Colombia.com Bogotá Jueves, 04 / Ene / 2018

Nueva York en estado de emergencia por “bomba ciclónica” invernal

La tormenta amenaza con dejar a millones sin luz, mientras que 12 personas murieron esta semana debido al frío.

  • Nueva York en estado de emergencia por “bomba ciclónica” invernal

    Foto: AFP

  • Nueva York en estado de emergencia por “bomba ciclónica” invernal

    Foto: AFP

  • Nueva York en estado de emergencia por “bomba ciclónica” invernal

    Foto: AFP

  • Nueva York en estado de emergencia por “bomba ciclónica” invernal

    Foto: AFP

Un poderoso "ciclón bomba" invernal golpea la costa este de Estados Unidos, con enormes nevascas y un intenso frío: hay miles de vuelos anulados, las escuelas cerraron y hasta el Senado suspendió sus votaciones por el resto de la semana.

La gélida borrasca de nieve y hielo se abatió sobre parte de Florida, Georgia y Carolina del Sur y amenaza ahora con convertirse en una tempestad invernal histórica al avanzar hacia el noreste. Partes de los estados de Maine, Nueva York y Boston, en la costa este, han tenido o pueden esperar fuertes ráfagas de viento de 80 a 128 km/h y hasta 7,6 cm de nieve por hora.

La tormenta amenaza con dejar a millones sin luz y recién amainará el viernes, al avanzar hacia Canadá. Florida, el "estado del sol", vio la nieve por primera vez en tres décadas el miércoles en el norte del estado.

Te puede interesar: Calentamiento global: Trump se burla ante ola de frío extremo

Bombogénesis 

La borrasca es considerada un "huracán bomba" en un proceso conocido como bombogénesis. Al ganar fuerza a una velocidad increíble desde el miércoles, su presión cayó drásticamente, superando incluso el criterio de 24 milibares en 24 horas y bajando esa cantidad en apenas siete. Unas 12 personas murieron esta semana en Estados Unidos debido al frío.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en la ciudad de Nueva York y regiones aledañas. Todas las escuelas han cerrado.

La nieve cae sin cesar en medio de fuertes vientos sobre la Gran Manzana, donde pocos vehículos y transeúntes se aventuran en las calles, avanzando muy lentamente para evitar deslizamientos y resbalones en medio de una temperatura de -4ºC, que bajará aún más tras la tormenta.

AFP