Por: Juan Carlos García Sierra • Colombia.com

Niño de 11 años en Brasil llamó desesperado a la Policía porque en su casa no había comida

Miguel Barros, un niño de 11 años de Brasil, llamó desesperado a la policía porque en su casa no tenían qué comer, y sus 5 hermanos, su mamá y él, solo habían ingerido en tres días agua y harina de maíz.

Miguel Barros no soportó el hambre de sus hermanos y la tristeza de su mamá y llamó a la Policía pidiendo ayuda. Foto: Youtube
Miguel Barros no soportó el hambre de sus hermanos y la tristeza de su mamá y llamó a la Policía pidiendo ayuda. Foto: Youtube

Miguel Barros, un niño de 11 años de Brasil, llamó desesperado a la policía porque en su casa no tenían qué comer, y sus 5 hermanos, su mamá y él, solo habían ingerido en tres días agua y harina de maíz.

Miguel Barros, un niño de 11 años en Brasil se convirtió en el protagonista de una noticia que conmueve a su país y al mundo entero, porque desesperado y al ver a su madre, sus 5 hermanos y a él mismo sin nada para comer, llamó al número de emergencias de la Policía.

Miguel y sus hermanos solo tenían en el estómago agua y harina de maíz, mientras su madre, una mujer desempleada de 46 años lloraba angustiada por no poder ofrecerles a sus hijos comida digna, entonces el menor de 11 años tomó la rápida decisión de llamar a la Policía y comunicarle su caso.

Miguel Barros y sus hermanos llevaban tres días ingiriendo apenas agua y harina, y su madre, Celia, quien perdió los trabajos ocasionales que tenía con la llegada de la pandemia, desconsolada por no poder alimentar a sus hijos lloraba con profunda tristeza, razón que motivó al pequeño a solicitar ayuda a los cuerpos policiales.

“Señor policía es … porque no hay nada qué comer en mi casa”, fue el mensaje que Miguel Barros pronunció cuando recibió contestación a su llamada al servicio de emergencias de la ciudad de Belo Horizonte, una de las urbes más grandes de Brasil con casi 7 millones de habitantes en su área metropolitana.

El policía que contestó el llamado de Miguel Barros pensó que se trataba de otro tipo de emergencia, quizás un accidente, un hecho de violencia, o un caso de negligencia, sin embargo, tramitó la comunicación con el cuerpo de Policía de la ciudad y envió una patrulla a un barrio de la zona de Santa Luzia, lugar en donde el pequeño de 11 años y su familia residen.

Los policías llegaron a casa de Miguel y constataron que allí estaban su madre y sus hermanos sin nada para comer, entonces se dirigieron a un supermercado y compraron diferentes víveres, la noticia conmovió al dueño del establecimiento que ayudó a la familia con un mercado.

La noticia de manera inmediata se conoció y movilizó la ayuda de brasileros de todos los puntos cardinales, quienes hicieron llegar ayuda y comida a la familia de Miguel Barros, y ahora la cocina y la alacena de la casa están atiborradas de alimentos cuando horas antes no había ni un grano de arroz.

“Sufrimos mucho, no lo olvidaré nunca, porque el hambre duele”, manifestó a AFP, Celia, la madre de Miguel Barros, el niño de 11 años que se convirtió en uno de los personajes más populares de Brasil en los últimos días al llamara a la Policía pidiendo ayuda para calmar el hambre de su familia.

El problema del hambre ha vuelto a recrudecerse en Brasil, especialmente con la llegada de la pandemia, y hace recordar las imágenes del año pasado que mostraban a personas empobrecidas y hambrientas en Río de Janeiro recogiendo huesos con algo de carne de entre los desechos.

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