montoya se conectó con Iván Urdinola y Juan Carlos Ramírez, alias "Chupeta", este último detenido en Brasil el mes pasado.

Sin embargo, el nombre de "Don Diego" comenzó a sonar fuerte en la mafia en 1996, poco después de que fuera desmembrado el cartel de Cali a base de capturas o entregas voluntarias de su jefes, encabezados por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela.

El cartel de Cali operaba en la misma región del suroeste colombiano que el naciente cartel del Norte del Valle, que liderado por "Don Diego" se alió con los hermanos mexicanos Benjamín y Ramón Arellano Félix, jefes del cartel de Tijuana.

La organización de "Don Diego" terminó protegida por los escuadrones paramilitares de la región, que cuidaron los laboratorios de drogas y rutas.

Esa alianza desató a comienzos de la década de los años 90 la espeluznante matanza de Trujillo, en la que un centenar de personas fueron asesinadas con motosierras y sus cadáveres arrojados al río Cauca.

Mientras tanto, alrededor del nombre de Diego Montoya se tejió toda una leyenda sobre las veces en las que estuvo a punto de ser detenido o asesinado, aunque en varias ocasiones, según las autoridades, se trató de coartadas urdidas por él mismo para protegerse.

Los organismos oficiales aseguran que "Don Diego" pagó millonarios sobornos a militares para que desactivaran temporalmente radares y permitieran sacar toneladas de cocaína hacia el exterior sin ser detectadas.

También se hizo del control del cañón de Garrapatas, un santuario natural de 20.000 hectáreas que convirtió en sitio estratégico para procesar drogas y llevarlas hasta la costa del Pacífico.

Pero en el mando de la organización del Norte del Valle, "Don Diego" mantuvo una sangrienta rivalidad con Wilber Varela, "Jabón", también reclamado por jueces de EE.UU.

"Don Diego" y "Jabón" llevaron su guerra a Internet, donde ambos abrieron páginas web en las que intercambiaban críticas, acusaciones y campañas de desprestigio.

Los organismos estatales calculan que la guerra entre los dos cabecillas del cartel del Norte del Valle causó no menos de 500 muertos.

El cerco sobre "Don Diego" comenzó a cerrarse en el 2004, cuando las autoridades colombianas le confiscaron más de 120 propiedades valoradas en 200 millones de dólares y más aún en enero pasado, cuando fue detenido su hermano Eugenio.

En los últimos días, después de perder varios kilos de peso a causa de un accidente de carretera, mantuvo un perfil bajo y vivió en una modesta finca del Valle del Cauca.

"Ustedes ganaron", dijo el multimillonario al llegar a Bogotá asustado por las cámaras que le esperaban a la salida del avión, esposado y vestido con una camiseta vieja.

Con información de EFE

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