Padre de soldado secuestrado por FARC se encadena el cuerpo

Actualidad - Sábado, 28 / Oct / 2006
 
Colombia.com
Gustavo Moncayo Rincón, un profesor de historia de un colegio del suroeste de Colombia, viajó desde su pueblo a Bogotá, encadenó su cuerpo y afirmó que solo abandonará esa actitud cuando su hijo, secuestrado por las FARC, sea liberado.

El hijo, Pablo Emilio Moncayo Cabrera, fue uno de los dieciocho militares secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tras un ataque al cerro de Patascoy, en el departamento de Nariño, el 12 de diciembre de 1997.

En esa misma acción rebelde contra una base de comunicaciones del Ejercito, murieron diez militares.

Dieciséis de los compañeros de Moncayo fueron liberados por esa guerrilla, mientras él y el cabo Libio Martínez, son los rehenes "canjeables" que tienen más tiempo en su poder.

Moncayo Rincón es unos de los centenares de familiares de los secuestrados por la organización guerrillera que claman al Gobierno y a las mismas FARC para que suscriban el "acuerdo humanitario" que supone la puesta en libertad de sus seres queridos.

Las FARC pretenden el canje, a través de un "intercambio humanitario", de 59 de los secuestrados por unos 500 de sus guerrilleros presos, entre ellos políticos, soldados, policías y tres estadounidenses.

El padre del soldado llegó el jueves a Bogotá, desde Sandoná, a unos 800 kilómetros al suroeste de la capital colombiana, tras un viaje en autobús de más de 36 horas.

Moncayo Rincón intentó su singular protesta al lado de la Casa de Nariño, sede presidencial colombiana, pero fue desalojado por los guardias y se plantó en la céntrica Plaza de Bolívar, frente al Edificio Liévano, donde funciona la Alcaldía Mayor de la ciudad.

"No dejaré las cadenas", declaró hoy a periodistas y señaló que solamente las abandonará de su cuerpo "cuando llegue ése feliz momento del reencuentro".

El profesor Moncayo Rincón, de tez cobriza, que trabaja en el Colegio Santo Tomás de Aquino de Sandoná, señaló también que se siente "orgulloso de sus ex alumnos que hoy son médicos, ingenieros, arquitectos..."

Sin embargo, añadió, se entristece por cuenta del conflicto armado que afecta a Colombia y que hace que "llevemos a nuestros jóvenes a que tomen las armas y se vuelvan asesinos...".

Moncayo Cabrera, tenía 19 años cuando fue obligado a acompañar a los rebeldes.

El presidente Álvaro Uribe canceló la semana pasada los acercamientos con las FARC con vistas a un acuerdo humanitario.

Uribe atribuyó a esa guerrilla la detonación de un coche-bomba el pasado 19 de octubre en un complejo militar del norte de Bogotá, que causó heridas a 36 personas y cuantiosos daños materiales.

Con información de EFE
SÍGUENOS EN:
Google News